Milinko

¿Os acordáis de Milinko Pantic? Era futbolista. Jugaba en el Atlético de Madrid. Le marcó tres goles al Barça en uno de aquellos míticos Barça-Atleti de cuando yo tenía tamagochi. Por temas de aliteración, cada vez que pienso “melancolía” se me cruza por la cabeza “Milinko Pantic”.

Aun viviendo dentro de esta burbuja llamada ciclismo, somos humanos. En el caso de los periodistas, pasamos mucho rato en cierta soledad emocional. Tenemos que llevar la procesión por dentro mientras pensamos y reflexionamos en busca del enfoque, la frase y la palabra. “Mete esa melancolía dentro del texto”, me ha dicho el colega Eugenio. “No siempre tenemos que mostrarnos bien en público”, añadió Bemancio. El rollo es que, en este caso, sí. En una crónica todavía tengo posibilidad de reflejar mi estado de ánimo. En una pieza sobre potenciómetros para Cyclingtips lo máximo que puedo hacer es dar cuenta de mi escepticismo. Sigue leyendo

Fabada

Por fin ha empezado la Vuelta. Han sido necesarias nueve etapas de finta para llegar al primer choque de sables real entre los favoritos. No me malinterpretéis: las nueve etapas vividas hasta ahora han sido duras. El terreno ha sido ondulado, hasta cierto punto intrincado, y no ha dejado lugar al descanso. Los esfuerzos explosivos al final de cada etapa son un castigo importante, aunque breve.

La razón de que las etapas vividas hasta hoy me hayan parecido finta es que, a mi juicio, el tipo de recorrido distorsiona bastante el resultado. El rendimiento sobre cinco ó diez minutos es bastante distinto al de esfuerzos largos. Para muestra, la pasada Dauphiné: Contador ganó la cronoescalada inicial y después se demostró más débil que Froome o incluso Bardet en la alta montaña. Hasta que no llega el primer gran puerto no sabemos quiénes son de verdad los más fuertes. Sigue leyendo

Mastín

Hoy he sentido estallar una burbuja. A las 19:30 nos ha recogido la esposa de mi socio Víctor Martín en el aeropuerto de Santander y hemos enfilado hasta su casa. “Qué raro se hace no ver carteles de la Vuelta, ¿verdad?”, hemos estado comentando al advertir que circulábamos por una carretera perfectamente normal. De repente nos hemos dado cuenta de que, durante estos diez días que han parecido diez semanas, el mundo ha seguido ocurriendo sin nosotros.

Una gran vuelta es una burbuja. Desde dentro no se percibe lo encerrados que estamos en esa dinámica de despertar, hacer algo de ejercicio, ducharse, dejar las llaves en recepción, cargar las maletas en el coche, conducir hacia la salida, charlar con gente del mundillo, conducir hacia sala de prensa, trabajar en el ordenador, acercarse a meta a por declaraciones, volver a sala de prensa, trabajar en el ordenador un rato más, conducir hacia el pueblo en que dormimos, buscar un lugar en que cenar, deglutir, coger las llaves en recepción, ramonear, escribir el blog, dormir y despertar de nuevo. Todo ello en marcos incomparables que no apreciamos porque estamos muy ocupados siendo periodistas que cubren la Vuelta. Mientras tanto, el mundo ocurre sin nosotros. Sigue leyendo

Ubriaco

Anoche no cumplí con este blog porque pasé una noche leonina. No obstante, en defensa de mi compromiso he de decir que llegué a mi hotel patibulario con gran determinación y me senté a escribirlo. Los cuatro párrafos que perpetré son estremecedores; en los dos últimos, mezclo italiano con español sin ton ni son.

Mi socio Víctor Martín me insta a publicarlos tal cual. “Tu blog debería ser como un mural en el cual quedara reflejado todo lo que escribieras, sin botón de borrar”. Admito que me atrae la idea de un blog impresionista, pero por otra parte he de defender mi escasísimo prestigio profesional de los ataques de mí mismo. Mi peor enemigo está dentro. Sigue leyendo

Karma

Una forma de vanidad que tenemos los creadores (y digo creadores porque los periodistas creamos una perspectiva de la realidad cuando escribimos) es no repetir dos veces el mismo truco. Como si nuestros recursos fueran infinitos, como si tuviéramos un amplio abanico de maneras de contar historias, de hilos que seguir para articular un relato. No obstante, hoy el cuerpo me pide empezar este post con la misma anécdota con que he iniciado mi crónica de El Español:

Dentro de mi colaboración con los colegas de The Cycling Podcast, esta mañana he entrevistado a Jesús Hernández, gregario total de Alberto Contador, y le he preguntado por el mayor rival del pinteño durante su carrera deportiva. “La mala suerte”, me ha respondido. Viendo la resolución de la etapa de hoy, sólo puedo darle la razón. Sigue leyendo

Personajes

Hacer una gran vuelta escribiendo no es ni de lejos lo mismo que hacerla en bicicleta, pero algunas sensaciones son muy similares. Por ejemplo: que después de un día de trabajar un poco más allá del límite, al siguiente sufres uno más flojo. A mí me ha pasado eso hoy: me he encontrado reventado de la cabeza en todo momento. Bastante más de lo habitual.

He sido prácticamente incapaz de hacer nada útil. La salida me la he perdido porque tenía curro que resolver. En la meta he pasado mucho más rato observando, o esperando, que relacionándome y buscando noticias o detalles. En sala de prensa me sentía inoperante. Ha sido un jour sans en toda regla. La Vuelta es así, no la he inventado yo. Sigue leyendo

Noelle-Neumann

“¡Froome! ¡Froome! ¡¡FROOME!!”, gritaba un aficionado en la meta de Lugo al oído de Christian Knees mientras se colocaba a su lado con el brazo extendido en posición de selfie. “I’M NOT THE FUCKING FROOME!!”, ha sido la reacción del gigantón alemán. Todos los presentes, aficionado incluido, nos hemos reído bastante de la anécdota, explícita de la tensión con que el pelotón ha vivido la etapa.

Porque la etapa ha sido insufrible para los corredores. Ha llovido intensamente durante las dos primeras horas de la etapa, calando; seguido, un rato de nubes que impedía al sol reconfortar un poco a los corredores. El final de etapa ha sido nervioso: la travesía por Lugo era más o menos vistosa, pero los últimos kilómetros eran insidiosos. Particularmente traicionera era una doble curva en el triángulo rojo en la cual Eduard Prades ha caído, partiendo su bici y, por fortuna, nada más. Y luego ha estado #ElBolardo, claro. Sigue leyendo