Dichosos vatios

Artículo publicado originalmente en Zona Matxin

Tienes que ser cuidadoso, porque en algún momento tendrás que dibujar una línea en la arena y decir: por encima de aquí es dopaje, por debajo no. […] Las prestaciones de los corredores limpios superarán a las prestaciones de dopados del pasado. La raza humana mejora

Dave Brailsofrd, mánager general de Sky

Dentro de la evolución tecnológica constante a la cual está abocada la sociedad, en el ciclismo se ha pasado de organizar el entrenamiento por horas, medir la prestación física por tiempo invertido en realizar un recorrido o su potencial por sensaciones a utilizar otros parámetros más sofisticados como las pulsaciones, la capacidad pulmonar… o los vatios. Recientemente, estos últimos se han impuesto en lo concerniente a controlar de forma tangible el trabajo y el rendimiento del ciclista. Y ahora, también, se quiere instaurar como instrumento para la detección de dopaje, asumiendo que rendir por encima de unos determinados umbrales indican una prestación adulterada.
Sigue leyendo

Brindis, Bakelants y Schleck

Artículo publicado originalmente en Rock n’Tour – Arueda.com

El final de la etapa de ayer del Tour de Francia fue alegre y plausible. Una recompensa para el esforzado silencioso, el gregario discreto cuyas piernas no se reflejan en el palmarés.

Jan Bakelants no es un cualquiera. Para empezar, es graduado en ingeniería biológica, “uno de los pocos intelectuales del pelotón” según le define su coequipier Maxime Monfort. Deportivamente, ganó una Lieja – Bastoña – Lieja sub23, y también un Tour del Porvenir derrotando a Rui Costa, Arnold Jeannesson o Tejay Van Garderen. Dicho Tour del Porvenir era lo más parecido a una victoria como profesional que había gozado desde 2008, siendo que su estreno en la máxima categoría es la carrera por la que todo el mundo se cortaría un brazo. Como Rein Täaramae, que vio el suyo abierto en canal el sábado por el plato de una bicicleta ajena, que voló en una caída y le tajó la extremidad de forma espeluznante. Gajes del oficio.
Sigue leyendo

Nairo y el ritmo [de competición]

Artículo publicado originalmente en Rock n’Tour – Arueda.com

Empieza el Tour de Francia, el Tour de Froome, el de las muchas alternativas y las pocas esperanzas. Flota en el ambiente una certeza: Sky está listo para arrasar, tiene al corredor más fuerte de la carrera y gregarios a su altura, como el año pasado, para marcar el ritmo 20 o 200 kilómetros y estrangular a la serpiente multicolor como si fuera una negra anaconda. Frente a ellos, rivales que se desean saltarines. Hay una vanguardia de corredores curtidos que por experiencia, actitud, cualidades y un palmarés ya nutrido no debería conformarse con morir asfixiada a la orilla del podio; y una retaguardia de inexpertos que, por bisoñez, se presume forcejeará.
Sigue leyendo

El cuarto español de la general del Tour

Artículo publicado originalmente en Zona Matxin

«Personalmente preferiría luchar por una victoria de etapa, pero el equipo quiere que vaya a por un puesto entre los diez primeros de la general. […] Ganar en el Tour de Francia es precioso; una imagen de gloria que cala en el recuerdo de la gente y te eleva una categoría como ciclista en un sólo día. Es, en definitiva, más importante y más inmediato. La general, en cambio, es desagradecida: son muchos días de esfuerzo que se marran si no logras meterte entre los diez primeros y los aficionados no recuerdan a menos que subas al podio»

Dani Navarro, ciclista de Cofidis

Después de siete años a la vera de Contador, de 2005 a 2012 con el único paréntesis de 2007, Dani Navarro (1983, Gijón) sintió este invierno que había llegado el momento de volar solo. Así, cambió el azul y amarillo de Saxo – Tinkoff por el rojo de Cofidis. «Se juntaron varias circunstancias», explica; «la oferta económica era mejor, y las perspectivas deportivas también. Me ofrecían ser líder».
Sigue leyendo

La corrupción

Artículo publicado originalmente en Zona Matxin

Donde hay poder, hay dinero; donde hay dinero, hay corrupción. Y no necesariamente en el sentido legal, sino también en el moral. Abundan la depravación, las malas artes, la incomodidad; incluso, el daño. El próximo mes de septiembre, durante los Campeonatos del Mundo de Florencia, tendrán lugar el Congreso anual de la UCI. En él, en torno a medio centenar de representantes del ciclismo mundial elegirán al presidente de la UCI y sus nueves adláteres del Comité Ejecutivo (Management Committee), el órgano de gobierno y ejecutivo del organismo gestor del ciclismo mundial. El siempre polémico Pat McQuaid pondrá en juego el cargo que lleva dos legislaturas (ocho años) ostentando. Por lo pronto, tendrá un rival en las elecciones: Brian Cookson, máximo mandatario durante 16 años de British Cycling, la federación británica de ciclismo que gestiona Sky entre otras muchas entidades, y actual miembro del Comité Ejecutivo.
Sigue leyendo

Competir para no ganar

Qué difícil es competir para no ganar. La motivación se diluye, porque para quien está acostumbrado a pelear por los honores le incomoda limitarse a defender el honor.

A Wiggins y a Hesjedal les pasó en cierta medida eso. Ambos cayeron enfermos y, como no podían dar lo mejor de sí mismos, optaron por una retirada a tiempo que, a la larga, se puede traducir en alguna victoria. Antes de que el británico arrojara definitivamente la toalla, Dave Brailsford, mandamás deportivo de Sky, razonaba que quizá podría hallar una motivación en pelear por la cronoescalada de este jueves en Polsa. Pero una etapa de gran vuelta es un premio menor para el mejor ciclista de 2012, y la salud no acompañaba.

Se fue Hesjedal, se fue Wiggins, y se quedaron Evans, Urán, Scarponi y Santambrogio. Este último parece ser el único capaz de salir totalmente feliz del Giro, toda vez que está mejorando cualquiera de sus precedentes y expectativas más optimistas. Los otros, en cambio, parecen abocados a ocupar lugares secundarios, esperando el fallo de un Nibali notablemente superior, dominante en el tú a tú y también en lo colectivo.

Nibali es el mejor ciclista de la carrera y tiene el mejor equipo. Eso provoca que los pronósticos de espectáculo en la siempre mítica última semana de ‘corsa rosa’ no sean especialmente lustrosos. Sólo existe una alternativa: que los inmediatos perseguidores de ‘lo Squalo’ decidan arriesgarse, todo o nada, aprovechando la cantidad de metros de ascensión que restan de aquí a Brescia. Si se conforman con ordenarse a sus espaldas, como sucedió en el Galibier, les resultará muy difícil competir… Y los observadores, posiblemente, nos aburriremos.

Tres factores para ‘Petacchi OPQS’

Texto leído originalmente en el programa Demarraje del 29 de abril

La semana pasada, Alessandro Petacchi dejó Lampre. Sus palabras nunca mencionaron que fuera a abandonar definitivamente la competición profesional en bicicleta, pero la nota de prensa publicada por el equipo lo daba a entender y la lógica inmediata sobre un corredor veterano que cesaba su contrato a mitad de temporada también. Así que los medios se lanzaron a anunciar su retiro y glosar las gestas de su carrera deportiva.

Ahora resulta que Petacchi no se retira y quizá fiche por Omega Pharma – Quick Step para lanzar a Cavendish en Giro y Tour.

Este interés mutuo de Petacchi y Cavendish por trabajar juntos no es nuevo. Ya el año pasado hubo muchos rumores de una posible unión de caminos entre dos de los mejores esprinters del siglo. En principio fue descartado, según publicó Cyclingnews, por la incertidumbre en torno a dónde iba a correr el prodigioso velocista británico, lo cual forzó a Petacchi a renovar por Lampre pese a que, según reconocía, buscaba “otros estímulos mayores” que luchar por éxitos que su nivel deportivo no le permitía alcanzar.

Ser lanzador es una salida interesante para Petacchi. Poca gente sabrá mejor que él cómo se gestiona un ‘treno’ y se prepara un esprint; y pocos equipos hay más necesitados de una guía en esta suerte del ciclismo como OPQS, cuyos desbarajustes han dado lugar a dimes, diretes y rajadas públicas por doquier.

Para que se complete el movimiento restan tres factores. El primero, que la UCI dé su conformidad a un traspaso que podría considerar como ilegal si quisiera. El segundo, que RCS y la UCI consientan que Petacchi corra el Giro pese a no estar inscrito en la preselección reglamentaria. El tercero, que Patrick Lefévre, mánager de OPQS, concluya sus pesquisas en torno a qué implicación y consecuencias puede sufrir Petacchi en los dos procesos judiciales relacionados con dopaje que hay en marcha en torno a Lampre.

Nos faltará clase media

Artículo publicado originalmente en Zona Matxin

«Es gente que viene de un país [Países Bajos] en el que se trabaja con la cantera de una forma única en Europa. Y se están viendo los resultados. Bauke Mollema es ya una realidad, y Wilco Kelderman, por ejemplo, un portento y con una clase alucinante con solo 22 años. O Tom-Jelte Slagter, mi ojito derecho dentro del equipo, que con 23 años ya ganó el Tour Down Under. Aquí no tenemos chavales con ese nivel. El futuro de España no está tan garantizado como el suyo»

Juanma Gárate, en La Opinión de Tenerife

El momento de relevo generacional que vive el ciclismo mundial ha avivado el debate en torno a la realidad preocupante de que no existe en el ciclismo nacional una hornada de corredores a la altura de la actual. Hemos vivido años espectaculares: hace una década, los corredores españoles ocupaban la mitad del top10 del Tour de Francia; recientemente, atravesamos un momento hegemónico a nivel de victorias y podios gracias al quinteto de superclases mil veces recitado formado por Alberto Contador, Alejandro Valverde, ‘Purito’ Rodríguez, Samuel Sánchez y Óscar Freire, más el infravalorado pero valioso Carlos Sastre.
Sigue leyendo

Serebryakov son las olas

El ruso que fichó Euskaltel por los puntos da positivo y los dedos se apresuran en señalar a Igor como culpable. Y yo no estoy de acuerdo.

Serebryakov llegó al conjunto vasco en una época de fiebre, de enfermedad provocada por un Ránking ininteligible emanente de un sistema corrupto. Igor Galdeano tuvo que adaptarse para mantener el equipo en WorldTour y fichar corredores desconocidos con puntos provenientes de carreras donde los controles antidopaje no son exhaustivos.

Carreras donde muchos van a cuchillo y trucan el motor a cara de perro con la esperanza de agarrar un contrato de primera división al año siguiente.

Otra cosa es si, una vez llegados a la élite, son listos y se resignan a no andar. O, por el contrario, continúan con el dopaje con la esperanza de seguir triunfando e indemnes.

Igor eligió ser víctima del sistema y después lo ha sido de la estupidez del elemento que fichó. Que no sólo sigue dopándose sino que lo hace con EPO, que equivale a robar un bar con una metralleta. Y encima supo de su positivo varios días antes de que fuera notificado a Euskaltel y, en lugar de decirlo, prefirió dejar que se desatara el escándalo en la vigilia de Roubaix y después de una Itzulia más bien catastrófica para los naranjas.

Ha hecho daño al equipo y a todo el ciclismo.

Como escribió una amiga mía en mi Twitter durante una noche rara: Serebryakov son las olas del camino que dicen “ven” y “no quiero”.

Cav is right

“No sé, la verdad… Yo debería haber estado en cabeza y me he encontrado en mitad de un pelotón caótico. Llegué al último kilómetro el 30. Estoy muy decepcionado con mis últimos hombres hoy, en realidad. Tuve que hacer mucho por mí solo. Mi lanzamiento hoy no fue bueno. No suelo decir esto, pero tendremos mucho que hablar esta noche.»

Mark Cavendish, en Velonews

Vaya por delante que no he podido ver la etapa en directo; que sólo puedo juzgar en base a lo leído y a este vídeo de la resolución de la carrera. Pero me da la sensación de que Cavendish tiene razón: el lanzamiento de OPQS ha sido bastante malo.

La carencia de Stybar (o Van Keilsbruck) hace que el ‘treno’ pierda su posición; cuando abre paso a Tony Martin es demasiado tarde, el alemán va muy lento y, cuando rompe el hombre de Vacansoleil, se le caen las pegatinas. En ese momento Niki Terpstra, que llevaba tiempo perdiendo y ganando el rebufo de Martin, se extravía a mitad del pelotón con Steegmans y Cavendish a su rueda.

Bajo el banderín del último kilómetro, los hombres de OPQS viajan en torno a las posición 30 del grupo. El campeón holandés intenta rehacerse, pero el trazado sinuoso hace inútil cualquier esfuerzo colectivo y también a Steegmans. Cavendish se empieza a jugar el físico y logra llegar a recta de meta lanzado y en relativa buena disposición, en torno al 15º lugar; remonta hasta la rueda de Ciolek, que en un momento dado le frena, y concluye 5º.

Ese sería el sumario de los hechos. La conclusión sería que a Stybar (o Van Keilsbruck) le faltó motor; Martin, que debería haber iniciado su relevo lanzado por St (VK), no tuvo capacidad de reacción; y Terpstra, penúltimo vagón del ‘treno’, falló en varias ocasiones y no pudo enmendar sus errores por lo intrincado del último kilómetro. Conclusión: OPQS estuvo deficiente y, por tanto, Cav tiene motivos para no estar contento.

Otra cosa es si resulta conveniente quejarse en voz alta, ante los medios, señalando a sus coequipiers como culpables de su no-victoria. Los trapos sucios es mejor lavarlos en casa. Reprender a sus gregarios en una señal de liderazgo muy clara, pero también una licencia excesiva para alguien que lleva apenas tres meses dentro del equipo.