Pasó a profesional desde un elefante

Perfil de Egoitz García, ciclista vizcaíno de Caja Rural fichado por Cofidis.
A Egoitz García (1986, Atxondo) la posibilidad de subir a profesionales le pilló subido a un elefante. “Estaba de vacaciones en Tailandia y no se me pasaba por la cabeza encontrar un hueco”, rememora. “Pero sonó el teléfono”.
Había pasado un año prácticamente inactivo merced a una promesa incumplida del equipo continental Andorra-Grandvalira. “En aquel año, 2009, sólo me salieron 18 días de competición. Desde la dirección de la escuadra se me prometió un contrato como profesional. Sin embargo, hubo problemas desde el principio por los requisitos que la estructura debía cumplir por poseer licencia andorrana y, finalmente, me quedé con las ganas de debutar aquel año”.
No tardó en llegar, sin embargo, la segunda oportunidad; la buena. Caja Rural le llamó para formar parte de su equipo continental, semilla de la escuadra que en 2011 iniciara su andadura en la segunda divisón del ciclismo mundial bajo la dirección de Mikel Azparren. Era lo justo y esperable para Egoitz, considerado desde siempre uno de los mejores exponentes de su generación desde juveniles, pasando por unos bonitos años como sub23 en el Würth de Manolo Sáiz y Juan González y el Seguros Bilbao de Xabier Artetxe. Sus cualidades: cierta potencia, cierta resistencia, cierta punta de velocidad; ideales para convertirse en un clasicómano y cazaetapas de desarrollar instinto ganador, o en un excelente gregario de no hacerlo.
“Han sido dos buenos años”, resume cuando se le pide un balance de su estancia en la escuadra navarra. “En la primera temporada, cuando Caja Rural era continental, tuve la oportunidad de adaptarme al ritmo de los profesionales; además pude hacer algún puestecito. En la segunda me he mostrado un poco más maduro e incluso he peleado por alguna victoria. En la Vuelta a Turquía anduve bastante cerca de triunfar un par de veces, pero estaba André Greipel y me ganó la mano en ambas ocasiones. En la Vuelta al País Vasco, por otra parte, iba con mucho respeto por aquello de ser una carrera World Tour… pero me encontré bastante cómodo y pude clasificarme dos veces entre los seis primeros”.

El World Tour, la primera división del ciclismo, tendrá ocasión de paladearlo un poco más la próxima campaña. Este invierno Egoitz ha firmado por Cofidis, un equipo que, si bien se encuadra en la categoría Profesional, suele gozar de un buen calendario en la división superior. Claves en su llegada a la estructura francesa fueron su representante, Antonio Vaquerizas, y el ex presidente de la Federación Vasca de ciclismo Iñaki Iglesias, a la sazón marido de la madre de la novia del ciclista vizcaíno. “Iñaki tenía contacto con Eric Boyer [mánager de Cofidis] y, cuando supimos de sus intenciones de incorporar un segundo español al equipo [el otro es el marbellí Luis Ángel Maté], le hicimos llegar mi currículum junto a mis analíticas y datos fisiológicos. Boyer mostró interés y, en la semana de los Mundiales, me envío un contrato para rubricar mi fichaje”.
Firmados los papeles, Egoitz García inició su andadura con Cofidis a mediados de noviembre participando del ‘stage’ que la escuadra del norte de Francia organizó en Lyon. “Fueron días divertidos, una bonita toma de contacto. Ando aún un poco corto a la hora de hablar francés, pero con la ayuda de Luis [Ángel Maté] he podido ir solventando ese problema. Compartimos cuarto, me acompañó a las pruebas biomecánicas, las tomas de medidas para equipaciones y bicicletas, los almuerzos y cenas… Y así pude entenderme con la gente del equipo durante la concentración”.
El vizcaíno tiene ante sí dos años, la duración de su contrato con Cofidis, para disfrutar y evolucionar en una formación de enjundia. “No sé qué esperan exactamente de mí, pero sí sé qué puedo ofrecer: trabajaré duro, me sacrificaré por mis compañeros cuando me lo pidan y, si algún día tengo la ocasión de disputar triunfos, lo haré”. Mira con buenos ojos “las carreras francesas en general, y las pruebas de un día en particular. Sus recorridos suelen contar con subidas que ajustan mucho las fuerzas y criban el grupo sin ser puertos largos, que es lo único que se me atraganta. Son imprevisibles en su desarrollo por cuanto no hay equipos dominantes y la mayoría de escuadras y corredores optan por tácticas agresivas en las cuales puedo desenvolverme bien. En definitiva, se adaptan bien a mis características y me veo capaz de rendir bien en ellas”.
Bonitas perspectivas para la carrera profesional de Egoitz García, aquella que iniciara hace dos inviernos con una llamada respondida a lomos de un elefante.
Anuncios

El giro de Caja Rural

Hace dos temporadas llegó al ciclismo español un soplo de aire fresco con el nacimiento de Caja Rural. Un equipo idílico, sin limitaciones por motivos de procedencia, con la intención de apostar por los jóvenes y de crecer en un futuro hacia categorías superiores teniendo como principal objetivo la formación de talentos. En consonancia con estas intenciones, ya en 2010 su plantilla reunía algunas de las mayores promesas del pelotón nacional: José Herrada, Rubén Martínez, Egoitz García, Gari Bravo, Higinio Fernández, Arturo Mora, David de la Cruz… En 2011, la nómina se vio ampliada con nombres como Javi Moreno, Diego Milán o Víctor de la Parte.


Mikel Azparren (izq), junto a Juanma Hernández, patrón de Caja Rural. Foto: Team Caja Rural

Esta línea no tendrá continuidad directa en 2012. “Vamos a dar un pequeño giro al equipo”, explica el máximo responsable deportivo de Caja Rural desde el pasado invierno, Mikel Azparren. “No vamos a renunciar a la formación, pero intentaremos que las cualidades de los jóvenes talentos se desarrollen aquí redunden en nosotros. Esta temporada no se han conseguido suficientes resultados [Ed: sólo dos victorias,  etapa y general de la Vuelta a Asturias a cargo de Javi Moreno] y estos son necesarios para cualquier equipo deportivo”. Para ello, el mánager ha afrontado una auténtica revolución en el seno de la escuadra navarra: abandonarán Caja Rural trece de los veinte ciclistas que defendieron sus colores esta campaña y el director deportivo Xabier Artetxe.
Entre las bajas, Azparren comenta tres casos: “Me hubiera gustado conservar a Javi Moreno y José Herrada, pero recibieron oferta de Movistar y ante una propuesta de tal calibre poco podemos hacer. También quería que siguiera Egoitz García, pero pidió la baja [Ed: en el día de hoy se ha conocido su fichaje por Cofidis]”. También abandonan la escuadra navarra buenos esprinters como Diego Milán o Joaquín Sobrino, amén de un buen grupo de promesas como Mora, Fernández o Martínez y un ilustre veterano como Íñigo Cuesta, que puso punto final a su carrera deportiva en la pasada Vuelta a Burgos.
El capítulo de altas inicia con cuatro jóvenes de bastante proyección: dos procedentes del filial, el polaco Karol Domagalski y el panameño Yelko Gómez, y dos venidos desde otras escuadras como el andaluz Antonio Piedra (ex Andalucía, “un buen escalador con un excelente futuro por delante”) y el madrileño Marcos García (ex KTM-Murcia).
Habrá lugar en la escuadra para incorporaciones extranjeras. Por un lado, ligado a la bicicletera Vivélo (nuevo espónsor de Caja Rural, según anunció la semana pasada en su web) llega el búlgaro Danail Andonov Petrov (ex Konya). Por otro, dos lusos sobre los cuales Azparren posa bastantes esperanzas, Hernani Broco (ex LA-Antarte) y André Cardoso (ex Tavira). “Broco es un corredor ya curtido al cual daremos esta temporada la oportunidad de demostrar su valía fuera de su país. Cardoso, por su parte, es una promesa importantísima, un excelente escalador que este año fue capaz de terminar segundo en la Volta a Portugal”.
Respecto a las incorporaciones restantes para completar la plantilla “de entre dieciséis y dieciocho ciclistas” con la cual desea contar el rector de Caja Rural, la rumorología echa humo. Azparren admite “haber preguntado por la situación de muchísimos corredores” y rechaza comentar ningún nombre en particular, si bien da una pista: “tengo intención de contratar algún esprinter ganador”. En este perfil encaja uno de los ciclistas a los cuales se vincula con más insistencia a la formación navarra, el actual componente de RadioShack Manuel Cardoso.
Durante la entrevista telefónica, Azparren también comentó dos salidas controvertidas de Caja Rural, Jordi Simón y Xabier Artetxe. De la jovencísima promesa de origen catalán, que ha abandonado el conjunto filial para firmar por Andalucía-Caja Granada, el mánager ‘verde’explica: “Le expusimos que casi con total certeza pasaría a profesionales con nosotros en 2012, pero también que no podíamos confirmarle dicho trato al cien por cien. No tuvo paciencia, quería asegurarse ser profesional la próxima campaña y decidió aceptar la propuesta de Andalucía”.
Respecto del preparador vasco, Azparren cuenta que “no se le ha renovado el contrato. En el cuadro técnico del equipo había discrepancias y no existía una confianza plena entre los miembros; es por ello que se prescinde de él, aun sin dudar de su valía profesional”. Preguntado por un posible sustituto de Artetxe en el cargo de director deportivo, Azparren responde que “de momento, contamos con Eugenio Goikoetxea en esa parcela y no sabemos si incorporar a alguien. Por lo pronto quizá tome yo mismo alguna de esas funciones, ya que al fin y al cabo soy el máximo responsable deportivo del equipo”.
Son cambios, entradas y salidas, realizados con el objetivo último de “consolidar la escuadra para poder aspirar a ciertas cotas. El presupuesto va a aumentar, particularmente gracias a nuevos espónsors. Tenemos el reto de crecer y asentarnos, primero, a nivel nacional; y, posteriormente, dar un salto similar a nivel internacional”. Genuina y legítima ambición para construir un Caja Rural que, sin descuidar las jóvenes promesas, sea también un equipo ganador y significativo.

El guión de Juanjo Lobato

La persona de Juan José Lobato (1988, Trebujena) es contradictoria a primera vista. Se antoja tímida, y de hecho al principio resulta complicado sacarle del monosílabo; pero algunas de sus miradas denotan un atrevimiento que se irá imponiendo a lo largo de la entrevista. Su talla es menuda, pero esconde una potencia inmensa y un talento inconmensurable: es un genio de la ruta. “¿Cómo me vas a hacer la entrevista? ¿Con guión o sin guión?”, pregunta divertido. “Sin guión”, es la respuesta. “Mejor… Las cosas, improvisadas, salen mejor”. Así vive el jovencísimo velocista gaditano de Andalucía – Caja Granada: improvisando su vida deportiva, cuyo guión se tratará de esbozar en este reportaje…

Escena primera: Los inicios
Lobato practica ciclismo desde muy joven, pero es consciente que en la bicicleta no cuenta tanto cuándo se inicia sino cuánto tiempo se goza de la experiencia. “Disfruto de la bicicleta de los juveniles. Antes corría porque me gustaba, pero básicamente era una cuestión de pasar el rato haciendo deporte… Cuando gané el Campeonato de España Juvenil [2006] fue cuando empecé a vivir la bici de verdad”. Ahora, aun siendo profesional, no olvida esos inicios donde el objetivo era practicar deportes varios para divertirse. “En pretemporada combino los ratos de ciclismo con otros deportes. Una vez entrado el año debo aparcarlos un poco, pero sigo practicando algunos. Por ejemplo, el domingo pasado me fui a hacer senderismo al Veleta. Siempre que no se cometan excesos, hacer otros deportes viene bien”.
Escensa segunda: La felicidad en Cuevas del Soplao
Nuestro protagonista estuvo sus tres primeras temporadas como sub23 formándose en la escuadra cántabra Cuevas del Soplao. “Aquella época fue magnífica, la mejor hasta ahora de toda mi carrera deportiva”. Destaca dos vertientes en su contento: “era un equipo de corredores especiales por su talento, pero también una auténtica familia. Si preguntáramos uno por uno a quienes estábamos en el equipo si volveríamos, todos diríamos que sí seguro. El ambiente era inmejorable. Yo a veces tenía que hacer novecientos kilómetros en mi coche, solo, para ir a competir con el equipo… Y no me pesaban. Iba con ganas”.
Escena tercera: La preparación estajanovista
Aunque lleva la impronta del Soplao de Juan González y Manolo Sáiz, Lobato no es dogmático para el entrenamiento. “Si sigues el guión, revientas. El ciclista se conoce bien a sí mismo, más que cualquier plan de entrenamiento. Estos son orientaciones, muy buenas y aconsejables, pero a veces hay que saltárselos si sabes que tus sensaciones son incompatibles”. A pesar de esta filosofía estajanovista, basada en la percepción del subordinado por encima de las directrices del jefe, Lobato cuida su preparación física, la observa con detenimiento y la pone en manos de unos de los mejores centros técnicos de España (SportLab). Cuenta además con algunos de los mejores medios posibles: “me compré una cámara hipobárica y gracias a eso puedo descansar simulando estar a 2000 metros de altura a la par que entreno al nivel del mar en mi pueblo… ¡El ideal de la preparación física!”.
Escena cuarta: 2010, el año del gran salto
Tras pasar medio año en su filial, Juanjo Lobato debutó con profesionales en agosto en las filas de Andalucía – CajaSur con la calidad de ‘stagiaire’. Fue tercero en dos etapas de la Volta a Portugal, su segunda prueba en la categoría, para asombro de propios y extraños. “Al día siguiente del primer tercer puesto vino Antonio Cabello a la carrera para firmarme el contrato”. La sorpresa de sus prestaciones, eso sí, fue relativa: antes y después rozó el palo en citas internacionales importantes que podrían haber dejado clara su valía. En los Europeos de Ankara, el extraño desarrollo del esprint le dejó a centímetros del bronce y separado del oro que hubiera estado a su alcance de no ser por los efectos de una maldita ‘chicane’ situada en los metros finales. Más rabia aún le dio lo sucedido en los Mundiales sub23 de Australia. “Aquel día iba sin cadena. Cogí la recta de meta a rueda del ganador, John Degenkolb: estaba en una posición inmejorable… Pero en el repecho final me quedé bloqueado. No podía subir piñones porque pensaba que no avanzaría, ni bajarlos porque me hubiera clavado. No era capaz de cambiar de desarrollo y perdí la rueda del alemán”. Con ello se esfumó también una oportunidad de entrar en el máximo escaparate internacional por la puerta grande.

Escena quinta: El futuro a corto plazo
“Correré la Vuelta al Lago Qinghai esta semana; después, parón de competiciones; Vuelta a Burgos… y la Volta a Portugal o la Vuelta a España… No sé cuál de ellas aún. Ninguno del equipo sabemos todavía dónde iremos en agosto”. Se ofrecen, pues, oportunidades para añadir brillo a una temporada por lo pronto satisfactoria: especialmente en la Vuelta donde si va espera “estar al cien por cien”. No quiere decir, en cambio, si se ve ganando alguna etapa en la gran ronda española: “es fácil decir dónde podría verme, pero la verdad es que llevo toda la temporada viéndome arriba y capaz de estrenarme… pero aún no he conseguido ganar nada”.

Escena sexta: El futuro a medio plazo y la élite

No tiene prisa por dejar su actual equipo ni por dar el salto a la élite, pero no excluye estos asuntos de su mente. “Pienso en el futuro, pero sin obsesionarme: tengo aún otra temporada más de contrato con Andalucía. Lo terminaré con 24 años: entonces habrá tiempo para decidir dónde ir”. Reconoce que tuvo la posibilidad de saltar directamente a una escuadra superior a su actual Andalucía (Geox) esta campaña: “Matxin me llamó nada más terminar la Volta a Portugal, pero ya había firmado con Cabello para entonces”.
Escena séptima: Ídolos y referentes
Es recurrente el símil de Juan José Lobato con Óscar Freire. El gaditano, sin embargo, es cauto. “Es difícil decir que se parece a mí. Hay gente que compara, pero yo no lo haría. Honestamente, pienso que van a pasar muchos años hasta que surja un corredor con su calidad y su capacidad mental”. No esconde su admiración por el superclase cántabro: “es el maestro. Me encantaría haber conseguido al final de mi carrera la mitad de lo que él tiene en el palmarés ahora mismo”. Y expresa un deseo: “me gustaría compartir equipo con él algún día. Seguro que aprendería un montón”. Otro ídolo para el rápido ciclista de Trebujena es Philippe Gilbert: “le sigo desde que estaba en la Française des Jeux”. Y se extiende con palabras de pura idolatría: “¿Has visto cómo ha ido este año en las Árdenas? Parece que es imposible mejorar sus actuaciones… pero seguro que acabará haciéndolo”.
Escena octava: El futuro a largo plazo. Definición, perspectivas, sueños
“No soy un esprinter puro”, afirma. Y razona por qué no le gustaría serlo: “es un rol que limita mucho, obliga a desarrollar el tren superior en el gimnasio y eso supone un lastre en otros terrenos”. Las ambiciones de Lobato van por otro lado: “quiero centrarme en Mundiales y Clásicas”. Preguntado por su prueba predilecta, responde sin dudar: “el Tour de Flandes. El adoquín, los muros, la afición… Hay muchos motivos por los que esa carrera me encanta”. Para su cita complementaria, París-Roubaix, no tiene tan buenas palabras: “me gusta bastante menos. Es demasiado llana y beneficia a los corredores de potencia con respecto de los más livianos como yo”. Otros lugares donde se hallan sus ambiciones son “las carreras que acaban en subidas cortas, como las clásicas de las Árdenas. Amstel, Flecha, Lieja… son pruebas que me llaman la atención y donde espero destacar en un futuro”.
Estas son ocho posibles escenas del guión de la carrera deportiva Juan José Lobato, una improvisación que promete convertirse en una verdadera obra de maestra del ciclismo español.

Las polémicas en torno a GreenEdge

Durante la conversación telefónica con Neil Stephens que dio como resultado el reportaje ‘GreenEdge: desvelamos el secreto mejor guardado del ciclismo australiano‘ se tocaron temas un poco más controvertidos que no se incluyeron en el citado texto para no hacerlo excesivamente largo. Sin embargo, resulta de interés detenerse en ellos para completar el retrato del deslumbrante proyecto australiano.
El primero de ellos fue la posible relación entre GreenEdge y el no-nato Pegasus Sports de Chris White. Como ya se informó aquí, se hablaba de una mala relación entre Pegasus y las altas esferas del mundo de las dos ruedas en las antípodas, lo cual incluiría a Cycling Australia. Además, hubo suspicacias con el hecho de que la bicicletera Scott, en principio espónsor de Pegasus, se uniera a GreenEdge una vez finalizado dicho proyecto.
Cuestionado por estos hechos y por la posibilidad de que Pegasus hubiera sido torpedeado por Cycling Australia para favorecer los intereses de GreenEdge, Stephens respondió con un explícito “de ninguna manera. De hecho, la federación ofreció ayuda a Chris White para sacar adelante el equipo, pero éste la rechazó. Después, cuando sus apoyos económicos les abandonaron, vinieron a solicitarla de nuevo. Pero entonces GreenEdge ya era una realidad y estaba incluso mejor fundado que Pegasus, por lo cual rechazamos una posible colaboración”. Respecto de Scott, Stephens explicó que los directivos de la compañía “son buena gente: apoyaron a Pegasus para intentar formar un ProTeam en Australia y, cuando vieron que éste no salía adelante, se aproximaron a GreenEdge”. Y puntualiza: “nosotros no quisimos acercarnos de inicio a Scott, precisamente, para evitar que los componentesde Pegasus se sintieran agraviados”.
El otro asunto polémico tratado durante la conversación fue el despido de Matthew White del conjunto Garmin – Cervélo de Jonathan Vaughters. El técnico australiano, ex corredor del US Postal de Lance Armstrong, estuvo enrolado varios años en la escuadra radicada en Girona y vio rescindido su contrato con ésta en enero de 2011 por haber recomendado al Trent Lowe asistir a la clínica del doctor Luis García del Moral, algo que iba en contra de las políticas internas del equipo. Los rumores arreciaron en torno a una posible relación del despido con el presunto papel que White tomaría en GreenEdge en 2012, lo cual podría haber resultado en un conflicto de intereses. Vaughters negó en repetidas ocasiones esta hipótesis, en público y en privado; White, por su parte, guardó silencio y asumió el cargo de coordinador en Cycling Australia.
Sobre este asunto, Stephens opina que “Vaughters debería haber mantenido a White en el cargo. Al fin y al cabo, Matthew tiene mucha culpa del actual potencial deportivo de Garmin-Cervélo. Hubo un mal entendimiento entre ambos y Matthew salió demasiado pronto del equipo”. Y añade un dato poco conocido: “Cycling Australia abrió un expediente e investigó en torno al despido de White; la conclusión fue que los motivos de éste fueron incorrectos”. Preguntado por la relación de Matthew White con el cuerpo técnico de GreenEdge, Stephens admitió que estaba “pidiendo consejo” al ex director de Garmin, pero “en calidad de amigo”. “Quizá en un futuro pueda unirse al proyecto, pero es algo que aún no está claro”.

Desvelando el secreto mejor guardado del ciclismo australiano

El equipo GreenEdge Cycling va a ser una de las grandes atracciones de la temporada 2012. Ya genera, de hecho, una gran expectación, especialmente entre el público anglosajón. Es un proyecto alumbrado por la federación ‘aussie’, la conocida como Cycling Australia, para aprovechar al máximo los talentos generados por su creciente cantera y sus enormes infraestructuras. Una escuadra tan potente que ha sido capaz de ilusionar a gran parte de los corredores de las antípodas, quienes incluso se han mostrado deseosos de unirse a ella tanto en público como en privado. Es un gigante en plena gestación del cual se conoce oficialmente apenas el nombre y los espónsor. GreenEdge es el secreto mejor guardado del ciclismo australiano. Y Arueda.com se ha puesto en contacto con su director técnico, Neil Stephens, para desvelarlo, si no completo, al menos en parte.
Neil Stephens (1963, Canberra-Australia) es un viejo conocido de la afición y el mundillo ciclista españoles. Estuvo ocho años enrolado en conjuntos del país, siendo lo más destacado sus cinco temporadas en el ONCE de Manolo Sáiz y adornando su palmarés en ese tiempo con dos campeonatos de Australia, una Vuelta a Andalucía y una etapa de la Vuelta al País Vasco. Se retiró en 1998, habiendo echado raíces en Euskadi y más concretamente en Oiartzun (Guipúzcoa), donde se casó, tuvo dos hijos y vive en la actualidad. Fue un ciclista inteligente, de equipo, y por ello su sino era convertirse en director deportivo. Se estrenó en esa faceta de la mano del propio Sáiz en el malogrado Liberty Seguros; después pasó al Caisse d’Épargne de Eusebio Unzué, donde orquestó brillantes movimientos tácticos como el que subió a David Arroyo al podio del Giro de Italia de 2010. Hasta finales del año pasado compaginó este cargo con funciones técnicas en Cycling Australia; básicamente, seleccionador ‘aussie’ para los mundiales.
Este invierno lo dejó todo para centrarse en el excitante proyecto GreenEdge, en el cual desempeña el rol de director técnico. El objetivo: “tener un equipo ProTour donde poder aprovechar al máximo el talento del ciclismo australiano”.

La génesis de la escuadra puede situarse en 2006, cuando apareció en las carreteras el conjunto SouthAustralia.com-AIS. Se trataba de un equipo cien por cien australiano donde aquel año compitieron hombres como Matthew Goss o Matthew Lloyd y cuyo objetivo principal era pulir los mejores talentos ‘aussies’ con la vista puesta en los Juegos Olímpicos, especialmente en las disciplinas de pista. Con el tiempo, el SouthAustralia-AIS se convirtió en Jayco-Skins; por él pasaron la mayor parte de las jóvenes promesas del país, como los hermanos Meyer, Jack Bobridge o Michael Matthews.
El problema era dónde iban cuando salían de Jayco; cómo dejaban aquel entorno idílico de formación y encaraban un mundo distinto en el cual les exigían esfuerzos que divergían de aquellos solicitados por Cycling Australia, quien les había formado. “Nos frustraba ver cómo formábamos corredores”, explica Stephens, “para que se los llevaran otros equipos a competir [y ganar] en grandes citas. Sobre todo porque luego llegaban los compromisos de la selección australiana y nos ponían pegas cuando queríamos contar con ellos. Por ello, nos pusimos de acuerdo con Gerry Ryan [millonario y propietario de la empresa de caravanas Jayco], quien ya estaba realizando una gran inversión en apoyar el ciclismo australiano pensando sobre todo en Londres 2012, para alumbrar este nuevo equipo con todas las garantías”.
Esa es una seña de identidad de GreenEdge: las garantías. “Hemos articulado un modelo similar al Slipstream de Vaughters, con una sociedad que gestiona el equipo respaldada económicamente por un forofo del ciclismo y además busca patrocinadores para poder ser más fuerte e incluso rentable. Ryan nos garantiza tres años de presupuesto, pero somos conscientes de que no podemos depender de sus fondos y por ello ya buscamos espónsor que quiera anunciarse en nuestro maillot. Somos un proyecto serio y a bastante largo plazo, no una inversión filantrópica a fondo perdido”.
La escuadra lleva de hecho un tiempo funcionando, preparando su salida a las carreteras con el liderazgo de Stephens y Shayne Bannan, técnico de Cycling Australia y alma máter de la mayoría de talentos del ciclismo ‘aussie’. Su infraestructura estándar está ya casi lista, con dos autobuses y un camión fabricados por la empresa vitoriana Irízar. Aparte está la infraestructura atípica, sin duda uno de los puntos más fuertes del proyecto GreenEdge.
“Contamos con una base en Varese (Italia), el European Training Centre [ETC]. Se trata de un Centro de Alto Rendimiento construido por el Gobierno australiano en el Lago Varese para especialidades como el remo, el piragüísmo y el mismo ciclismo cuyos recursos explotaremos al máximo”. Para entender la influencia que tendrá el ETC en GreenEdge, Stephens lo compara con “el Centro Mapei del fallecido Aldo Sassi, con el cual colaboramos estrechamente y al que intentaremos emular”. Con objeto de mejorar la sinergia entre los ciclistas del equipo y los técnicos del ETC, existe la intención de que “los corredores se instalen en la zona de Varese. De hecho, algunos posibles fichajes ya viven en allí”.
Fichajes. Una de las palabras polémicas. Stephens se muestra prudente a este respecto y rehuye citar nombres, si bien admite que “se puede proyectar la plantilla ya. Hay varios corredores australianos de élite que terminan contrato esta temporada y han mostrado interés por unirse al equipo. Queremos tener entre un 50 y un 60% de ciclistas del país en la plantilla; el porcentaje restante se completará con extranjeros de calidad. Así que prácticamente cualquier corredor que termine contrato en invierno de 2011 puede entrar en nuestros planes”.
Estos “planes” de GreenEdge, sus posibles fichajes y los métodos para atarlos, han sido uno de los focos de polémica que han rodeado al equipo. El blog The Inner Ring reportó unos supuestos precontratos, firmados en teoría por algunos corredores, en los cuales se prometía a estos bonificaciones económicas por los puntos ProTour acumulados durante la temporada 2011. Una práctica éticamente dudosa por el perjuicio que puede suponer para los equipos actuales de esos ciclistas que Stephens niega categóricamente: “Es falso. Cuando nace un nuevo proyecto siempre suele haber muchos rumores en torno a ellos, y eso es bueno; pero estos precontratos no existen”. De cualquiera manera, las escuadras no miran con simpatía la posibilidad de que sus corredores ‘aussies’ ganen puntos para que luego estos sean aprovechados por GreenEdge para entrar en el UCI World Tour; al menos eso afirmó ayer en declaraciones al Sidney Morning Herald el integrante de Astaná Allan Davis.
El UCI World Tour es la gran aspiración de GreenEdge de cara a 2012: encuadrarse en él en su primer año de existencia sería entrar al mundo del ciclismo por la puerta grande. Para ello el proyecto australiano debería hacer acopio de puntos en el ránking de mérito deportivo que en teoría decidiría la membresía de esa categoría, algo complicado según reconoce un realista Neil Stephens. “Estamos haciendo un esfuerzo para ser ProTeam, pero con los criterios que hay impuestos va a ser complicado. Aunque cumplimos en el resto de factores, seguramente nos falten puntos en el ránking deportivo. Pero el sueño del ciclismo australiano es tener un equipo en el máximo nivel, y esperamos alcanzarlo tan pronto como sea posible”. Un sueño legítimo y estimulante que Stephens y sus colegas buscarán cumplir con GreenEdge, el secreto mejor guardado del ciclismo australiano.

"Somos una generación muy buena"

Cuando a principios de año hablaba sobre Michael Matthews (1990, Australia), avisaba de que no tardaría en destacar y, probablemente, ya en el Tour Down Under brillaría “por primera vez a la altura de los mejores”. No me equivoqué. Pero lo cierto es que la apuesta era sobre seguro.
‘Bling’ llegaba al profesionalismo encuadrado en Rabobank y con la vitola de joven y destacada promesa del ciclismo mundial. Era de esperar, pues, que consiguiera buenos resultados desde el principio. Sin embargo, quizá no fueran tan obvios la multitud de puestos de honor conseguidos y las dos victorias de etapa acumuladas; en eso Matthews, a quien le han diseñado un calendario prácticamente a medida, superó las expectativas tal y como lo vienen haciendo casi todos los jóvenes de una generación, la de 1989 y 1990, que promete hacer historia. Resultaba obligado hablar con él en la línea de salida de la Clásica de Almería del pasado domingo para repasar sus hitos de este inicio de temporada y echar un vistazo al futuro.
Tu manera de iniciar la temporada ha sido impresionante…
Sí, desde luego. Comencé con una victoria en un critérium en Australia, después una etapa en el Tour Down Under, luego un par de podios en Algarve unas semanas después… Ha sido un gran inicio de temporada.
¿Lo esperabas?
No, definitivamente no. En realidad, no tenía muchas expectativas: ver cómo me adaptaba al ritmo de los profesionales y si acaso intentar luchar por alguna victoria más adelante… Y claro, empezar ganando ya una carrera me deja un sabor de boca genial.
¿Dónde vas a continuar esta campaña tan impresionante?
Iré a la Vuelta a Murcia [se impuso en la primera etapa] y después tomaré parte en algunas clásicas de pavé. Aparte, en mayo iré seguramente a la Vuelta a California.
¿Clásicas de pavé? ¿Quieres probar para centrarte en ellas en un futuro?
No; no estoy más seguro, sólo pienso en probarlas. De momento mi mejor cualidad ha demostrado ser la punta de velocidad. Ya he derrotado a grandes esprinters en carreras duras con llegadas masivas y pienso que esa es la faceta que explotaré por el momento.
La pasada temporada fue impresionante para ti, con un momento culminante en el Mundial sub23 donde te impusiste. En pocas palabras, ¿qué sensaciones te trae el recuerdo de ese día?
Gané en mi casa delante de mi gente: fue un sueño hecho realidad.
En aquella carrera copásteis los primeros puestos corredores como Degenkolb, Lobato o tú mismo que esta campaña habéis debutado como profesionales con buenísimos resultados… ¿Crees que tu generación va a dominar en un futuro próximo el pelotón?
La temporada pasada estábamos alrededor de una decena de ciclistas en mi categoría con un talento enorme que además realizamos algunas actuaciones fantásticas. Efectivamente pienso que somos una generación muy buena y en un par de años estaremos ahí arriba… Sin embargo, de ahí a decir que dominaremos hay una diferencia significativa. Más bien creo que tenemos calidad y llegaremos hasta donde podamos.
¿Cúantos años has firmado con Rabobank?
Dos temporadas: 2011 y 2012
¿Qué hay del nuevo equipo australiano que se está preparando de cara a la próxima campaña, GreenEdge?
No sé demasiado en torno al tema. Shayne Bannan, uno de los hombres fuertes del ciclismo australiano, lo está proyectando. Creo que va a ser un gran equipo y parece que en los próximos meses va a empezar a tener presencia en los medios, pero no sé mucho más allá de esto.
Por último, ¿dónde esperas brillar con más fuerza en un futuro?
No estoy seguro de qué quiero hacer en el ciclismo todavía. De momento pienso en coger experiencia y disfrutar del momento.

"Lamentamos el fichaje de Ricco’"

En una estación movida dentro del mundillo ciclista en general, el ojo de uno de los muchos huracanes de polémica desarrollados en los primeros compases de esta temporada se centró en el conjunto Vacansoleil. Los dos líderes incorporados por la formación holandesa de cara a las grandes vueltas, Riccardo Ricco’ y Ezequiel Mosquera, se vieron envueltos en sendos escándalos relacionados con el dopaje. El italiano se practicó un bricolaje sanguíneo que estuvo a punto de llevarle a la tumba. El gallego dio fue testado positivo en un control antidopaje en un resultado aún sin juzgar, siendo por ello apartado de su equipo a los pocos días de conocerse la absolución de Alberto Contador.
Para hablar de estos temas entrevistamos al director deportivo del conjunto neerlandés, Michel Cornelisse (1965, Amsterdam), quien también nos puso de manifiesto otras características del equipo mucho más honrosas que la polémica que lo envuelve. La combatividad, el arrojo y el atrevimiento propios de Vacansoleil son factores que les hacen ser uno de los conjuntos más populares y valorados del pelotón mundial.

Antes de pasar a la transcripción de la entrevista propiamente dicha, conviene reflejar que no hubo en la conversación de la cual emana este texto ningún asomo de tensión. Al contrario, Cornelisse se mostró abierto, dialogante y reflexivo, lo cual es de valorar cuando se tratan en público asuntos tan delicados tanto para su presente como para su futuro.
Vuestro primer año como ProTeam no está siendo ni mucho menos tranquilo…
Sí, hemos tenido un montón de problemas, pero no nos queda sino mirar hacia delante y no pensar más en lo sucedido.
En España existe mucha preocupación con la suspensión de Ezequiel Mosquera y…
Nosotros también estamos preocupados. Ahora mismo sólo nos queda esperar a la decisión de la UCI. No puedo decir nada más allá de eso.
¿No creéis que, suspendiendo a Mosquera, lo estáis señalando como culpable? ¿No hubiera sido mejor mantenerlo activo y compitiendo?
[Duda] Es un asunto muy difícil que concierne más bien al mánager del equipo. Nosotros sólo estamos esperando la decisión de la UCI; cuando la tomen, sabremos qué hacer. Pero ya se sabe, la UCI es muy lenta…
¿Ha habido presiones externas detrás de la suspensión de Ezequiel?
No lo sé. Te repito que este asunto es responsabilidad del mánager; yo sólo soy director deportivo. Pero sí que es la primera vez que oigo eso o algo parecido, así que no creo que sea cierto.
Respecto de Riccardo Ricco’ se ha hablado y escrito mucho, y además el equipo ya ha tomado medidas despidiéndole. Sin embargo, queda una pregunta por responder: ¿os arrepentís de haberle incorporado a Vacansoleil?
[Duda] Ahora sí, por supuesto; pero al principio estábamos muy contentos con él. Todo el mundo debe tener una segunda oportunidad, y él no era una excepción. Basso y muchos otros la han tenido y la han aprovechado; él la recibió de Vacansoleil y la ha malogrado… Así que sólo podemos lamentar su fichaje.
Ciertamente, todo el mundo debe tener una segunda oportunidad. Y Ricco’ parecía estar usándola apropiadamente…
Sí, de hecho a finales del año pasado lo hizo genial: ganó una carrera, consiguió buenos puestos… Estábamos contentos con él y yo creía que él estaba contento con nosotros, pero ha pasado lo que ha pasado.
Una vez Ricco’ está fuera del equipo y de ser sancionado Mosquera, ¿cuál será el plan de Vacansoleil de cara a las grandes vueltas?
Nuestro plan será el de siempre: atacar. Además tenemos buenos corredores, como Matteo Carrara o Johnny Hoogerland, capaces de dar la sorpresa y colarse entre los mejores de la general.
En esta temporada de clásicas contáis con Bjorn Leukemans y Stijn Devolder como líderes del equipo. ¿Creéis que podrán conseguir alguna victoria de calado?
Sí… Además tenemos otras posibles sorpresas como Lieuwe Werstra, o Matteo Carrara para las Ardenas, por lo que considero que sí tenemos opciones de llevarnos el triunfo en alguna gran clásica.
¿Qué resultados debe conseguir Vacansoleil para considerar que su temporada ha sido buena?
Eso es algo difícil de especificar. Podría decir que veinte victorias arrojarían un buen balance, pero una victoria en Flandes o Roubaix podría superar el prestigio de esas veinte victorias si éstas vinieran en carreras de poco nivel. Creo que lo mejor que nos puede suceder es ser combativos, seguir siendo un ejemplo de ciclismo ofensivo… En general, si todos los corredores dan lo mejor de sí mismos podremos estar satisfechos.