Valverde, set y partido

Publicado originalmente en SUR

El murciano de Movistar se impone en Rincón para poner colofón a una gran Vuelta a Andalucía · Cumpliendo las expectativas, la etapa de la Axarquía fue movida y decisiva

Iba a ser una etapa tensa, y eso se reflejaba en las caras de prudencia que tenían todos los corredores en la salida. La situación no era para menos. Había un líder sólido, Valverde, con un equipo sólido (Movistar) a sus órdenes. Pero también había muchos aspirantes (hasta once rivales a menos de un minuto de la primera posición de la general), con sus respectivos bloques, dispuestos a mover la carrera tanto como fuera posible. Y, sobre todo, una ruta escarpada, constante sube y baja por las montañas malagueñas: terreno ideal para buscar las cosquillas ajenas. Así que los corredores tenían las orejas tiesas con mucha razón.

La etapa partió rápida. Hasta pasada la hora de carrera no se formó una fuga con dos neerlandeses, Stef Clement (Rabobank) y Tom Dumoulin (Argos), que abrieron camino durante un trecho largo para ser engullidos por el pelotón apenas éste se lo propuso. No fue, sin embargo, una cabalgada sin premio: gracias a su aventura, Dumoulin logró acumular puntos para la clasificación de la Montaña, suficientes para derrocar al hasta ayer líder, el malagueño Luis Ángel Maté (Cofidis), que pese a esprintar en cada puerto no sumó lo necesario para evitar que el joven vueltómano de Argos le ganara la mano.

Las seis dificultadas montañosas situadas entre Lucena y Rincón de la Victoria no fueron el único factor que mermó las fuerzas de los corredores. “Se ha notado el esfuerzo de ayer [por el martes]”, reconocía en meta, ya propietario del ‘rojo’, Valverde. Al cansancio acumulado se sumó un ritmo tremendo, de casi 40 km/h en el total de la etapa y 46 kilómetros en los primera hora de competición, y la tensión de todo lo que había en juego con una ruta ratonera, de carreteras estrechas, tan bonitas como complejas para circular en pelotón.

David Arroyo, toledano de Caja Rural que concluyera segundo el Giro d’Italia 2010, fue el gran damnificado de esta circunstancia. Ocupante del 15º puesto de la general, a 1’01” del liderato, se cayó hasta tres veces y se retiró, magullado y harto, mediada la etapa. “Se estaba comiendo demasiado la cabeza y así es difícil no irse al suelo”, comentaba Francesco Lasca, coequipier que se encargó de llevarle a rueda de vuelta al pelotón cada vez que se accidentaba. “Así es difícil llegar a meta sano”.

Respecto a los estragos de la velocidad, no había mejor muestra que los rodadores de Accent Jobs y Sojasun que, apenas enfrentaron el primer puerto de la jornada, se descolgaron para terminar retirándose en el avituallamiento, sin nada que hacer. También las pasaron canutas los Garmin, que rodaban juntos en un ‘grupetto’ por el Alto de la Pasa cuando un cicloturista comenzó a increparles, exigiéndoles un mayor esfuerzo. Todo se saldó con uno de los veteranos del equipo espetándole al aficionado un improperio en inglés.

Fue en el Alto de la Pasa donde la carrera se rompió definitivamente. Astana, que llevaba todo el día tirando con la mente puesta en Fuglsang, flaqueó; Lotto, que había intentado una escaramuza en el alto anterior por medio de Bart De Clercq, desistió. Así las cosas, Movistar puso un ritmo exigente con Nairo Quintana y cribó el grupo. Sólo un impetuoso Ion Izagirre (Euskaltel) puso pimienta a la situación con un ataque pensando en coger ventaja y realizar una bajada suicida hasta Rincón.

El demarraje del vasco no prosperó y todo quedó para una ‘volata’, que por su trazado resultó técnica, en la cual Valverde hizo gala de un esprint portentoso para derrotar a Spilak y el veteranísimo Davide Rebellin, notable en su retorno a la alta competición. El murciano se anotó así, a lo grande, su segunda Vuelta a Andalucía consecutiva, y fue flanqueado en el podio por el belga Jurgen Van den Broeck (Lotto – 2º) y el holandés Mollema (Blanco – 3º). Resultó un buen colofón para una Ruta del Sol que, pese a la situación económica que le obligó a recortar un día de competición, fue preciosa gracias a un recorrido acertado y una participación con tanto lustre como ambición.

“Lo importante era estar ahí”

El marbellí Luis Ángel Maté fue uno de los teóricos perdedores del día: cayó diez posiciones en la general y se le escapó la clasificación de la Montaña, que lideraba hasta ayer, por sólo un punto. Sin embargo, no se mostraba triste por los resultados. “Ha sido una pena no consolidar la Montaña, pero el objetivo era otro: conseguir que Dani Navarro (10º) se metiera arriba en la general. Y lo hemos logrado trabajando en equipo. Lo importante era estar ahí”.

Javi Moreno, jienense de Movistar, tuvo un final más feliz: su líder consiguió la victoria y él fue 11º de la general, llevándose con ello el título de mejor andaluz de la ronda. Sin embargo, no transmitía una gran alegría en las declaraciones posteriores a la carrera y lo resumía todo con un “hemos cumplido los objetivos”. Quizá esperara algo más, pese a que su actuación ha sido más que notable.

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