La aventura italiana de Diego Milán

Tras un invierno de dificultades correrá en Acqua e Sapone
21 de Marzo, Arueda.com
A sus 22 años, Diego Milán está considerado como uno de los mejores ciclistas de su generación. Sprinter con vocación de clasicómano, combativo y buen gregario si es menester, lleva la friolera de quince años dedicado al ciclismo. Al principio, en las filas del C.C. Almansa, dirigido por su padre: desde benjamines hasta amateur, enrolado en el mítico Caja Castilla La Mancha sub 23. Fueron trece años brillantes, de progreso constante, que le llevaron a ser Campeón de España como Cadete e incluso a participar como Junior en el Mundial de Hamilton.


A los 20 años, Diego recibió la llamada de José Luis de Santos para integrarse en el nuevo Grupo Nicolás Mateos, que partía como filial continental de Saunier Duval. Estuvo dos temporadas en el equipo, y éstas “fueron como estar en casa”. Su rendimiento puede definirse como bueno, ya que se granjeó un palmarés lleno de puestos de mérito y que, además, incluía un triunfo de etapa en la Vuelta a Madrid 2006. Por no hablar de un magnífico quinto lugar en la Lieja – Bastogne – Lieja sub 23, donde le perjudicó la llegada en velódromo. Fueron, en definitiva, dos años fructíferos en los que, además de participar en otros dos Mundiales (Salzburgo y Stuttgart), vivió una enriquecedora experiencia en el Tour del Porvenir. “Mi intención era disputar las etapas al sprint. Pero fue una vuelta muy loca; con sub23 y solo seis ciclistas por equipo… En la única llegada masiva fui tercero, detrás de Edvald Boasson Hagen [actualmente corredor de High Road] y Martin Kohler, que llegó fugado”. Además, demostró talante de buen gregario (“después de esta etapa, me dediqué a estar al lado de Beñat Intxausti y Herrada; me encanta trabajar para un líder”) y de ciclista combativo (“en la penúltima etapa estuve en fuga desde el kilómetro 5 hasta a falta de 8 para la meta, con cuatro corredores más; pasé por seis puertos en cabeza”). Después, ya en el Campeonato del Mundo sub 23 de Stuttgart, las cosas rodaron mal: “un accidente casero días antes de la carrera me impedía apoyar las manos bien en el manillar; tuve un mal día y, encima, se me averió la cadena a poco de meta, impidiéndome realizar un puesto decente en la llegada”. Empezó el calvario…

… Que siguió este invierno, cuando vivió la cara B del ciclismo. Su escuadra estuvo en la cuerda floja la mayo parte del invierno y, finalmente, desapareció; tras esto, perdió un tiempo de oro negociando con equipos “que nunca decían sí”, alguna experiencia polémica y triste… “Llegabas a pensar que en realidad no valías como ciclista, muchos directores te hacían dudar de ti mismo con sus respuestas”, relata con amargura. Pero todo esto lo soportó “gracias a mi familia y amigos, porque hubo momentos de desesperación; por ellos estoy aquí…”

“Aquí” es Acqua e Sapone, equipo italiano al que llegó “fruto de la ayuda de un par de personas de España que me pusieron en contacto con un manager italiano; le explicaron mi situación y se interesó mucho en ayudarme porque sabe que puedo ser buen corredor el día de mañana. En poco tiempo nos pusimos en contacto con Masciarelli [manager de Acqua e Sapone]; y en Navidad lo tenía hecho, tan solo faltaba la firma”. Los inicios fueron un poco difíciles: “Llegue algo acojonado porque era el único español y, además, el último en incorporarme al equipo. Pero me quedé impresionado con el buen ambiente que hay en esta squadra, en Italia todo es distinto. El trato al ciclista es mejor; no digo que en España sea malo, pero aquí es mejor”, asevera. Y concluye con una frase reveladora: “Me están tratando de maravilla y siento que soy querido, algo que si hubiera fichado por equipo español quizá fuese difícil”.

El objetivo para este año está claro: “trabajar para Luca Paolini en las clásicas y aprender mucho de él. Siempre ha sido un ciclista que me ha llamado la atención, poder estar con él en el equipo es todo un sueño para mí. Además, desde el primer día solemos hablar; es uno de los compañeros con que más confianza tengo. Correremos bastante en Bélgica y estamos pendientes de la invitación del Tour de Flandes”. Su calendario, pues, empezó en la Clásica de Almería y la Vuelta a Murcia; seguirá con los Tres Días de la Panne y Gante – Wegelvem; y, ya en mayo, Vuelta a Asturias y Clásica de Alcobendas.

Esta es la aventura de Diego Milán, uno de los mejores corredores de su generación desde la categoría cadete y que buscará confirmar sus cualidades fuera de nuestras fronteras ante la precariedad de ofertas que se estila en el ciclismo español.

Repaso a los favoritos de Milán – San Remo (II)

II – Los outsiders
Este año, la inclusión de la Pomepeiana les da mayor margen. Amplía sus opciones de victoria. Los clásicos Cipressa y Poggio, donde tan importante es la subida como la bajada, constituyen junto al citado Pompeiana el momento en que se jugarán sus bazas, atacando desde lejos; su gran momento, en definitiva. Son aquellos cuyas cualidades están fuera de toda duda, cuya condición física les coloca un punto por encima del resto de ciclistas no-sprinters. Son aquellos que sueñan con imponerse en San Remo, en solitario y por delante del pelotón.

Fabian Cancellara [CSC]
A un nivel diferente, es el próximo Lance Armstrong. El hombre de los siete Tours avasallaba a sus rivales en julio y, como mucho, junio; no sabía [ni quería saber] hacer otra cosa que ganar en los Campos Elíseos. Cancellara, el suizo de CSC que en su día formara parte del memorable GS III de Mapei, es capaz de avasallar a sus rivales en cualquier terreno que no sea alta montaña. Sus cualidades para el llano, el pavé, la lucha en solitario, el plato grande… estaban de sobra acreditadas. Ahora, se unen a la facilidad insultante que ha demostrado para subir muros y colinas de cierta entidad, aunque sea menester para ello sufrir sobre la bicicleta de manera impropia para un ciclista de su clase.
Cuatro victorias jalonan su palmarés este año: prólogo de la Vuelta a California, la novedosa Monte Paschi Eroica, contrarreloj y general de Tirreno – Adriático. Esto constituye una carta de presentación temible para un ciclista capaz de hacer saltar la banca atacando al bravo pelotón en el último kilómetro, como ya hiciera en el Tour 2007 (concretamente, en Compiegne). Así, la reedición de una victoria como la de Tchmil en 1999, con un tremendo demarraje a 500 metros de meta, parece al alcance de su mano.

Alessandro Ballan [Lampre]
Se ha dejado ver con más corazón que cabeza en este principio de temporada, con ataques de pura potencia que dejaban boquiabiertos a sus rivales; estos se limitaban a reorganizarse para cazarle en el llano. Ante él, no había opción a contestar en solitario.
Como puesto de mérito para un ciclista de clase mundial como él solo destaca el segundo lugar de la Monte Paschi Eroica que se adjudicó Cancellara. Sus opciones pasan por el ataque lejano… o incluso el sprint, disciplina donde ha demostrado de sobra desenvolverse perfectamente.

Davide Rebellin [Gerolsteiner]
El veterano clasicómano italiano parece encontrarse ante una de sus últimas oportunidades de triunfar en una carrera que históricamente se le ha resistido; cuarto en 1995 es su mejor resultado. El momento de forma parece propicio, tras adjudicarse el Tour de Haut Var y París – Niza este último mes; el recorrido, con más dureza acumulada, también.

Filippo Pozzato [Liquigas]
Al ‘Príncipe’, con 27 años, le ha llegado la hora de ser Rey. Una reedición de su triunfo en 2006, sorprendiendo a propios y extraños, sería una buena manera de encaramarse al trono. Cuenta con la misma baza de Ballan: poderío suficiente para jugársela al sprint o a la escapada. El Giro de Grosseto y una esperanzadora actuación en Tirreno – Adriático le postulan como un buen candidato a la victoria.

Paolo Bettini [Quick Step]
No inspira la sensación de poder, de respeto, de hace bien poco. Ha demostrado ser humano tras acabar el último la Monte Paschi Eroica, tan solo por la ambición de terminarla; además, su momento de forma parece un tanto precario. Solamente su actitud y su clase innata (que no es poco) le avalan como aspirante al triunfo.

Danilo Di Luca [LPR]
Su exilio en LPR, perjudicado por ese absurdo llamado Pro Tour, hace que Danilo se plantee esta Milán – San Remo con un aire diferente. Sin la presión que implica ser el líder de un gran equipo, podrá llevar a cabo tácticas más “descabelladas”, como el ataque lejano; o esperar a que la carrera se lance para jugársela con más lógica en el desenlace final del Poggio. Los resultados obtenidos no representan su estado de forma, que tiene poco o nada que envidiar al de muchos otros favoritos.

Philippe Gilbert [Française des Jeux]
El belga parece haber perdido ese punto extra, casi mágico, que acompaña al ciclista que además de en forma se encuentra en estado de gracia. Tras sus triunfos en la Challenge de Mallorca, Samyn y Het Volk, un discreto papel en París – Niza hace que sus opciones de victoria en Milán – San Remo bajen enteros.

La segunda fila de outsiders la componen escaladores y clasicómanos cuyo momento de forma no es el ideal; casos como el de Riccardo Ricco’ (Saunier Duval), cuya presencia es dudosa por el momento; o Rinaldo Nocentini (AG2R), cuyo rendimiento en París – Niza fue menor de lo que indica su segundo puesto. También aparecen algunos corredores a los que quizá les falte un punto de nivel para plantear una alternativa real al triunfo, como Sylvain Chavanel (Cofidis), líder un día en París Niza; Joaquín Rodríguez (Caisse d’Épargne), vencedor de etapa en Tirreno – Adriático; o Carlos Barredo (Quick Step), que hizo lo propio en París – Niza.

Fotos: BBC / Cyclignews

Repaso a los favoritos de Milán – San Remo (I)

I – Los sprinters
Son los hombres destinados a disputarse la victoria en la lucha de la volata, buscando con nerviosismo referencias, ruedas buenas; evitando codazos, bandazos y entorpecimientos tácticos realizados por los lanzadores de sus homólogos en otros equipos. Kamikazes sobre ruedas, dispuestos a obtener el momento de mayor gloria del año (quién sabe si de su carrera) a costa de su salud y a más de 60 kilómetros por hora.


Óscar Freire [Rabobank]
Sin duda, el aspirante número uno a la victoria; incluso las casas de apuestas online, como Bwin ó Miapuesta, le dan ganador.
Y, en este caso, resulta difícil no darles la razón a los apostantes. El gran momento de forma que ha exhibido en Tirreno – Adriático, con dos victorias de etapa y una insultante sensación de superioridad en casi cualquier situación gracias a su inteligencia táctica, unido a su condición de vigente campeón de la carrera, le coloca como el rival a batir.

Alessandro Petacchi [Milram]
Ha disputado siete sprints esta temporada; concretamente, en el GP Costa de los Etruscos, en tres etapas de la Vuelta a Andalucía, en otra de la Vuelta a Valencia y en dos parciales de Tirreno – Adriático. De estas siete volatas, en seis se ha hecho con la victoria; solamente le ha superado Óscar Freire en uno de sus dos duelos en la “Carrera de los dos mares”.
Esta buena estadística conlleva que se le considere como aspirante al triunfo en la nueva llegada de Italo Calvino, que sustituye a la Via Roma donde el de La Spezia ya se impusiera en 2005, en este caso con los colores de Fassa Bortolo

Thor Hushovd [Credit Agricole]
Tras un año relativamente aciago, el noruego parece haber vuelto por sus fueros esta primavera, o incluso mejor. En París – Niza deslumbró con una combatividad que hasta ahora no se le había visto, provocando cortes aun siendo portador del liderato que obtuvo tras birlarle la victoria en el prólogo al vasco Markel Irízar.
Así, en esta Milán – San Remo parece destinado a mejorar su tercer puesto de 2005; ya sea con su poderoso sprint… o con un ataque en el Poggio, la Cipressa o la nueva Pomepiana

Tom Boonen [Quick Step]
No corren buenos tiempos para el otrora prodigio belga. Parece ser que la maldición del arco iris de Madrid 2005 se manifiesta ahora, en este momento. Tras adjudicarse cuatro etapas y la general en la Vuelta a Qatar, además de otro parcial de la Vuelta a California. Tras esto, su papel en las carreras donde ha competido ha sido más bien triste: cuarto en Kuurne, un paupérrimo 85º lugar en Het Volk, y totalmente desapercibido en Tirreno – Adriático.
Milán – San Remo se plantea para él como una oportunidad de reivindicación, de demostrar que lo suyo no es ni será flor de un día, que este año puede andar como lo hiciera en 2005 y 2006.

Además, en una segunda fila de velocistas se encuentran Enrico Gasparotto (Barloworld), que luchó codo con codo con el apabullante Fabian Cancellara por la general de Tirreno – Adriático; Danilo Napolitano (Lampre), ganador de etapa en Qatar y Grosseto; Robbie Mc Ewen (Predictor), que afronta la cuesta abajo de su carrera con cierta dignidad aunque sin la chispa de antaño; el triplete de High Road, formado por Gerald Ciolek, Bernhard Bisel y Vicente Reynés; y, finalmente, otros dos españoles como son José Joaquín Rojas (Caisse d’Épargne), bastante recuperado de su caída en Mallorca; y Koldo Fernández de Larrea, cuya participación con Euskaltel estaba en duda pero que sin duda se encuentra en buena forma tras su victoria de etapa en la Vuelta a Murcia.

Riccardo Ricco’, en su año clave

Tirreno – Adriático, su carrera fetiche, le retrata por completo
Pertenece a la que puede convertirse en una de las generaciones doradas del ciclismo, la del 81-83: Contador, Cunego, Valverde, Cancellara, Pozzato… por citar tan solo unos pocos… Debutó como profesional con 22 años, acompañado de mala fama de díscolo, también con polémica porque el director de Saunier Duval Joxean Fernández Matxin quiso que corriera su primer año en el continental Grupo Nicolás Mateos… Es Riccardo Ricco’, superclase, la Cobra.


Se le considera clasicómano a la vez que vueltómano. El terreno donde más cómodo se encuentra es la escalada, ha demostrado saber volar tanto en muros (cuarto en la Flecha Valona 2007), como en media montaña (segundo en el Giro de Lombardía 2007), como en alta montaña (ganador en las Tres Cimas de Lavaredo 2007, en el marco del Giro d’Italia). Además, posee una calidad innata para romper en sprints; tiene esa clase que le hace aparecer como outsider siempre que haya algo de dureza antes de la volata.

Tras su enorme Giro 2007, donde junto a Simoni y Piepoli formó un trío capaz de poner en jaque varias veces la carrera a favor del equipo Saunier Duval, este año se le va a pedir luchar por la general de verdad. Ha demostrado consistencia, una apreciable valentía, impetuosidad, cierta regularidad (posee el día malo típico de casi todos los vueltómanos, pero es algo con lo que hay que contar) y además tendrá a su disposición un buen equipo; Leonardo Piepoli y Rubén Lobato entre otros.

Hay, sin embargo, dos cosas que juegan en contra de Ricco’. La primera es su juventud, ya que con 25 años aún le faltan tres para alcanzar la plena madurez que le haga afrontar con seguridad que su objetivo sea ganar una gran carrera. La segunda, más importante, es su impericia para la lucha contra el reloj. Nunca ha tenido un buen rendimiento en la disciplina, a pesar de que en los prólogos esta carencia queda disfrazada por su explosividad. Buen ejemplo del perjuicio que le supone esto es la Tirreno – Adriático 2007, que perdió en la crono final.

Y es que Tirreno – Adriático es la carrera de Ricco’, la que retrata sus virtudes y sus defectos. La valentía se vio en 2006, cuando siendo un neoprofesional se enfrentó en sendos sprints a monstruos como Freire o Petacchi. La explosividad, la calidad, la consistencia, se vieron en 2007 cuando se adjudicó dos etapas seguidas. Ahora bien: su carencia en la lucha individual también se dejó ver en dicha edición, cuando desperdició una buena oportunidad de llevarse la carrera tras realizar una irrisoria contrarreloj. Este 2008 se dejó ver la valentía en la segunda etapa, con una fuga lejana siendo el principal favorito; también se vio la impetuosidad, fruto de la inexperiencia. Esta impetuosidad es un arma de doble filo que conduce por un lado al desgaste “positivo”, y por otro lado a la competitividad desmesurada y el “pique”. Al final de la etapa citada, su enfado ante el afilador que hizo con Linus Gerdemann en el sprint le llevó a cruzar la línea de meta a pie y arrojar la bicicleta al suelo, con rabia. Feo espectáculo, adrenalina pura.

Hoy, en el primer paso por el temible Montelupone, sufrió una caída. Ésta le ha dejado magullado, hasta el punto de llevarle a terminar cuarto por la cola la etapa de hoy, a 16 minutos del ganador Purito Rodríguez. “Me duelen la cadera y la pierna”, ha dicho; mañana no saldrá. De esta caída se pueden sacar dos lecturas. La negativa es que retrasará su preparación y quizá hará que llegue justo al Giro d’Italia. La positiva es que es una caída que le hará madurar, de las que curten al corredor. Le demostrará que, aún siendo Cobra, ese dulce veneno llamado adrenalina debe racionarse.

Web oficial de Riccardo Ricco’
Riccardo Ricco’ en Cycling Quotient

Fotos: Cyclingnews

Carlström gana y Chavanel se coloca líder en París-Niza

Clement L’Hottelerie, el otro gran protagonista de la etapa
Casi 160 kilómetros de fuga y cinco puertos de montaña superados, uno de ellos de primera categoría, han constituido el mérito del finlandés Kjell Carlström (Liquigas) y el francés Clement L’Hottelerie (Skil-Shimano) en la tercera etapa en línea de esta París – Niza; el ganador “real” fue Carlström, si bien L’Hottelerie dio una auténtica exhibición de combatividad que le da a conocer para el gran público tras su segundo lugar en la Vuelta a Andalucía, que ya le situó en el mapa ciclista


El dúo ganador se separó del pelotón en el kilómetro ocho, con la compañía del australiano de CSC Bradley McGee. La máxima ventaja del grupo fue de 11:30, siendo ésta de apenas cinco minutos en el inicio del último puerto, la Croix de Chaubouret, dónde McGee cedió ante el empuje de un L’Hottelerie que tomó el mando de la fuga y marcó el ritmo durante toda la subida.

Por detrás, la lucha comenzó a pie de puerto. El hasta ahora líder Thor Hushvod fue uno de los primeros en atacar, dando origen al primer corte serio de la jornada; un grupo de una decena de ciclistas liderados por un entregado Christophe Moreau (Agritubel), y entre los cuales se incluían Damiano Cunego (Lampre), Yarloslav Popovych (Silence-Lotto) y los españoles Barredo (Quick Step) y Losada (Caisse d’Épargne). Este grupo, sin embargo, fue neutralizado por el equipo Rabobank, que trabajó para un Robert Gesink que podría confirmar aquí con un podio o incluso la victoria su brillante porvenir.

Tras ser anulada esta fuga, el catalán Eduardo Gonzalo (Agritubel) se aventuró en solitario con un ataque que, en principio, no movió a ninguno de los ciclistas punteros. Fue el checo Roman Kreuziger (Liquigas) el siguiente en demarrar, rebasar a Gonzalo y marcharse en solitario a por los fugados. Por detrás, tras una serie de escarceos fueron Sylvain Chavanel (Cofidis), un fortísimo Damiano Cunego (Lampre) y el esforzado Carlos Barredo (Quick Step) los que tomaron la iniciativa. El asturiano no aguantó dentro del grupo; sin embargo, italiano y francés sí supieron imponer un ritmo que les condujo hasta la rueda de Kreuziger. Se constituyó así un incesante trío en el cual el más beneficiado era Chavanel, que se ponía así en condiciones de alcanzar el liderato. La reacción por detrás, espoleada por la voluntad de Igor Antón (Euskaltel) y Moreau, provocó que no marcaran demasiadas diferencias al coronar el puerto.

El descenso ofreció un bonito espectáculo. Mientras el dúo cabecero se entendía, dando buenos relevos y manteniendo distancias, el trío de hombres fuertes no hacía lo propio y dependía únicamente de los tirones de Cunego y, finalmente, Chavanel; Kreuziger no tiró en ningún momento, sabedor de que por delante estaba su coequipier Carlström. El grupo de favoritos acabó por absorber a estos tres ciclistas. Por delante, era L’Hottelerie quien volvía a tomar la responsabilidad ante el conservadurismo de su compañero de aventuras. Esto fue la sentencia para el francés, que vio como Carlström le superaba con facilidad en el sprint final. El grupo trasero arribó a cuarenta y tres segundos con casi todos los hombres fuertes de la carrera.

Así, el liderato de la general recae en el francés de Cofidis Sylvain Chavanel por delante de Karsten Kroon (CSC) y los españoles Luis León Sánchez (Caisse d’Épargne) y Gorka Verdugo (Euskaltel).

Foto: Cyclingnews

"Debo consolidarme entre los sprinters"

Entrevista a Koldo Fernández de Larrea
7 de Marzo, Arueda.com
A sus 26 años, el ciclista de Euskaltel – Euskadi ya está considerado como uno de los mejores sprinters de España. Vitoriano de nacimiento, se presentó al gran público con un excepcional Giro en 2006, donde solamente una caída en la séptima etapa le apartó del lucimiento individual en las volatas. El año pasado realizó también buenas actuaciones en el Giro de Italia y la Vuelta a España; pero sobre todo se adjudicó una victoria de campanillas en la última etapa de Tirreno – Adriático. Este año repite calendario en el que es su quinto año como profesional.

¿Cómo recuerdas tu primer Giro de Italia?
De mi primer Giro pues tengo buenos y malos recuerdos. Hay una parte buena en la que estuve luchando con McEwen y muchos de los mejores sprinters del mundo. Pero hay otra parte mala, ya que en la séptima etapa me pegué un buen leñazo al caer por un barranco. Tengo esos dos recuerdos del Giro.

Desde la distancia, ¿cómo ves tu victoria en Tirreno – Adriático?
Bueno, yo creo que la primera victoria como profesional siempre es especial. Desde luego que te cambia un poco la mentalidad, ves que puedes estar con los mejores. Personalmente, yo tenía muchas ganas de conseguirla y fue un paso adelante

¿Cómo cambió Euskaltel con el relevo de Julián Gorospe a Igor González de Galdeano?
Han sido diferentes. Igor conoce un ciclismo más moderno, estuvo con Manolo [Sáiz] y además es un hombre más joven que conoce mejor los adelantos. Julián también tenía sus cosas buenas, era de otra época… Como en todos los equipos, a veces hay cambios y todos tienen sus cosas buenas y malas.

¿Te atraen las clásicas?
Sí, sobre todo la París-Roubaix. La he corrido ya dos años y esta temporada vuelvo a ir

¿Dónde ves tu techo?
[Duda] No sé. Yo creo que debo consolidarme entre los sprinters y estaría bien conseguir unas cuantas victorias al año

¿Cuáles son tus objetivos para este 2008?
Rendir bien en el Giro, mi principal objetivo, y después la Vuelta a España.

Nuevos nombres para nueva categoría

El equipo Extremadura remodela su plantilla para afrontar el ascenso
20 de Enero, Arueda.com
Tres largos años en la categoría continental han sido necesarios para que Alfonso Rodríguez consiga, por fin, tener un equipo en la categoría profesional. Parecen haber pasados siglos desde aquel equipo aficionado que fue durante un tiempo teórico filial de Paternina – Costa de Almería. También desde que saliera a las carreteras como continental patrocinado por Spiuk y la Feria Internacional de Ganado de Zafra. Siglos. El objetivo era llegar a la segunda división algún día; ya se ha conseguido


Con una financiación enigmática (“puede que sea la primera cooperativa ciclista”, dijo Alfonso Rodríguez en una reciente entrevista), este grupo deportivo sale a las carreteras tras superar bastantes problemas. El día 14 de Diciembre el proyecto parecía K.O.; el día 18 fue presentado a la UCI y admitido fuera de plazo. La fortuna sonrió a Rodríguez y el resto de gestores del equipo, que podrían haber llevado al paro a un grupo de casi veinticinco personas.

Entrando ya en materia deportiva, hay cinco bajas respecto a la plantilla 2007. Javier Moreno, uno de los mejores del año pasado, ficha por el equipo de su tierra, Andalucía – Cajasur; el excelente Pedro Romero pone rumbo a Portugal, concretamente a LA-MSS; mientras, se van sin equipo Fernando Torres (injusto, el ciclista insignia del equipo se va por la puerta de atrás), Juan Carlos Fernández (injusto, uno de los más prometedores del equipo también se va por la puerta de atrás) y Alfonso Rodríguez (que se baja de la bici para integrarse en el staff técnico del equipo).

Continúan siete ciclistas de la plantilla del año pasado: el escalador Jesús Javier ‘Mancha’ Ramírez, un José Antonio Arroyo que espera salir de su calvario de lesiones, el brillante Ignacio Sarabia (en cualquier momento explotará y dará que hablar), y los solventes Israel Pérez, Josu Mondelo, Sergio Herrero y Ángel Rodríguez.

La parte de altas trae el regreso de tres ‘hijos pródigos’: Aitor Pérez Arrieta, quien asombrara en 2005 con los colores del primigenio Spiuk, vuelve tras dos años grises en Caisse d’Épargne; Enrique Salgueiro, ganador de la Vuelta a los Pirineos 2006 con este equipo, también retorna después de un mal año en Karpin; y, finalmente, regresa el que fuera la joya de la corona del equipo amateur en 2004: Rodrigo García. La desaparición de Fuerteventura le dejó como uno de los frutos más suculentos del mercado, y Alfonso Rodríguez no ha desaprovechado la oportunidad de reincorporarle. Otro que llega de la categoría continental profesional es Francisco José Terciado, sacrificado gregario que corrió el año pasado en Relax.

El campo continental aporta tres refuerzos al equipo. Desde Viña Magna llegan el catalán Jaume Rovira, buen todoterreno capaz de todo cuando está en forma, y el pistard Carles Torrent que, si bien este año quizá brille menos al centrarse en los JJ.OO., siempre es un seguro como velocista. Desde Orbea se incorpora Xabat Otxortorena, buen rodador con cierta punta de velocidad que podría incluso dar triunfos al equipo.

Finalmente, serán tres los aficionados que hagan su debut en profesionales con Extremadura. Dos de ellos proceden de CCM: José Ángel Rodríguez y Jaime García Latorre, ambos de 22 años de edad. José Ángel, clasicómano de buena reputación en el pelotón amateur, llega avalado por su victoria en la categoría sub 23 de la Copa de España; Jaime, sobrino de Alfonso Rodríguez, consiguió dos victorias el año pasado dejando ver cualidades para la subida. Gonzalo Zambrano (24 años) llega desde Fuenlabrada, donde el año pasado demostró buenas condiciones de escalador y sufridor.

Una plantilla bastante decente, un director solvente, mucho trabajo para sacar el equipo que posiblemente merecerá la pena. El objetivo es “conseguir una invitación para la Vuelta a España, después hacerlo lo mejor posible en todas y cada una de las carreras en las que participemos”. Ojalá sea así.

Igor consuma su naranja

El año 2008 será el de la confirmación para el nuevo bloque de Euskaltel

Igor González de Galdeano y Samuel SánchezCuando, a finales de 2005, Igor González de Galdeano asumió la jefatura deportiva del equipo Euskaltel en detrimento de Julián Gorospe (que le acompañó como director deportivo en su primera temporada en el cargo), pidió dos años para que se viera el equipo que él quería. Con la escuela de Manolo Sáiz y Javier Mínguez, la palabra clave para Igor fue clara: bloque.

Así empezó la transformación del Euskaltel de las figuras, de Mayo, Zubeldia y Samuel, en el Equipo Euskatel. Se empezó por cambiar la mentalidad, por erradicar la corrosión interna que provocaba el acomodo existente en varios ciclistas. A partir de ahora, al ataque. Fueron tomadas decisiones muy polémicas, como la marcha de Iban Mayo e Iker Camaño a Saunier Duval.

Pero, sea como fuere, el cambio ha resultado positivo para Euskaltel. Han ganado presencia en las carreras; quizá no llegan muchas victorias, pero la imagen de los patrocinadores sí que llega a las casas. En pos de que esta tendencia se convierta en constante, Igor Galdeano ha seguido “limpiando” el equipo para dejar un bloque joven y, sobre todo, comprometido.

Dejan el equipo sin visos de seguir como profesionales el desafortunado Aketza Peña, envuelto en un asunto de dopaje; Andoni Aranaga, que no ha podido demostrar lo que apuntó en Kaiku y, según se rumorea, ha sufrido ciertos desplantes desde la dirección de la escuadra; el hermanísimo Joseba Zubeldia, un caso flagrante de enchufe; e Iban Iriondo, tras un par de años en los que no ha logrado adaptarse del todo al profesionalismo debido a la exigencia del Pro Tour.

Dos bajas de Euskaltel sí que han encontrado equipo para el año que viene: el joven Unai Uribarri, que en un trance parecido al de Iriondo ha recibido la oportunidad de redimirse en Orbea; y el apadrinado Iban Mayoz, que tras dos años aciagos con Euskaltel recala en Karpin-Galicia. La rumorología echa humo en torno a él.

Capítulo aparte merece la baja del “venevasco” Unai Etxebarría, último representante de la vieja guardia de Euskaltel, que deja la bici tras ser descartado por Igor en aras del rejuvenecimiento del equipo y no encontrar un contrato adecuado para continuar en las carreteras el año que viene. Desaparece así del panorama ciclista un corredor modélico, rodador aunque polivalente para cualquier menester, y que además poseía un instinto ganador bastante notorio.

El capítulo de altas, por el contrario, registra pocos movimientos. Tan solo hay tres altas, con lo que se recorta la plantilla en cuatro ciclistas. Desde Orbea llegan dos buenos corredores: Francisco Javier Aramendia, un hombre de planta impresionante como rodador y de sólo 21 años, lo cual le deja un margen de progresión altísimo; y Josu Agirre, contrarrelojista y casi todoterreno de bastante bravura, que a buen seguro ayudará mucho al líder de turno… o incluso brillará individualmente.

El otro fichaje constituye un retorno esperado entre la afición vasca: Egoi Martínez, el chaval de Etxarri-Aranantz que se hiciera con un Tour del Porvenir y deslumbrara al mismísimo Armstrong en Midi Libre hace unos cuantos años, vuelve a la que fue su casa tras pasar dos temporadas a la sombra del propio Lance y de Bruyneel en Discovery Channel. Ya rondando la treintena; llega en el momento justo de madurez para tomar responsabilidades.

Egoi Martínez, Igor Antón, Mikel Astarloza… serán los nuevos hombres para llevar el peso del equipo en los momentos importantes de la temporada, junto a clásicos como Iñigo Landaluce, Haimar Zubeldia o Samuel Sánchez; y con corredores brillante que pueden hacer saltar la banca en cualquier momento, como Koldo Fernández de Larrea, Amets Txurruka o incluso José Agirre.

Todo ello envuelto en una filosofía de ataque, de escuadra protagonista en carrera. La filosofía de Igor Galdeano, su particular equipo naranja, que tendrá su prueba de fuego en este 2008.

Burgos Monumental, el nuevo Viña Magna

Viña Magna cambia de nombre… y de estilo
El equipo Viña Magna, que junto a Orbea forma la dupla de equipos continentales seguros para 2008, tomará el año que viene el nombre de Burgos Monumental como parte del patrocinio que aporta al equipo las instituciones burgalesas.


Este no es el único cambio que sufre el equipo, que además ve como se lleva a cabo una revolución a nivel de ciclistas: se van con destino Portugal el rodador Antonio Cosme y el sprinter Bruno Lima (que no logró adaptarse al ciclismo español); ambos correrán en Riberalves.

Cuatro ciclistas se van a dos nuevos equipos profesionales españoles: mientras los prometedores José Herrada y Alberto Rodríguez van al nuevo proyecto de Ginés García, Grupo Nicolás Mateos – Murcia, Jaume Rovira y Carles Torrent correrán en el equipo Extremadura… si finalmente se resuelven los problemas económicos del equipo.
Por el contrario, hay cinco descartes de Viña Magna que al parecer se verán obligados a colgar la bicicleta: Juan José Abril (rumores le situaron en un equipo continental francés, pero parecen haber quedado en nada), Jesús Tendero, Víctor Gomes, David Martín Peribáñez e Iván Gilmartín. Estos dos últimos casos son un poco más complicados, toda vez que parecían tener la palabra de Julio Andrés Izquierdo para continuar en el equipo en 2008

Del año anterior continúan cinco ciclistas: los prometedores burgales Enrique y Martín Mata, el manchego Sergio Pardilla, Luis Roberto Álvarez ‘Rubi’ y Diego Gallego.

Por el momento, hay confirmadas cinco altas, cinco neoprofesionales sub 23 que vienen a dar un nuevo aire al equipo.

Óscar Pujol (24 años – Valladolid) llega de Azpiru sub 23, donde ha demostrado unas excelentes maneras como vueltómano, sin desentonar en ninguna carrera. Ya dio muestras de su calidad con profesionales en la Vuelta a Asturias, cuando junto a Fernando Torres llevó a cabo una bonita escapada.
Francisco Javier Iriarte (21 años – Navarra) es, en palabras de su director en Seguros Bilbao Mikel Madariaga, «un buen corredor de equipo, que tiene visión y lee bien las carreras e incluso es capaz de rematar». Sin duda un buen refuerzo
Pedro Gutiérrez (21 años – Madrid) llega desde Saunier Duval amateur, donde ha realizado una temporada discreta, de progresión. En principio tiene maneras de escalador.
David Francisco (21 años – Salamanca) es una apuesta personal de Julio Andrés Izquierdo, que afirma que «habremos de tener paciencia con él; es muy joven». Sus características no parecen distar mucho de las de sus compañeros de promoción: regular, trabajador y más bien vueltómano.
José Vicente Toribio (22 años – Navarra) ha sido el último en llegar a la disciplina de Burgos Monumental, en su caso desde Caja Rural. Durante este año ha ido convocado varias veces con la selección española, y ha demostrado grsndes dotes de rodador y escalador haciéndose, entre otros triunfos, con la Vuelta a Toledo.

En breve se esperan más altas en Burgos Monumental hasta completar un mínimo de doce ciclistas en plantilla.

Cada día menos español

Caisse d’Épargne renueva (y globaliza) su plantilla de cara a 2008
15 de Diciembre, Arueda.com
El perfume navarro que siempre acompañó a la estructura de José Miguel Echavarri y Eusebio Unzué se va diluyendo poco a poco. La entrada de un patrocinador francés se ha acabado por notar; y si bien no se ha llevado a cabo un cambio radical, sí que cada año se va afrancesando un poco más al equipo. El año que viene habrá cuatro españoles menos que en 2007, y un francés más.


Entrando en el capítulo de bajas, serán en total diez los ciclistas que dejarán al equipo. Marco Fertonani, el escalador que iba a liderar al equipo en algún Giro d’Italia según el staff del equipo, se va por la puerta de atrás por asuntos de dopaje y con pocas perspectivas de encontrar algún lugar donde correr en 2008. Tres franceses volverán al pelotón de su país: el contrarrelojista Florent Brard y el sprinter Sebastien Portal (no confundir con su hermano Nicolas, que sí sigue en el equipo) vestirán el maillot rojo de Cofidis; mientras que el rodador Eric Berthou correrá en Credit Agricole. Ciertamente, ninguno de los tres franceses ni el italiano Fertonani dejan un recuerdo especialmente bueno en el equipo.

Siguiendo con las bajas por países, serán dos los rusos que abandonen el equipo: Alexei Markov y Vladimir Efimkin. Sin embargo, ambos lo hacen de maneras distintas: mientras Efimkin se va seducido por una buena oferta de AG2R tras realizar una excelente Vuelta a España, Alexei Markov deja la compañía de Echavarri y Unzué tras no cumplir las expectativas que levantó tras su excelente 2005 con Milaneza. De momento, no hay un horizonte claro para él con respecto a la continuidad.

Finalmente, serán cinco los españoles que no continúen en Caisse d’Épargne en 2008: Imanol Erviti se va tras un buen año en que llegó a ser líder de la Volta a Cataluña, mientras que Vicente Reynés ficha por el Team High Road (ex T-Mobile) tras un año más o menos gris. Ahora viene la parte trágica: Rubén Plaza y Tino Zaballa se van tras un año imposible y deprimente, vetados por su presunta aparición en los papeles de la Operación Puerto y tratados como auténticos apestados por el resto del mundillo ciclista. Sin embargo, ambos han resuelto su futuro: Plaza irá a Benfica, mientras Zaballa firmó con MSS (ex Milaneza). El otro español que deja el equipo, Aitor Pérez Arrieta, ha sufrido un revés importante toda vez que el equipo con que se había comprometido (Extremadura) no saldrá a las carreteras en 2008. Difícil situación.

Llegando a las altas, destacada la creación de un núcleo sudamericano en el grupo. El venezolano José Rujano, capaz de lo mejor y de lo peor, llega dispuesto a revindicarse como un ciclista capaz de ser quien fue; mientras por otro lado llega el prometedor Rigoberto Urán (Unibet)… y su mánager Marlon Pérez (Universal Caffé), ciclista de medianías cuyo arribo viene de su condición de hombre de confianza de Urán y, por qué no, de Rujano.

Aparte de esto, llegarán cuatro franceses: el curtido Anthony Charteau (Credit Agricole), buen escalador que podría dar un rendimiento aceptable; el gigante clasicómano Arnaud Coyot (Unibet), que aportará solidez en las clásicas del norte; un rocoso y joven clasicómano de 24 años llamado Mathieu Drujon (Auber 93); y, como guinda, el joven proyecto de vueltómano Fabien Patanchon (Française des Jeux), que bien llevado podría dar más de una alegría al tándem navarro. También llega desde Unibet el asturiano Luis Pasamontes, escalador de corto recorrido peleón y sacrificado que aportará una buena dosis de ‘hígados’, equilibrio… e incluso resultados.

Lejos de perder potencial, la plantilla de Caisse d’Épargne ha mejorado con estos cambios. Se han ido ciclistas más o menos asentados que aportaban menos de lo esperado y ha llegado una buena oleada de jóvenes acompañados por expertos… y toda una bomba de relojería como es José Rujano. Pero, un año más, el equipo estará en manos de dos líderes indiscutibles como Óscar Pereiro y Alejandro Valverde (que este año volverá a la Vuelta), bien escoltados por gente como Karpets, Arroyo, Iván Gutiérrez… o el letárgico Luis León Sánchez, a quien ya le llegó la hora de despertar y dar alguna señal de vida a la escuadra navarra; que, aunque cada vez tenga más franceses e incluso tenga licencia de ese país… sigue siendo español. Cada vez menos, pero español.