Caballos negros

Buen reportaje y entrevista el que dedican en Cyclingnews a Carlos Sastre: «The dark horse rider«. El título, acertadísimo, hace referencia mediante un juego de palabras a dos circunstancias del ciclista abulense. Por un lado, con la expresión inglesa «being a dark horse» (que viene a significar ser una persona que aún habiendo alcanzado el éxito sigue siendo un tanto desconocido para el público), el artículo deja entrever su condición de ganador de Tour de Francia tan digno como poco glamuroso, algo que por otra parte no deja de ser injusto. Y, por otra parte, ese título de dark horse se refiere al color de su nuevo equipo, Cervélo.

Un equipo que, como está demostrando estos días en Qatar, esta auténticamente hecho de caballos negros. Sólo hay que mirar su ‘ocho’ de esta carrera para comprobarlo: rodadores expertos como Andreas Klier ó Roger Hammond, noveles prometedores como Martin Reimer, irregulares con potencial de bestia como Heinrich Haussler, más un polivalente valioso como Xavi Florencio. Con esta alineación, Cervélo ha tenido la capacidad de monopolizar, o casi, la atención en la ronda asiática: es el promotor de los abanicos que tanto castigan al pelotón y su principal beneficiario.

Y el resultado no podría ser mejor: una victoria de etapa, cinco hombres entre los ocho primeros de la general. Bueno, realmente sí podría ser mejor; falta en la alineación un rematador, un velocista ganador, alguien con olfato capaz de rentabilizar el grandísimo potencial del resto de caballos negros. Pero sólo hay un ciclista de estas características en la plantilla: es noruego, se llama Thor Hushovd y seguramente es uno de los tres corredores más potentes del mundo. Por debajo de él, sólo un Haussler centrado puede funcionar como surtidor de triunfos para a escuadra. O él, o un ciclista joven que de un rendimiento inusitado.

Los ocho del Tour de Qatar son el reflejo de la totalidad del Cervélo TestTeam. La estructura capitaneada por Carlos Sastre, en mi opinión, ha sido capaz de reunir una buena plantilla con caballos negros que pueden tirar con total efectividad de una cuádriga cuyo auriga sea digno de su fortaleza. El problema es que sólo existen dos aurigas que reunan esa condición, Sastre y Hushvod, lo cual se antoja bastante poco. Y es que, no nos engañemos, ni Haussler ni Gómez Marchante (casos paralelos de buenos ciclistas perjudicados por las circunstancias) reúnen las condiciones para liderar al equipo en momentos importantes de la temporada. Y qué decir de los jóvenes emergentes contratados, como Konovalovas, Pauwels, Fleeman, Deignan ó Pujol, que crecerán en la sombra en espera de reunir una mayor madurez.

¿Deberes para el año que viene? Es demasiado pronto para establecerlos, aunque parece meridianamente claro que es necesario fichar algún líder más para afrontar con garantías un calendario que incluye la gran mayoría de grandes clásicas y vueltas. No parece suficiente tener a Hushovd y Sastre como jefes únicos, como aurigas de una cuádriga tirada por potentísimos caballos negros.

Calendario profesional: la transición que no cesa

Este artículo no vale mucho
Arueda.com

El ciclismo vive en transición desde hace algo más de seis años, cuando el saliente Hein Verbruggen decidió dejar como herencia a su sucesor Pat McQuaid la hoja de ruta hacia un ciclismo moderno. Se llamaba UCI Pro Tour,y establecía la creación de una liga mundial donde los veinte mejores equipos del mundo, con los mejores corredores del mundo, lucharían por la victoria en las mejores carreras del mundo.


El sistema, sin embargo, no resultó ser tan “mejor del mundo” como se planteaba. Las restricciones para las estructuras ciclistas que vivieran fuera del circuito de la élite mundial eran excesivas: los equipos de segundo nivel no podían prácticamente correr en las granes carreras, mientras que las competiciones no-Pro Tour veían cómo los mejores equipos renunciarían a participar en ellas dado lo cargado del calendario. Se ahogaba de esta manera a la base del ciclismo profesional.

No sólo hubo motivos deportivos para acabar con el UCI Pro Tour. También aparecieron intereses económicos, pleitos entre los organizadores de carreras involucrados en el Pro Tour y la propia UCI. Además, por otra parte los equipos de la máxima categoría se quejaban de la obligación de correr en demasiados frentes, de la incompatibilidad entre el calendario tradicional y el mundial. El sistema estaba, en definitiva, condenado a desaparecer.

Esta desaparición aconteció en la práctica el año pasado, cuando los grandes organizadores desafiaron a la UCI invitando a sus carreras a quienes creyeron conveniente y no a los estipulados por el circuito Pro Tour. Esto provocó un cisma insalvable que provocó la muerte del sistema y la necesidad de un pacto para promulgar uno nuevo. Así se perpetró la desaparición también en la teoría del UCI Pro Tour, dando lugar a una época de transición dentro de la sempiterna inestabilidad heredada de los quizá megalómanos sueños de Verbruggen, y la creación de una nueva organización para el ciclismo profesional.

El nuevo sistema tiene por bandera una máxima categoría que recibe el nombre, seguramente provisional, de Calendario Mundial. Engloba las mejores carreras del mundo, divididas en dos categorías: UCI Pro Tour, para las adheridas a dicho antiguo proyecto, e Histórico, para aquellas que decidieron quedarse fuera de él pero poseen prestigio como para estar dentro, tales como las tres grandes vueltas y cuatro de los cinco Monumentos.

Por debajo de este Calendario Mundial está el Continental, dividido a su vez en .2 (carreras a medio camino entre lo profesional y lo amateur, como el Circuito Montañés), .1 (carreras profesionales de menor prestigio, como la Vuelta a Valencia) y .HC (carreras de cierto prestigio, insuficiente para estar en la máxima categoría pero excesivo para estar en el mismo saco de las .1, como la Vuelta a Burgos).

En lo referente a los equipos, hay tres divisiones: Continental, Profesional y ProTour. La Continental equivaldría a la Tercera División, con estructuras cuyo grado de profesionalismo depende de las condiciones establecidas por la Federación del país. Así, mientras en España una escuadra continental tiene casi las mismas obligaciones que una profesional, en Alemania es prácticamente un equipo amateur.

La categoría Profesional es una especie de Segunda División, con estructuras que deben cumplir casi los mismos requisitos que los ProTour pero, en cambio, tienen un presupuesto menor, siendo el mínimo de un millón de euros. No pueden correr en carreras .2, pero a cambio pueden tomar parte en el Calendario Mundial… siempre y cuando cuenten con el pasaporte biológico, una suerte de sistema antidopaje auspiciado por la UCI que supone alrededor de 120.000 euros de coste para la escuadra.

Por último, la categoría Pro Tour es la reina del ciclismo, una Primera División donde el presupuesto mínimo es de 4.800.000 € y las tasas estratosféricas. A cambio, los dieciocho equipos que poseen este estatus tienen el derecho pero no la obligación de correr el Calendario Histórico, y la obligación de hacer lo propio en el Pro Tour.

El año que viene la cosa cambiará. Serán 17 ó 18 los equipos que formen parte de la máxima categoría y reciban invitaciones directas a participar en las grandes carreras, dependiendo el rango de las escuadras de sus resultados deportivos este año 2009. Sin embargo, todo está aún por definir del todo. Como muchas cosas en este ciclismo.

Las Bielas de la Semana 4

Llevaba tiempo sin leer una mejor descripción para un ciclista que la aparecida en Ciclismo 2005 hace cosa de una semana: Luis León Sánchez, de profesión sus labores. Ignoro si la frase pertenece al autor del blog o a uno de sus comentaristas, pero es sin duda la manera perfecta de definir la sensación que destila el pedalear enérgico y anárquico de Luis León cada vez que se encuentra en forma. Como una Mula desbocada, y nótese el juego de palabras con su pueblo de nacimiento.

1. Reconozco que tengo cierta debilidad por los ciclistas potentes, y es por ello que los murcianos de Caisse d’Épargne me encantan. Ambos han dado casi un recital en el Tour Down Under sin necesidad de vencer. Mientras Luis León atacaba en cada momento, se metía en los sprints, tomaba la determinación mas alocada… José Joaquín Rojas aguantaba, cerebral, a los sprints. En ellos ha sido el más regular, siempre por detrás del Rabobank Brown y del dominador Allan Davis. Sin embargo, no ha llegado a ganar.

¿Dónde está el problema de Rojillas, que le impide la victoria? Yo lo localizo a falta de 200 metros de la meta. Antes realiza un trabajo más que aceptable buscando la rueda buena, llega siempre alrededor del quinto puesto de la fila de candidtos al triunfo. Después, demuestra una punta de velocidad más que aceptable que debería servirle para que cayera al menos una victoria en cada ronda por etapas donde participe. Sin embargo, a 200 metros de meta… nunca toma la mejor decisión, se abre demasiado pronto y a 60 km/h el viento frena muchísimo. Es importantísimo saber manejar el ‘rush’ final, sólo superdotados como Cavendish, Koldo Fernández de Larrea ó el Petacchi de hace tres años pueden ponerse de cara al aire tan pronto como lo hace Rojas.

2. Alegre, alegrísimo, triunfo el de Allan Davis en el Down Under. Tres etapas y general, revindicación de sus grandísimas cualidades (me atrevería a decir que de superclase), evidencia de que en la Operación Puerto cayeron muy buenos ciclistas que quizá no eran tan culpables. Davis es un canguro puro, rápido, dúctil y capaz de pasar puertos en cabeza de carrera a poco que se lo proponga; un olé para Discovery y Mitshubishi, que lo reintrodujeron en el ciclismo de competición.

Pero vamos, que en el Down Under la noticia siguieron siendo Armstrong y sus renovadas energías para acongojar a todo el mundillo ciclista. Lance ha atacado en todo momento, gran parte del espectáculo de la carrera ha estado en sus piernas y su cabeza. Con Sweet Baby Jesus (Jesús Hernández) como mejor coequipier, por cierto; dudaba que el ciclista de Ávila pudiera responder a las exigencias del equipo Astaná después de un año parado, pero me equivocaba. Un error de esos que te apetece reconocer.

3. Paralelamente al Down Under, con un seguimiento casi paralelo al de la prueba australiana en tierras italianas, se ha corrido el Tour de San Luis en Argentina. Estrenaba temporada Iván Basso (¿no la estrenaría en Octubre, con la Copa Japón?) y lo hacía con buenas condiciones, siendo sexto en la etapa reina que ganó Xavier Tondo. Basso es el penúltimo superclase que se ha consagrado a las grandes vueltas (el último es Contador), el dopaje truncó su carrera pero ha vuelto con ganas de verse y nosotros tenemos ganas de verlo. Volverá a demostrar calidad, se enfrentará a Armstrong en el Giro y en septiembre lo tendremos corriendo la Vuelta a España. Como dirían los italianos, Non vedo l’ora

Rebobinamos: siendo sexto en la etapa reina que ganó Xavier Tondo. Efectivamente, primera victoria de la temporada para el ciclismo español, brindada por el catalán de Andalucía – Cajasur en un vistoso final en alto argentino. El año pasado el honor de ser el primer nacional en mojar fue para Rojas en Mallorca, el anterior para Gálvez también en Mallorca si mal no recuerdo. Rompe Tondo la racha de sprinters, y espero que estrene un palmarés más o menos fructífero para su equipo. Un equipo que ha vivido cuatro temporada casi de espaldas a la victoria, teniendo a un solo ganador nato (Ventoso) en plantilla durante todo ese tiempo.

Las Bielas del inicio de año

1. Al fin ha iniciado la temporada «de verdad». Llevamos unos días con carreras de poca categoría, siendo la más destacada la Tropicale Amissa Bongo Ondimba. La carrera, gabonesa, ha sido seguida con relativo interés por los franceses debido a la participación de Française des Jeux y Bouygues Telecom. Los equipos no han decepcionado: dos etapas y general para FdJeux, dos etapas para Bouygues (Sokolov y Tschopp); los dos parciales que han sobrado han sido para el sudafricano Ball y el portugués Cardoso (Liberty).

No nombro a los ganadores de FdJeux por merecerme comentario aparte. El chaval bielorruso Hutarovich pinta para sprinter de clase mundial; le puede faltar experiencia, pero la punta de velocidad ya la tiene tal y como demostró en la Vuelta a Burgos del año pasado. Por su parte, Mathieu Ladagnous (que se llevó etapa y general) ha demostrado ser un rodador de categoría, con cierta punta de velocidad, visión de carrera… Me recuerda muchísimo a Fréderic Guesdon. Ahora mismo tiene 25 años, tres temporadas completas de profesional… la cuarta puede ser el año de su explosión. Habrá que verle.

2. En el Down Under (expresión en lengua inglesa que podemos traducir como «ahí abajo»), victoria para Mc Ewen y focos para Lance Armstrong. Durante el resumen de la carrera emitido por Teledeporte ha habido más tiempo para una entrevista con el heptacampeón que para el bonito sprint disputado en un también bonito circuito.

No cabe duda, el cowboy es el prototipo de crack mediático de los que levanta un deporte. Tiene ese carisma, ese punto de descaro y esa calidad deportiva ideal para que el aficionado se sienta seducido desde el principio. Astaná, y con él el ciclismo en general, lo hemos recibido con los brazos abiertos. Puede que su leyenda se derruya un poco, que la primera generación de ciclistas post-Armstrong le supere debido a las lógicas limitaciones de la edad. Pero a cambio ha metido una inyección de mediatización y, por qué no decirlo, optimismo, al deporte de la bicicleta. Eso no tiene precio.

3. El sprint de la otrora conocida como Down Under Classic (ahora patrocinada por Cancer Council, una fundación auspiciada por el gobierno australiano contra el cáncer) dio como ganador al canguro Robbie McEwen, que hace dos años iniciara su declive y ha estrenado temporada con un resultado positivo. Positivo para él, que empieza con incercia positiva para ver si alarga un par de años más su carrera dignamente. Y positiva para Katusha, que emprende su andadura como macroestructura con una victoria moralizante.

Detrás de Mc Ewen ha llegado un pistard, el holandés de Milram Wim Stroetinga, al que habrá que ver en carreras de mayor kilometraje. Greipel, para quien trabajó el treno de Columbia, acabó cuarto; Brown mostró que una vez más llega en buena forma al inicio de año siendo tercero. Nuestro José Joaquín Rojas comienza a coleccionar puestos de honor y tablas para adquirir madurez. Y el ‘cowboy’ (¿cómo no acabar con él?), el 64º y sonriendo. No me cae bien, pero es un crack en todos los sentidos.

Se va José Antonio Garrido y, con él, Costa de Almería

Ciclista de equipo por antonomasia, vasco, duro, escalador sacrificado. Se retira José Antonio Garrido, Díez de segundo apellido, un hombre que corrió siempre con casta. Cuatro equipos le han tenido en sus filas, cuatro equipos han disfrutado de todo lo que él ha sido…

No era valiente sobre la bici, rara vez se le veía en fugas de esas que no van a ninguna parte. Al principio de su carrera corrió en Benfica, donde se hizo un nombre pequeño que le valió para fichar por otro equipo pequeño, ése Costa de Almería (Jazztel o Paternina, siempre el mismo espíritu) que cada vez echo más de menos. Ahí consiguió dos victorias bonitas, con denominadores comunes: final en alto y corto kilometraje. La primera fue una victoria en Pal, en la Volta a Catalunya 2002; creo recordar que frente a buenos nombres, a pesar de que el vencedor final fuera otro gregario de su estilo, el por aquel entonces ya veterano Aitor Garmendia. La segunda fue en Navacerrada, en la Clásica de Alcobendas 2003; luchando con Piepoli y uno de los rusos del Banesto de aquel entonces, creo que Menchov.

Sin embargo, la cumbre de su carrera no fueron a mi parecer estas dos victorias individuales sino el trabajo colectivo que desarrollara en favor de José Antonio Pecharromán en tres pruebas distintas: Castilla y León (aquí quedó clasificado por delante de mi triste ídolo de siempre), Euskal Bizikleta (fue décimo o similar, Pecharromán ganó la general y tres inolvidables etapas) y Volta a Catalunya (aquí en la general acabó hundido, pero fue siempre el último hombre en tirar para el Pecharromán que ganó la general y la crono de Vallvidriera). Con Pecha se fue a Quick Step, un equipo grande donde rendiría de verdad…

Tres años trabajando para Bettini y compañía (para Pecharromán no tuvo oportunidad de trabajar, de tan mal que anduvo el manchego), tres años trabajándose un respeto respetable, valga la pretendida redundancia. Nunca buscó resultados para sí mismo mientras estuvo a las órdenes de Lefévre; recuerdo una fuga en el Giro de Italia 2005 donde subió ¿el Gavia? trabajando para Bettini. A los pocos kilómetros de ascensión se cortó, vacío. Antonio Alix hizo un comentario sumamente cruel… «ahí va José Antonio Garrido, arrastrándose». Creo que se la tengo guardada aún, dicho sea con una sonrisa.

No renovó con Quick Step por una falta de palabra del patrón, que le prometió dos años de contrato y le dió cero. Quedó en la estacada, duró medio año sin equipo hasta que LA-MSS le firmó para correr la Volta a Portugal. Trabajo satisfactorio, consecuente renovación. Esta última temporada, por el contrario, no rindió. No pudo. A mediados de mayo, después de la muerte de su compañero de equipo Bruno Neves, la policía judicial intervino la escuadra; adiós, todo. Se acabó Garrido, que estuvo a punto de salir a flote con el Cartaxo que también se hundió. Después ha recibido ofertas, ninguna le satisfizo; sólo quedaba la retirada. Adiós, Josean, adiós.

Se acaba la semilla de aquel Paternina – Costa de Almería 2003 mítico para mí. Dieciséis más uno ciclistas (el uno, Didac Cuadros, corrió sólo un par de carreras) que aún me sé de memoria. Los ocho que participaron en la Volta a Catalunya de la gloria fueron, por orden de eliminación para el ‘treno’ que dejaba a Pecha solo para rematar el trabajo: Tondo, Torrent, Guillamón, Ferrío, Ximo López, Rafa Casero y Garrido, que recuerdo que llevaba el dorsal 1 del equipo. Hasta hace poco, creía que Pecha llevó el 64; una consulta a CyclingNews me dice que su dorsal fue el 126 y de paso me sirve para confirmar a mi memoria.

También estaban en el Paternina’03 Darío Gadeo y Díaz Lobato, que se retiraron entre sombras después de denunciar el dopaje a la estela de Manzano pero con más valentía puesto que aún seguían en el circo; el pibe Toledo, que no duró mucho en pros por cuanto sólo tenía motor para sprintar; el lesionado Ricardo Valdés (grandísima su etapa de la Vuelta a Asturias, fugado 130 km, donde hizo doblete por delante de un Torrent que ganó el sprint de grupo), el irlandés Dermot Nally, mi paisano Carlos Golbano, Domingo José Sánchez Segado (nunca me cayó bien, no sé por qué, y ahora me arrepiento un poco de ello) y aquel José Luis Martínez que casi la lió en una etapa de la Vuelta a Andalucía que ganó Ivanov. José Luis Martínez, qué cariño le tenía; me lo encontré de paisano en la Vuelta a España de 2006, donde me contó el estado del CV por dentro mientras yo me sonreía mucho. Por dentro.

Les tengo mitificados, para qué me voy a engañar. Con el tiempo he ganado conocimiento, y veo que ese equipo que tengo en un altar estaba dirigido por un «chorizo» (¿chorizo?) llamado Miguel Moreno, y además considerado como un escuadrón de bomberos. Me da igual. Yo sigo pensando en las seis victorias de Pecharromán, la de Casero en Valencia, la de Valdés en Asturias, la de Garrido en Alcobendas y la de Díaz Lobato en Galera; diez victorias, las cuentas claras y el recuerdo precioso.

De ese equipo sólo quedan dos ciclistas en pie. Mejor dicho, uno y medio. Porque Torrent, tras sus lesiones, ahora mismo no tiene equipo. Xavi Tondo, por contra, sí: correrá en Andalucía, el de Valls ha acabado por demostrar su gran calidad escaladora y cierta polivalencia para quitarle la razón a Miguel Moreno, que no le renovara en 2004 porque… aún no le encuentro explicación.

Tengo una nostalgia terrible de ese equipo. Ahora que se va Josean, voy a tener mucha más. Comprendo que estos artículos tan divagantes y sin repasar rompen un poco con mi estilo; pero de vez en cuando echo de menos el tiempo en que disfrutaba tantísimo del ciclismo, cuando leía la Ciclismo a Fondo como si fuera la biblia, ignoraba la existencia del Meta2Mil y aprendí a programar el vídeo para poder ver las carreras al volver del colegio. Días felices… quizá los de ahora lo son más.

Plantilla del Paternina’03 en Cycling Quotient

Andalucía: Mejorando paso a paso

5 de Enero, Arueda.com

La escuadra Andalucía – Cajasur se ha convertido en un auténtico ejemplo de progresión escalonada. Inició su andadura en el profesionalismo en el año 2005, dentro de la categoría continental y absorbiendo una parte de la estructura del casi mítico Paternina – Costa de Almería. Subió al año siguiente a la segunda división del ciclismo, y en el posterior por fin debutó en la Vuelta a España tras reforzar notablemente su plantilla. Consiguió además hacer dicho debut del la mejor manera posible: con una victoria de etapa a cargo de Luis Pérez Rodríguez.


Este año pasado, sin embargo, la progresión no se mantuvo. Ésta se confió en dos jóvenes provenientes de la élite, el manchego José Antonio Redondo y el cántabro Fran Ventoso. El primero no cumplió las expectativas, completando un año donde las lesiones le mermaron en todo momento; el segundo sí hizo un buen papel al principio, consiguiendo dos victorias en los primeros compases de la temporada… para posteriormente desaparecer fruto de, según los rumores, problemas personales.

El resto del equipo cumplió con lo esperado, que no era suficiente para hacer una temporada digna de un equipo profesional. Una etapa de José Luis Carrasco en la Volta a Catalunya, la progresión de Javi Moreno y Jesús Rosendo, el buen hacer de José Ruiz y la combatividad del ‘Malagueta’ López fueron las mejores noticias de un año, en definitiva, demasiado discreto. Se cortó la línea ascendente, urgían movimientos… y se han hecho. Seis bajas y seis altas para mantener el número de corredores, aunque acrecentando el nivel de los mismos.

Dejan el equipo con destino Claudio Casas, ciclista correcto aunque penalizado por cierta falta de combatividad y que encuentra hueco en Murcia-Ampo; y el neo Luis Ángel Maté, que este año no ha acabado de mostrar sus buenísimas condiciones y recalará en el Diquigiovani de Davide Rebellin y Gilberto Simoni. Por otra parte, no han sido renovado sin haber encontrado equipo José Luis Carrasco y Cecilio Gutiérrez, buenos rodadores con aptitudes para otros terrenos que han estado cerca de continuar un año más, Juan Olmo y el ya comentado Fran Ventoso.

El capítulo de altas es bastante más interesante. Procedente de Conténtpolis-Murcia llega Manuel Calvente, granadino que en 2008 descubriera que sus dotes de escalador no sólo sirven para ayudar a corredores mejores, sino también para ganar. Su victoria en la Vuelta a La Rioja es un punto de inflexión para su carrera. Seguramente, a partir de ahora se exigirá y le exigirán más resultados individuales.

Del denostado LA-MSS portugués llegan dos incorporaciones de muchísima calidad. Por un lado, el curtido velocista y todoterreno Ángel Vicioso, capaz de lo mejor en cualquier terreno si las circunstancias le son propicias. Por otro, el catalán Xavi Tondo arriba a Andalucía – Cajasur en busca de una oportunidad para enfrentarse a una disciplina que tal vez le vaya como anillo al dedo: las grandes vueltas. Buen contrarrelojista y mejor escalador, su único punto en contra puede ser su poca aptitud para el llano, algo subsanable con buenos compañeros de equipo dispuestos a trabajar en su favor.

Por último, suben desde el campo aficionado tres buenos complementos para la plantilla. El ex pro Javier Ramírez Abeja, procedente de Ávila Rojas, será un excelente refuerzo por su combatividad y fortaleza en cualquier terreno. Esteban Plaza y José Luis Roldán, que suben desde el filial sub 23, son buenos escaladores de margen de progresión indefinido de los cuales se puede esperar que sean un buen apoyo mientras se adaptan al profesionalismo y dejan ver qué pueden dar de si mismos en un futuro.


Estos refuerzos se unirán a lo que ya había en plantilla. José Antonio Redondo intentará redimirse de su mala temporada aprovechando la nueva oportunidad que le dan los gestores del equipo. Javier Moreno, Jesús Rosendo y Antonio Piedra se encontrarán frente al que sería el año de su explosión; los tres son buenos escaladores, estando Moreno dotado de una mayor punta de velocidad. Por otra parte, José Ruiz seguirá funcionando como un trabajador excelente, capaz de dar presencia en carrera. Y estará ‘Malagueta’ López Gil para las fugas, en espera de que den un paso adelante hombres como Carrasco ó Estrada que están finalizando su adaptación a pros.

Parecen, a priori, buenos mimbres para llevar a cabo un año bastante notable los que tienen entre manos Juan Martínez Oliver y Paco Cabello. Si se trata de seguir progresando, paso a paso, este equipo cumple las condiciones de sobra. Sin embargo, falta que la carretera ponga a cada uno en su sitio; siempre lo hace, aunque en ocasiones parezca equivocarse…

Portugal y España, a estrechar lazos de unión

La web ciclista portuguesa Jornal Ciclismo adelantó el viernes por la noche una buena noticia. En una reunión que tuvo lugar ese mismo viernes por la tarde en Lisboa, los directivos de la Federación Portuguesa (con el presidente Artur Moreira Lopes a la cabeza) y los nuevos gestores de la Federación Española (Juan Carlos Castaño, presidente, y José Luis Algarra, director técnico) acordaron coordinar los calendarios de las disciplinas de BTT y carretera. Se estableció también celebrar un simposio en enero de 2010 sobre lucha antidopaje.


Serán las categorías de base las principales afectadas por todos estos acuerdos. En el caso de la carretera, se creará en 2010 una competición conjunta en formato ‘challenge’ (varias pruebas que suman para un ránking, pero sin la obligación de participar en todas) que en principio se podría llamar Copa Ibérica y se desarrollará en las categorías de cadetes, juveniles y sub 23, englobando carreras de Portugal y España. Esto mismo se llevará a cabo en la BTT, donde el sistema de competición se extenderá asimismo a la élite de la modalidad. Además, se estudiará presentar una candidatura para organizar el Mundial de BTT 2012.

Por otra parte, la RFEC (Real Federación Española de Ciclismo) incluye en su nota de prensa un pacto para la colaboración en programas de ciclismo en pista, según el cual la Selección Española podrá usar las avanzadísimas instalaciones de que dispone Portugal en Anadia en las mismas condiciones de que disfruta la Portuguesa, y para el ciclismo femenino, gracias a los cuales 4 Life (equipo profesional de mujeres del país vecino) participará en las pruebas españolas con más frecuencia.

La última conclusión de esta reunión afecta al ciclismo profesional. Según Cyclingnews, que tal vez haya incurrido en un error de traducción, el proyecto de Copa Ibérica podría afectar también al profesionalismo. Si es seguro, por otra parte, que se acordó la mayor asiduidad de las escuadras continentales portuguesas en competiciones españolas y viceversa. Esto significaría un gran avance para el ciclismo del país vecino, profundamente autárquico e incapaz de mirar más allá de sus fronteras, y para los organizadores españoles, que tendrían más facilidad para completar sus nóminas de participantes.

Euskaltel: Cuando todos reman en la misma dirección

30 de Diciembre, Arueda.com

Euskaltel ha sido el equipo que más ha evolucionado en los últimos cuatro años en el pelotón español, a pesar de que los datos no acaben de reflejarlo. La escuadra gestionada en los despachos por Miguel Madariaga ha pasado en poco tiempo de reflejar el carácter de Julián Gorospe, aquel corredor brillante a ratos que dejaba la sensación de falta de experiencia incluso en los últimos años de su carrera, a ser un espejo de aquel Igor González de Galdeano tozudo y robusto que mantenía el rendimiento máximo aconsejable mientras aguantaran sus piernas y su corazón.


No sólo ha sido un cambio de métodos preparatorios, que también, sino una permuta de actitudes. En el primer campo, se han racionalizado los calendarios: el ciclista corre pruebas que se adaptan a sus características, perdiéndose un poco el dogma de que “compiten los que más en forma estén”, algo que mermaba al esforzado de la ruta que perdía chispa e incluso motivación. En el segundo apartado, Igor Galdeano impuso un orden en el barco de Euskaltel. Aquello que era el ejército de Pancho Villa según algunos cronistas, aquello donde no se observaba trabajo de equipo, se arregló en base a una filosofía de cerrar filas en torno a un objetivo requiera lo que requiriese el mismo.

Se cumplen ya cuatro años desde que Igor tomara el mando del barco, se nota en la carretera aunque los resultados no acaben de dar la razón. Para el recuerdo queda aquel magnífico Tour’07, o esta última Vuelta a España donde Igor Antón fue llevado en volandas por sus compañeros (aspirando a todo) hasta que una caída desbarató las ambiciones de un equipo, de unos corredores que reconocían en la prensa estar huérfanos sin un objetivo, lejos de encerrarse en aquel conformismo y casi egoísmo pretérito.

Esa línea, ese barco donde todos reman en la misma dirección, se intentará seguir este año. Para ello, se ha prescindido de seis hombres que seguramente no han rendido lo esperado. Beñat Albizuri (lanzador aceptable al que tal vez le faltó motor para correr en Euskaltel), Lander Aperribay, Jon Bru (buen ciclista que no se encontró cómodo en un equipo grande), y Antxón Luengo dejan Euskaltel camino del retiro profesional. Dioni Galparsoro, ciclista de gran calidad pero poca cabeza, ficha por Conténtpolis-Ampo, donde demostrará ser muy válido para el ciclismo una vez se encuentre en un entorno de menor presión y junto a uno de sus mentores, Óscar Guerrero.

Capítulo aparte merece la baja de Haimar Zubeldia, posiblemente una representación viva del antiguo carácter imperante en el equipo. Ha vivido un tanto acomodado, sabiéndose líder indiscutible en aquellas carreras que tomase por objetivos; no ha sacado provecho de su clase, que si bien no es fabulosa sí es suficiente para entrar entre los cinco primeros de Tour o Vuelta. Emigra al Astaná de Contador, donde deberá plegarse ante otros ciclistas mejores que él y trabajar, asumiendo un rol que lleva mucho tiempo sin desempeñar y al que tal vez le cueste adaptarse.

En cuanto a las altas, serán tres incorporaciones hechas con lógica. Suben dos corredores del filial continental de Euskaltel, ese prolífico Orbea que se gana con sus frutos la continuidad en las carreteras y ratifica el acierto de la Fundación Euskadi de disponer un equipo puente donde pulir las joyas de la cantera vasca antes de dar el gran salto al Pro Tour.

El primero de estos dos promocionados de Orbea es Mikel Nieve, que casi desde Junio ya se sabía ascendido y ha seguido rindiendo a buen nivel. El navarro es un todoterreno, rodador aceptable que encuentra su mejor hábitat cuando la carretera pica hacia arriba y que tiene en la punta de velocidad su principal defecto. A sus 24 años tiene mucho margen de progresión, pudiendo llegar a ser un ciclista bastante importante en un futuro. Por el momento, esta temporada ha demostrado sus cualidades con puestos destacables para un neo en carreras como la Klásika Primavera (12º), GP Miguel Indurain (14º), Euskal Bizikleta (12º) ó Vuelta a Madrid (14º)

El segundo, llegado al equipo naranja a mediados de octubre para cumplir la normativa UCI que establece el mínimo de corredores por equipo Pro Tour en 23, es el alavés Sergio De Lis. Se trata de un rodador potente, buen pistard en su día, que da lo mejor de sí mismo en las contrarrelojes, con lo que cubre un perfil poco habitual en Euskaltel. Con Orbea, y a sus 22 años, ha sido líder dos etapas en el Circuito Montañés (para algunos expertos, la mejor prueba amateur de España).

El otro fichaje es el navarro Pablo Urtasun, que debutara en profesionales de mano de Óscar Guerrero en el desaparecido Kaiku y que estas dos últimas temporadas corriera en el Liberty portugués. Urtasun es un sprinter potente, algo brusco y reciclado en los últimos tiempos al rol de lanzador de dos velocistas de mayor cartel: el ídolo portugués Cándido Barbosa y el emergente Manuel Cardoso. Su cometido en Euskaltel será precisamente el de lanzador de Koldo Fernández de Larrea. A buen seguro realizará una labor más que digna.


Merece la pena partir de estas últimas altas para comentar la que puede ser dirección deportiva que tome Euskaltel la temporada que viene. Se ha reforzado el último punto débil del equipo, los rodadores; se ha rodeado al ‘pichichi’ del equipo, Koldo Fernández de Larrea (seis de las ocho victorias del año pasado corrieron a su cargo), un hombre al que sólo le faltaba un coequipier de garantías para poder dar el gran salto de calidad y enfrentarse a los mejores sprinters del mundo en igualdad de condiciones. Aparte, es presumible que el equipo girará en torno a un Samuel Sánchez que preparará con mimo las clásicas de primavera y la Vuelta a España, donde irá a por la victoria final. Para el Tour, serán Mikel Astarloza e Igor Antón quienes llevarán los galones.

Por otra parte, es de esperar que ciertos hombres del equipo den un paso al frente e incluso estrenen su palmarés. El potentísimo Markel Irízar, que rozara la victoria en el prólogo de la París-Niza, y su compañero de hornada Gorka Verdugo, no deberían resignarse a ser meros hombres de equipo y podrían jugar sus propias bazas en algunas pruebas menores. Combativos como Alan y Rubén Pérez son candidatos claros a la victoria en escapadas que lleguen a meta, dado que han adquirido la experiencia suficiente como para poder rematar sus cabalgadas con éxito. Por último, es exigible un mayor rendimiento de Iñigo Landaluze, completísimo aunque algo gris este año; y de Iván Velasco, que puede ser un corredor importante para el futuro si pierde el miedo a dejarse ver en cabeza.

No faltan mimbres en Euskaltel para hacer una buena temporada 2009. Es indudable que un equipo con un mercado tan limitado jamás podrá competir con las mejores estructuras del mundo en verdadera igualdad de condiciones. Sin embargo, sí que se pueden mejorar los resultados que se vienen cosechando de un tiempo a esta parte, algo pobres si comparamos los datos con los de otras escuadras Pro Tour. Y para esto hace falta tener un objetivo claro y, entonces…. unir fuerzas para conseguirlo. Remar todos juntos hacia el mismo horizonte.

Buenos profesionales sin equipo (y II)

Segunda parte: cinco [más uno] nombres jóvenes
Arueda.com

Continuamos con el reportaje sobre los buenos ciclistas sin equipo que hay en España, centrándonos esta vez en los jóvenes.

Raúl Alarcón (1986, Alicante) A sus 22 años ya ha reunido experiencia durante dos temporadas completando el exigente calendario Pro Tour que le planteaban en Saunier Duval. En él, ha demostrado muchísima fortaleza (apenas siete retiradas en cien días de competición, coeficiente muy bueno para un sub 23) y ciertas cualidades como rodador. No en vano, ha sido capaz de terminar dos París-Roubaix, algo de lo que no pueden presumir muchos ciclistas españoles. Por lo pronto, y en espera de una oferta parra continuar en la categoría reina del ciclismo, se ha recalificado con el Comunidad Valenciana amateur.

Francisco Javier Etxarri (1986, Navarra) Como Alarcón, lleva dos temporadas en el profesionalismo; sin embargo, ha completado un calendario mucho más suave, lo cual se nota en los resultados. Tras un primer año de adaptación en el difunto Grupo Nicolás Mateos de José Luis de Santos, esta última estación ha corrido en Conténtpolis-Murcia acumulando hasta cinco puestos entre los quince primeros en pruebas de nivel como la Vuelta a Murcia. Resulta incomprensible que un escalador de gran calidad y mayor futuro como él aún no haya encontrado hueco en la élite de ciclismo. Se rumorea de él, por otra parte, que Eusebio Unzué le tiene en su cartera para Caisse d’Epargné desde hace mucho tiempo.

José Vicente Toribio (1985, Ciudad Real) Debutó en 2008 con Burgos Monumental, avalado por su asiduidad en las convocatorias de la Selección Española sub 23 y por dos años más que decentes en Caja Rural. Y, en efecto, cumplió lo prometido: como rodador y en las pequeñas subidas, Toribio dio un rendimiento que, si bien no se puede calificar como sobresaliente, sí que fue notable. En carreras de categoría .2 (donde se mezclan profesionales y aficionados) fue donde encontró su mejor hábitat, siendo cuarto en la general final de la Vuelta a Navarra. Estuvo a punto de marchar al equipo americano Rock & Racing junto a su compañero de entrenos Óscar Sevilla, aunque finalmente su conjunto en 2009 será el Andalucía-Cajasur sub 23

Ignacio Sarabia (1983, México DF) Tres años enrolado en el equipo Extremadura-Spiuk le han servido para demostrar su potencia, que asombraba incluso a sus propios compañeros en las concentraciones. Posee una gran polivalencia, siendo capaz de luchar codo con codo con los mejores velocistas en una larga y llana avenida y de batirse al día siguiente con los escaladores en un final en alto. Sólo necesita mejorar su visión de carrera para convertirse en un corredor ganador; sin embargo, para ello le hace falta mantenerse en un equipo de élite…

Alberto Rodríguez (1982, Barcelona) Conoció el profesionalismo en septiembre de 2004 de la mano de Matxin, pasando posteriormente dos años en Massi, uno en Viña Magna y otro (este último) en Conténtpolis-Murcia. Fue en el segundo año en Massi donde mejor rindió, plantando cara a ciclistas de élite en carreras como París-Corrèze ó la Prueba Villafranca de Ordizia. Después, la mala suerte le ha perseguido con caídas y sus correspondientes lesiones, casi siempre en sus mejores momentos de forma. A pesar de ello, su calidad escaladora ha quedado patente ya en varias ocasiones.

Manuel Lloret (1981, Valencia) Entra en este artículo sobre la bocina, tras conocerse hace pocos días el desmantelamiento del que iba a ser su equipo para la próxima temporada, el portugués Cartaxo. Se trata de uno de los mejores contrarrelojistas y rodadores del pelotón, de unas condiciones similares a las de Luis León Sánchez… pero con la progresión cortada gracias a la lacra de la Operación Puerto (ha pertenecido desde siempre a la estructura “maldita” de Vicente Belda), que le ha impedido encontrar hueco en España a pesar de haber ganado una etapa en la Vuelta a Andalucía en su segundo año profesional, una Vuelta a Madrid o el bronce del Nacional CRI. En el agosto pasado corrió la Vuelta a Portugal con Barbot, dando un buen resultado en las contrarrelojes.

Buenos profesionales sin equipo (I)

Primera parte: cinco nombres veteranos
21 de Diciembre, Arueda.com

Corren tiempos difíciles en el ciclismo, baja el número de equipos profesionales y también el de corredores en activo. Bajan los patrocinios, suben los problemas burocráticos y los asuntos extradeportivos devoran ilusiones.

España no es ajena a todo esto, aunque por una vez no saldrá demasiado afectada. Este año se mantiene constante el número de estructuras de élite, desaparece Extremadura y a cambio aterriza en la categoría continental Andorra – GrandValira. Otras estructuras se han reforzado, como Contentpolis con el patrocinio de AMPO ó el equipo gallego con la entrada de Xacobeo en el presupuesto. No está tan mal el panorama…

… Pero el ciclo sigue. Se promocionan aficionados al profesionalismo, y estos sencillamente ocupan el hueco de los que ya tenían su plaza en temporadas anteriores. En ocasiones pierden dicha plaza con merecimiento: no rinden, o no dan la talla, o las lesiones les martirizan… Y en otras ocasiones la pierden aún habiendo hecho méritos para conservarla.

Los diez ciclistas que presentaremos en el artículo son de este último género: corredores de calidad, buenos trabajadores ó con un futuro inmenso. Los diez ciclistas que presentamos a continuación son lo mejor que hay en el mercado español en este momento, refuerzos incluso de relumbrón en algunos casos para cualquier equipo que decida incorporarlos a su plantilla. Faltan aquí corredores totalmente válidos que bien podrían haber entrado en este artículo, como Gonzalo Zambrano; pero sólo con que los ciclistas reseñados encontraran equipo… se habrían salvado bastantes buenas carreras profesionales.

Rubén Lobato (1978, Madrid) Escalador cuya falta de potencia le penaliza en el llano. Inició su carrera profesional en el seno del Acqua e Sapone de Mario Cipollini en 2001 merced a su amistad con Miguel Ángel Martín Perdiguero. Después de tres años más que decentes, Matxin lo reclutó para Saunier Duval y le dio confianza para trabajar para sí mismo. Luego de unos resultados poco brillantes, le asignó un nuevo rol en el cual se encontró aún más cómodo: gregario. Y este trabajo ha desempeñado durante tres años con solvencia.

Rodrigo García (1980, Cáceres) Cazaetapas de libro, rapidillo y completo. Pasó a profesionales en 2005 con el equipo Kaiku, donde completó dos años en los cuales mostró un gran nivel. Explotó en la siguiente temporada con Fuerteventura-Canarias, donde estrenó su palmarés con dos victorias de etapa en la Vuelta a Asturias. Su rendimiento esta última estación con Extremadura ha sido malo debido a problemas físicos que han venido a sumarse a los estructurales padecidos por el equipo.

Fran Ventoso (1982, Reinosa) Posiblemente uno de los cinco mejores sprinters del año, camino de ser el mejor cuando se retire Óscar Freire… si los problemas extradeportivos no siguen cebándose con él. Muestra además una gran capacidad de adaptación a otros terrenos, lo cual le confiere una gran ventaja respecto a los velocistas puros. Después de cuatro años en Saunier Duval, la pasada temporada fichó por Andalucía-Cajasur, donde completó un año más que correcto (dos victorias de etapa) a pesar de competir por última vez en el mes de Junio.

Koldo Gil (1978, Burlada) Escalador de gran calidad, compañero de promoción de Patxi Vila en el Banesto de 2001. Ha ganado generales de varias vueltas pequeñas y una etapa en el Giro encuadrado en las estructuras más prestigiosas de España: Banesto (2001-02), ONCE / Liberty (2003-05) y Saunier Duval (2006-07). Sin embargo, la situación de marginación encubierta derivada de su presunta presencia en la Operación Puerto ha provocado que no haya encontrado equipo acorde a su calidad ni el año pasado (estuvo en el Liberty Seguros portugués) ni este, donde aún no tiene compromiso.

Josu Mondelo (1981, San Sebastián) Rodador de gran fortaleza y capaz de pasar la montaña, además de columnista en Arueda.com. Empezó su carrera en Portugal (Madeinox, 2005) y la ha desarrollado en la estructura de Extremadura-Spiuk, donde su trabajo como gregario y escapista ha sido de altura. Gracias a su potencia puede rendir también a buen nivel como contrarrelojista, en una faceta poco explotada pero que podriá ser prolífica.