Is Danilo Di Luca’s signing illegal?

This morning, Italian newspaper La Gazzeta dello Sport came with the news of the day for the world of cycling: Danilo Di Luca is set to join Katusha Team for the upcoming 2011 season. The only condition imposed by Andrei Tchmil, manager of the Russian squad, was that the cyclist from Spoltore had to ride at zero cost, receiving only bonuses for the accomplishment of certain objectives…
The background of this movement is, at least, doubtful. Leaving off sportive considerations such as what can Di Luca offer to Katusha given the facts that he is 34 years old and hasn’t took part in any competition for two years; leaving off ethical issues of signing a rider who has had several links with doping… The truth is that the movement is almost completely wrong legally. Although Di Luca has already finished his two-years ban and is free to sign with any team (in fact Astaná has been tempting him for months), he can’t go to Katusha and, in theory, he can’t ride without perceiving a minimum salary…
Ride without remuneration? Not possible in principle…
Provision number 10 on the Joint Agreements agreed by International Association of Professional Cycling Group (AIGCP) and Associated Professional Riders (CPA), in force to rule the contracts between riders and squads, establish a minimum wage of 33.000 € per year (increased to 50.000 € por ProTeam riders according to UCI regulations) for any profesional cyclist not ‘new profesional’. It can be added to this amount certains bonuses agreed by rider and team. This provision makes illegal Di Luca’s signing “at zero cost”…
But there is a clause in the Joint Agreements which makes posible to avoid this obstacle. In case of agreement between cyclist and squad to “break” the rule, the UCI ProTour Council can establish exemptions “in interest of sport”. In fact, Danilo Di Luca’s is not the first time in professional cycling when a rider doesn’t perceive any salary: oficially, neither did Jorg Jacksche nor Lance Armstrong in Cinelli and Astaná in 2008 and 2009, respectively. And no word about the cyclist who doesn’t receive any euro of those they had signed…
With Di Luca, Katusha’s roster would be out of the law
The true problem for Di Luca’s signing with Katusha comes because, if the Italian joins, the composition of Russian team’s roster would be illegal as It was according to its movements in the cycling market. Successive news this winter said that the squad had in its rangs 30 cyclist and only one new professional (Egor Silin), when UCI establishes on its 2.15.110 regulation a minimum of two and a maximum of five for those teams who reach the 30 signed riders. For the UCI, a new professional is a cyclist who joins a UCI ProTeam or Professional Continental Team for the first time no later than during his twenty-second year; the status of ‘neo’ lasts till the end of the second year as pro of the rider.
The effective of Katusha lowed to 29 cyclist when Artem Ovechkin was “cutted” before first training camp of the team in Calpe (Spain). Taken in account the movement, roster became legal again, and only able to be extended with a rider of 22 years or less and no professional expirience. The signing of Di Luca is illegal from that sight. But Tchmil hasn’t said the last word about this issue. Nowadays there are only 26 riders registrated on the UCI by Katusha, remaining to be registered amongst those with a reported contract Arkimedes Arguelyes, Joaquín Rodríguez and the ‘neo’ Egor Silin. The Russian squad can add Silin officially to its rangs, even another new professional; but only two riders of the shortlist of Arguelyes, Rodríguez and Di Luca…
If he avoids this legal problems, Danilo Di Luca would be able to return to first level of cycling in Katusha Team. His calendar would be composed by, amongst others races, Tirreno-Adriático, Milano-San Remo, the Ardennes classics, Giro d’Italia (where he would be a domestique of Joaquín Rodríguez) and Vuelta a España (where he would be leader). It would be a great ocassion to clean his name and his conscience, as advices him the priest Marco Pozza, who told him to confess his doping in front of five hundred pupils and to sign his contract with Katusha before the same children. Everything, that said, if legal considerations doesn’t brake his incorporation… At this moment, everything is a ‘would’…
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¿Es ilegal el fichaje de Di Luca por Katusha?

Esta mañana, el diario deportivo italiano la Gazzetta dello Sport publicaba la noticia del día en el mundo del ciclismo: Danilo Di Luca se incorporaba al conjunto Katusha de cara a la temporada 2011. La única condición impuesta por Andrei Tchmil, mánager de la escuadra rusa, era que el ciclista de Spoltore debía correr a coste cero, recibiendo sólo bonificiaciones por objetivos…

Las entretelas del fichaje son, cuando menos, dudosas. Dejando aparte consideraciones deportivas sobre qué puede ofrecer Di Luca a Katusha toda vez que cuenta 34 años y lleva dos temporadas sin competir, e incluso también las éticas sobre las posibles implicaciones de incorporar a un corredor en cuyo haber figuran varios flirteos con el dopaje, lo cierto es que legalmente el movimiento es inapropiado en su práctica totalidad. Aunque Di Luca ya ha cumplido su sanción y es libre de firmar con cualquier equipo (de hecho Astaná le sondeó varios meses), no puede hacerlo con Katusha y, en teoría, tampoco puede hacerlo sin cobrar un salario base.
¿Correr sin cobrar? En principio no es posible…
La disposición número 10 del Convenio Colectivo suscrito entre la Asociación Internacional de Equipos Ciclistas Profesionales (AIGCP) y la Asociación de Ciclistas Profesionales (CPA), vigente en estos momentos a la hora de regir los contratos entre corredores y escuadras, establece como sueldo mínimo 33.000 € al año (que se ven aumentados a unos 50.000 € en el caso de los ProTeam participantes en el UCI World Tour según el reglamento UCI) para cualquier ciclista no neo-profesional, a los cuales se pueden añadir bonificaciones acordadas por corredor y equipo. Esta disposición hace ilegal la contratación de Di Luca “a coste cero”…
SIn embargo, existe una cláusula en el citado Convenio Colectivo que permite eludir esta traba. En caso de acuerdo entre ciclista y equipo para vulnerar la norma, el Consejo del UCI World Tour puede establecer excepciones. De hecho, el caso de Danilo Di Luca no es el primero existente en el ciclismo profesional; oficialmente, tampoco Jorg Jaksche ni Lance Armstrong cobraron de los equipos Cinelli y Astaná en 2008 y 2009, respectivamente. Por no hablar de las decenas de casos existentes donde los corredores no ven ni uno solo de los euros firmados…
Con Di Luca, la plantilla de Katusha estaría fuera de las normas
El verdadero problema para el fichaje de Danilo Di Luca por Katusha viene porque, de incorporar al italiano, la composición de la plantilla del equipo ruso devendría ilegal como ya lo era la que se desprendía de sus movimientos en el mercado. Según las sucesivas noticias invernales, la escuadra contaba en sus filas con treinta ciclistas siendo sólo uno de ellos neoprofesional (el ruso Egor Silin), cuando la UCI establece en su disposición 2.15.110 un mínimo de dos y un máximo de cinco para los conjuntos que lleguen a ese máximo de treinta corredores contratados. Conviene en este punto explicar que, para la UCI, un neoprofesional es un ciclista que firma antes o durante su vigesimosegundo año de vida un primer contrato con un equipo ProTeam (Primera División) o Profesional (Segunda), perdiendo la condición de ‘neo’ al final de su segundo año como profesional.
La cifra de efectivos en plantilla de Katusha descendió más adelante a veintinueve toda vez que Artem Ovechkin fue “cortado” antes del primer ‘stage’ invernal del equipo en Calpe. Con ello, la composición de la plantilla volvió a ser legal, y sólo sujeta a ampliación en caso de fichaje de un corredor de 22 años ó menos sin experiencia en profesionales. La incorporación de Di Luca es, por tanto, ilegal desde ese punto de vista. Ahora bien: Andrei Tchmil aún no ha dicho su última palabra en este tema. Ahora mismo sólo hay registrados en la UCI en la plantilla de Katusha 26 ciclistas, faltando por inscribirse de entre los que tienen contrato con la estructura Arkímedes Arguelyes, Joaquín Rodríguez y el ‘neo’ Egor Silin. La escuadra rusa puede registrar a Silin e incluso un neoprofesional más, pero sólo dos corredores de entre Arguelyes, Rodríguez y Di Luca…
Si logra sortear todos estos problemas legales, Danilo Di Luca tendrá la oportunidad de volver al ciclismo de primer nivel en las filas de Katusha. Su calendario estaría compuesto por, entre otras carreras, Tirreno-Adriático, Milán-San Remo, las Árdenas, el Giro de Italia (donde acudiría como lugarteniente de ‘Purito’ Rodríguez) y la Vuelta a España (donde sería el líder). Sería una auténtica ocasión de oro para limpiar su nombre y su conciencia, tal y como le aconseja el sacerdote Marco Pozza, quien le instó a reconocer su dopaje ante quinientos escolares y le hará también firmar su contrato con Katusha ante los mismos niños. Todo ello, eso sí, si las complicaciones legales no tumban su fichaje…

Gracias a Stephan van der Zwan, redactor jefe de Wielerland.nl, por la ayuda prestada para la elaboración de este reportaje

Actualización [11/01, 18:52] Katusha ha logrado resolver los dos problemas que planteaba fichar a Danilo Di Luca. Para hacer legal la composición de la plantilla han cortado a Timofei Kristyi, a quien envían de vuelta a su filial continental Itera-Katusha. En cuanto a la posibilidad de que Di Luca corra sin cobrar, la UCI se ha negado a ello e insta al cuadro directivo del equipo ruso a pagarle el sueldo mínimo… Por supuesto, se han visto obligados a aceptar.

Los cortes de la Navaja de Occam

Arueda.com

La navaja de Occam es un instrumento empírico que sirve como base a cualquier razonamiento lógico. Lejos de ser un instrumento físico, es una máxima cuyo nombre radica en que corta de raíz cualquier divagación e hipótesis demasiado complicada. Establece la preponderancia de lo simple con el siguiente postulado: “La interpretación más sencilla es probablemente la correcta”.

En ciclismo no hay carrera más sencilla que la contrarreloj: un recorrido que cada participante completa individualmente con el objetivo de hacerlo en el menor tiempo posible. Determina la fortaleza física del corredor mucho mejor que la montaña, donde hay cierto componente mental; mucho mejor que el sprint, donde hay una parte importantísima de trabajo de equipo; mucho mejor que el terreno de las clásicas, donde la táctica juega un papel decisivo. Aquí todo es muy sencillo, es la lucha en igualdad total de condiciones, la navaja de Occam corta muy bien.

La crono de hoy parecía sacada de otro tiempo. Acumulaba una longitud de sesenta kilómetros, propia de cualquier carrera del género en cualquier gran vuelta, pero la sazonaba con dos puertos de montaña que proporcionaban una dureza descomunal. Para muestra, los 17 minutos y 50 segundos de retraso que ha acumulado en meta el último clasificado, Óscar Gatto (ISD), con respecto del ganador Denis Menchov.

El ruso de Rabobank ha sido, sin duda, el gran beneficiado de hoy. Inició el día a 1’20” de la ‘maglia rosa’ que llevaba Danilo Di Luca y lo acabó con ella puesta y 34” de renta. Menchov es un corredor fortísimo, dominador en las contrarrelojes y capaz de lo mejor (Alpe de Siusi) y lo peor en la montaña, a causa de una debilidad mental que le hace hundirse cuando ve alguien superior a él en la carretera. Eso le hizo no ganar el Tour del año pasado, donde también acusó un poco de mala suerte, si bien no le ha impedido ganar una Vuelta a España, la de 2007, en la que avasalló desde otra crono (Zaragoza) hasta el final.

Sin embargo, ahora Menchov se enfrentará a otro problema que no es de mentalidad a la hora de defender el liderato. Se trata del equipo. Rabobank ha traído una alineación más bien débil, sobre todo a la hora de subir, que tiene además el hándicap de haber perdido a su ‘capitano’ en ruta, Pedro Horrillo, debido a una caída. Sólo Laurens Ten Dam (19º en la general), Mauricio Ardila (48º) y Dimitri Kozontchuk (79º) si se encuentra en sus mejores días parecen capaces de resistir hasta el último puerto con el ruso. Los acontecimientos pueden sobrevenir, sobre todo, con un ataque lejano en una de las numerosas etapas de media y alta montaña que restan hasta la llegada en Roma.

Otro equipo donde la navaja de Occam ha metido su filo ha sido Liquigas. Su bicefalia corre el peligro de convertirse en dicotomía; desventajas de salir con dos líderes en el mismo ‘nueve’. Ivan Basso y Franco Pellizotti han convivido hasta ahora perjudicándose, no han dado pedaladas a favor del otro y sí en contra; por ejemplo, el corte de la décima etapa que costó veinte segundos de desventaja a Basso lo provocó el propio Pellizotti.

En la contrarreloj, Pellizotti ha demostrado estar un punto por encima de Basso. El hombre del cabello rizado lleva un minuto de ventaja respecto del varesino, quien sólo se mostró mejor que él en Alpe de Siusi y tiene además dos hándicap: impericia para atacar y poca costumbre de alta competición. En estas circunstancias, recortar tres minutos (su diferencia respecto del líder Menchov) se antoja muy complicado si se espera a combatir de tú a tú. Pellizotti, por tanto, parece en mejor disposición para aspirar a la maglia rosa. La solución para evitar un conflicto tal vez sea buscar ataques lejanos con Basso, hacer trabajar a Menchov y dejar el terreno abonado para que Pellizotti remate. Que ambos den pedaladas para sí mismos, pero que al menos no se perjudiquen…

Por otro lado, la decepción de la contrarreloj posiblemente haya sido Michael Rogers. El australiano, antiguo campeón del mundo contrarreloj, se ha visto superado por los rivales y el recorrido y ha perdido casi tres minutos en meta con Menchov. El corredor de Columbia muestra una falta de solidez casi alarmante y, aunque algunas apuestas le daban como candidato a la sorpresa, aún le falta ese punto de regularidad para situarse entre los mejores. Tampoco su compañero Thomas Lövkist (a cinco minutos) ha dejado mejores sensaciones; la navaja de Occam dice esta vez que la guerra de Columbia seguramente no sean las clasificaciones generales.

Todo lo contrario le sucede a Carlos Sastre. Y a Levi Leipheimer. Ninguno de los dos se ha mostrado exultante, ni muy entonado; se mantienen a la expectativa, pero aún así son quinto y segundo en la general, respectivamente. El abulense de Cervélo espera amparado en su condición de corredor de fondo, lo que propicia que sus etapas para marcar diferencias sean más las finales que las iniciales. El americano, por su parte, esperaba no tener rival en la contrarreloj, poder sacar tiempo a todos; ahora tiene un problema llamado Menchov. Y también una solución llamada Astaná, un equipo potentísimo con capacidad de sobra para armar verdaderos zafarranchos.

El último corte de la navaja de Occam, el primero cronológicamente de todos los reseñados, lo ha dado en Lance Armstrong. Después de dos semanas introducido en el fragor de la competición, el americano ya había tomado ritmo de competición y se encontraba ante la prueba de fuego de la disciplina que tantos éxitos le dio otrora. El resultado, 13º a 2’26”, no invita al optimismo de pensar en la recuperación del Armstrong de antes de la retirada; hay doce ciclistas por encima suya, antes no había ninguno. Sin embargo, sí deja bien a las claras que el tejano sigue teniendo un nivel más que decente. Y puede ser, por qué no, que le veamos dinamitar el Giro con su trabajo a favor de Levi Leipheimer…

Ricco’, venenoso y letal

Etapa de incertidumbres y espectacular llegada en Tivoli
Crónica no publicada por corta… y penca
Polémico por definición, ciclista por profesión y estrella por excelencia. Esa podría ser la radiografía en pocas palabras de Riccardo Ricco’, ganador hoy de la octava etapa del Giro de Italia con final en Tivoli por delante de sus compatriotas Paolo Bettini y Davide Rebellin.


La carrera siguió un guión típico, convencional: fuga de salida con cinco hombres poco peligrosos para la general como fueron los italianos Daniele Nardello (Diquigiovani), Alessandro Spiazaletti (LPR), Fortunato Baliani (CSF), el francés Mathieu Perget (Caisse d’Épargne) y el australiano Adam Hansen (High Road). Este último fue el que más resistió en cabeza: no se resignó a ser cazado a algo menos de diez para meta, atacó y fue cazado siete kilómetros después.

El australiano era rebasado por Tiziano dall’Antonia, rodador de CSF – Navigare que decidió probar su suerte desde el pie de la pequeña subida donde estaba situada la meta. Pero la noticia estaba en otra parte. Danilo Di Luca aparecía en los últimos lugares del pelotón, rodeado de compañeros de LPR. Aparentemente, esto se debía a un problema mecánico. Y en el Giro no hay compasión: de inmediato, los ciclistas de Astaná (equipo del gran líder español, Alberto Contador) marcaron un ritmo infernal. Cuando estos se apartaron, fue el italiano Leonardo Piepoli, convertido desde que está en Saunier Duval en un formidable gregario, quien pasó a liderar el grupo en favor de su líder Riccardo Ricco’… y en contra de Di Luca, aparentemente desarbolado…

Fue en ese momento cuando, desde atrás, saltando desde el puesto cuarenta del pelotón, Danilo Di Luca apareció para reventar cualquier esquema que se pudiera haber establecido. Los grandes clasicómanos, los Rebellin, Bettini… Ricco’… se soldaron a su rueda, que era empujada por una pedalada furiosa. Tan furiosa como efímera: Di Luca acusaba el esfuerzo y no podía aguatar más.

‘Il Cobra’, como es apodado Riccardo Ricco’, mordió en el momento preciso. En los últimos metros estuvo a punto de ser rebasado por Paolo Bettini, deseoso de demostrar que no está ni mucho menos acabado. Mientras tanto, en la que ahora mismo es la anecdótica lucha por la ‘maglia rosa’ provisional, Giovanni Visconti (Quick Step) mantuvo la preciada prenda e incluso aumentó la ventaja sobre su gran rival, el alemán de Gerolsteiner Mathias Russ, quien llegó descolgado del pelotón.

Italia vs Resto del Mundo en el Giro

¿Seguirá la hegemonía italiana o habrá sucesor para Pavel Tonkov?
11 de Mayo, Arueda.com
En el terrible recorrido de esta edición del Giro de Italia lucharán por la victoria 198 ciclistas (197 tras el positivo de Richeze, de CSF-Navigare) pertenecientes a 22 equipos. En esta ocasión no parece tan claro el favoritismo de los italianos para la victoria final, tan aplastante en la últimas ediciones (el último extranjero ganador fue el ruso Pavel Tonkov en 1996).


En esta ocasión, los no italianos llegan encabezados por un alemán que tenía en el punto de mira esta carrera a pesar de no saber si iba a correrla: Andreas Klöden. Y es que el de Astaná llega en un buen momento de forma tras su victoria en Romandía. A su lado contará con dos gregarios de lujo que no parecen llegar lo suficientemente bien para optar a la victoria final: el americano Levi Leipheimer y el ídolo español Alberto Contador, que recientemente se ha descartado para la lucha por la ‘maglia rosa’; aún y a pesar de esto, no sería descabellado pensar en un puesto entre los diez primeros y al menos un triunfo de etapa.

El ruso de Rabobank Denis Menchov aspira también a suceder a su compatriota Pavel Tonkov como ganador extranjero del Giro. A priori, asistía como preparación para el Tour: sin embargo, la gran condición física demostrada en Romandía le apunta como gran favorito a la victoria final. Caisse d’Épargne lleva también como líder a un ruso, del cual hablamos recientemente: Vladimir Karpets.

De Latinoamérica llegan tres ciclistas con posibilidades de hacerlo bien en algunas etapas de montaña y, en algún caso, incluso en la general: el venezolano José Rujano (Caisse d’Épargne), el colombiano Mauricio Soler (Barloworld), el mexicano Julio Alberto Pérez Cuapio (CSF-Navigare)… y un aspirante a sorpresa como es el escalador colombiano de Serramenti-Diquigiovani José Serpa, que ha realizado una adecuada aproximación al Giro y podría hacer saltar la banca en alguna etapa y también optar a la ‘maglia verde’ si no se ve excesivamente supeditado a su líder Simoni.

La armada italiana se basa en tres puntales de tres generaciones diferentes: el veterano Gilberto Simoni (Serramenti), el maduro Danilo Di Luca (LPR) y el joven Riccardo Ricco (Saunier Duval). Simoni, un ciclista ya en declive pero con clase y ese puntito extra dado por la experiencia, llega con una forma física aceptable a pesar de no haberse dejado ver en exceso. Ya saboreó las mieles del triunfo en dos ocasiones, ha estado cerca de hacerlo varias más… y podría volver a hacerlo ahora.

Por su parte, Danilo Di Luca llega enrabietado tras los múltiples problemas del asunto ‘Oil for Drugs’, que le han sacado del Pro Tour y de la campaña de clásicas de primavera. Está absolutamente centrado en el Giro y aspira a hacerse con la ‘maglia rosa’ por segunda vez tras su triunfo del año pasado. Llega en una forma física ideal (ganó el Giro del Trentino), las trampas del recorrido en la primera semana no le son para nada hostiles. Es el favorito número uno.

Riccardo Ricco’, ‘El Cobra’, es el último de la terna de grandes favoritos italianos. Y el más imprevisible. Ha tenido una campaña de primavera desastrosa, problemas extradeportivos y físicos… Toda una incógnita. Su sexto lugar en el Giro el año pasado y su evidente margen de progresión, sin embargo, le señalan como favorito.

Un coetáno de Ricco’, Vincenzo Nibali (Liquigas) se presenta como principal alternativa a todos estos nombres… y como potencial sorpresa, ya que hay quien lo sitúa en el podio. A su lado tendrá al curtido Franco Pellizotti, que siguen en busca de ese “puntito extra” que le permita estar con los mejores. CSF-Navigare presenta a otra posible sorpresa, Domenico Pozzovivo, y a un hombre que busca revindicación como es Emanuele Sella. Tres veteranos que ya han brillado en el Giro son también candidatos a destacar: Leonardo Piepoli (Saunier Duval), Marzio Brusheghin (Lampre) y Paolo Savoldelli (LPR).

En el plano de los sprinters, hay múltiples nombres y ningún dominador claro ante la falta de Alessandro Petacchi. Robbie Mc Ewen (Silence-Lotto), Erik Zabel (Milram) y, sobre todo, Daniele Benatti (Liquigas) son los llamados a poseer la supremacía de las volatas; Paolo Bettini estará siempre ahí gracias a la dureza implícita en los finales de cada jornada.

El australiano Graeme Brown (Rabobank), el británico Mark Cavendish (High Road) y el alemán Robert Förster (Gerolsteiner) son alternativas. Se presentan otros nombres destacados como Ilgynski y Bazayev (Astaná), Pagliarini (Saunier Duval), Loddo (Tinkoff) y Hondo (Diquigiovani). También hay un español con serias opciones de estrenar su casillero en vueltas por etapas, el vasco Koldo Fernández de Larrea (Euskaltel). Los sprints, eso parece claro, serán una lotería y un espectáculo ante la falta de un equipo que lleve el mando y la locura de todos los finales de etapa.

Repaso a los favoritos de Milán – San Remo (II)

II – Los outsiders
Este año, la inclusión de la Pomepeiana les da mayor margen. Amplía sus opciones de victoria. Los clásicos Cipressa y Poggio, donde tan importante es la subida como la bajada, constituyen junto al citado Pompeiana el momento en que se jugarán sus bazas, atacando desde lejos; su gran momento, en definitiva. Son aquellos cuyas cualidades están fuera de toda duda, cuya condición física les coloca un punto por encima del resto de ciclistas no-sprinters. Son aquellos que sueñan con imponerse en San Remo, en solitario y por delante del pelotón.

Fabian Cancellara [CSC]
A un nivel diferente, es el próximo Lance Armstrong. El hombre de los siete Tours avasallaba a sus rivales en julio y, como mucho, junio; no sabía [ni quería saber] hacer otra cosa que ganar en los Campos Elíseos. Cancellara, el suizo de CSC que en su día formara parte del memorable GS III de Mapei, es capaz de avasallar a sus rivales en cualquier terreno que no sea alta montaña. Sus cualidades para el llano, el pavé, la lucha en solitario, el plato grande… estaban de sobra acreditadas. Ahora, se unen a la facilidad insultante que ha demostrado para subir muros y colinas de cierta entidad, aunque sea menester para ello sufrir sobre la bicicleta de manera impropia para un ciclista de su clase.
Cuatro victorias jalonan su palmarés este año: prólogo de la Vuelta a California, la novedosa Monte Paschi Eroica, contrarreloj y general de Tirreno – Adriático. Esto constituye una carta de presentación temible para un ciclista capaz de hacer saltar la banca atacando al bravo pelotón en el último kilómetro, como ya hiciera en el Tour 2007 (concretamente, en Compiegne). Así, la reedición de una victoria como la de Tchmil en 1999, con un tremendo demarraje a 500 metros de meta, parece al alcance de su mano.

Alessandro Ballan [Lampre]
Se ha dejado ver con más corazón que cabeza en este principio de temporada, con ataques de pura potencia que dejaban boquiabiertos a sus rivales; estos se limitaban a reorganizarse para cazarle en el llano. Ante él, no había opción a contestar en solitario.
Como puesto de mérito para un ciclista de clase mundial como él solo destaca el segundo lugar de la Monte Paschi Eroica que se adjudicó Cancellara. Sus opciones pasan por el ataque lejano… o incluso el sprint, disciplina donde ha demostrado de sobra desenvolverse perfectamente.

Davide Rebellin [Gerolsteiner]
El veterano clasicómano italiano parece encontrarse ante una de sus últimas oportunidades de triunfar en una carrera que históricamente se le ha resistido; cuarto en 1995 es su mejor resultado. El momento de forma parece propicio, tras adjudicarse el Tour de Haut Var y París – Niza este último mes; el recorrido, con más dureza acumulada, también.

Filippo Pozzato [Liquigas]
Al ‘Príncipe’, con 27 años, le ha llegado la hora de ser Rey. Una reedición de su triunfo en 2006, sorprendiendo a propios y extraños, sería una buena manera de encaramarse al trono. Cuenta con la misma baza de Ballan: poderío suficiente para jugársela al sprint o a la escapada. El Giro de Grosseto y una esperanzadora actuación en Tirreno – Adriático le postulan como un buen candidato a la victoria.

Paolo Bettini [Quick Step]
No inspira la sensación de poder, de respeto, de hace bien poco. Ha demostrado ser humano tras acabar el último la Monte Paschi Eroica, tan solo por la ambición de terminarla; además, su momento de forma parece un tanto precario. Solamente su actitud y su clase innata (que no es poco) le avalan como aspirante al triunfo.

Danilo Di Luca [LPR]
Su exilio en LPR, perjudicado por ese absurdo llamado Pro Tour, hace que Danilo se plantee esta Milán – San Remo con un aire diferente. Sin la presión que implica ser el líder de un gran equipo, podrá llevar a cabo tácticas más “descabelladas”, como el ataque lejano; o esperar a que la carrera se lance para jugársela con más lógica en el desenlace final del Poggio. Los resultados obtenidos no representan su estado de forma, que tiene poco o nada que envidiar al de muchos otros favoritos.

Philippe Gilbert [Française des Jeux]
El belga parece haber perdido ese punto extra, casi mágico, que acompaña al ciclista que además de en forma se encuentra en estado de gracia. Tras sus triunfos en la Challenge de Mallorca, Samyn y Het Volk, un discreto papel en París – Niza hace que sus opciones de victoria en Milán – San Remo bajen enteros.

La segunda fila de outsiders la componen escaladores y clasicómanos cuyo momento de forma no es el ideal; casos como el de Riccardo Ricco’ (Saunier Duval), cuya presencia es dudosa por el momento; o Rinaldo Nocentini (AG2R), cuyo rendimiento en París – Niza fue menor de lo que indica su segundo puesto. También aparecen algunos corredores a los que quizá les falte un punto de nivel para plantear una alternativa real al triunfo, como Sylvain Chavanel (Cofidis), líder un día en París Niza; Joaquín Rodríguez (Caisse d’Épargne), vencedor de etapa en Tirreno – Adriático; o Carlos Barredo (Quick Step), que hizo lo propio en París – Niza.

Fotos: BBC / Cyclignews