El recorrido del Giro en pocas palabras

10 de Mayo, Arueda.com
Llegó el Giro de Italia, primera vuelta de tres semanas del calendario y segunda en el escalafón de las Grandes tras el Tour de Francia, indiscutible rey de estas carreras. Mientras al Tour le acompañan la historia y la popularidad internacional, al Giro le caracterizan su dureza y la épica inherente a ésta. También la frescura con que los ciclistas llegan a la salida, sita en esta ocasión en la ciudad siciliana de Palermo. No solo la frescura, sino también la mentalización: para los vueltómanos italianos es la carrera más grande, y para los extranjeros la más bonita. La garra y la cerebralidad de los ciclistas italianos se manifiesta en cada ocasión, los extranjeros se ven obligado a correr a la contra dado que gracias a un recorrido con gran profusión de trampas hay muchas ocasiones. Épica, dureza y garra: el Giro de Italia.

El recorrido es, como siempre, traicionero y bello. Como casi siempre, se va desde el sur hasta el norte; el pistoletazo de salida se dará esta tarde en Palermo con una contrarreloj por equipos de 24 kilómetros. Al día siguiente, en Agrigento, final muy duro apto para la sorpresa. Esa misma descripción es aplicable a las siguientes seis etapas: todas presentan al menos una colina de consideración cerca de meta, con excepción de aquellas cuya meta pica hacia arriba. Terreno abonado para el espectáculo, en especial en la séptima etapa de Pesconstanzo: tres puertos en los últimos setenta kilómetros, con el duro Pietransieri (9’2 kilómetros al 6’5 %)… y, como colofón, un repecho traicionero ya en las calles de la ciudad. Insuperable.

La novena etapa será la primera absolutamente rendida a los sprinters, y la décima la primera contrarreloj individual de las tres que hay en la carrera. Cuarenta kilómetros duros para los favoritos del Giro de Italia, en su mayoría escaladores que encontrarán de verdad su terreno a partir de entonces. Día de descanso y, tras una etapa traidora en Cesena donde los favoritos perjudicados por la crono podrían saldar cuentas y dos de transición para sprinters, llega la montaña con el final en alto de Alpe di Pampeago, precedido del largo Manghem. Sin margen para el descanso, durísima 15ª etapa con Pordoi de salida, San Pellegrino, Giau… y la Marmolada (ó Passo Fedaia) como último y definitivo escollo. El tríptico se cierra con la cronoescalada a Plan de Corones, tras la cual llegará el oasis del segundo día de descanso.

La última semana empezará con dos etapas para fugas bidón en Locarno y Varese. Después llega el segundo tríptico decisivo: empieza con una jornada relativamente light, o mejor dicho: todo lo light que puede ser un final en alto en la Presolana ó Monte Pora. Sigue con la penúltima etapa de la carrera, con Gavia y Mortirolo de por medio para que los escaladores se jueguen sus opciones de lejos. Por último, la catarsis del Giro llega con una contrarreloj de treinta kilómetros en Milán que terminará de decidir las cosas.

Astaná correrá el Giro de Italia… ¡con Contador!

4 de Mayo, Arueda.com
El portavoz del equipo Astaná Philippe Maertens anunció ayer en el canal de televisión belga Sporza que la escuadra kazaja estará en el Giro de Italia 2008, cuyo pistoletazo de salida será el próxima día 10 de Mayo en la ciudad siciliana de Palermo. La única condición impuesta para ello al equipo de Johan Bruyneel es la presencia de sus tres mejores ciclistas: Andreas Klöden, Levi Leipheimer… y Alberto Contador.


El director de RCS (empresa organizadora del Giro de Italia) Angelo Zomegnan ha explicado por el contrario que la participación de Astaná no es aún definitiva (“a un 50%”) y que será decidida definitivamente mañana por la tarde, al término del Tour de Romandía que se disputa estos días en tierras suizas.

El modo en el cual se ha llegado a esta invitación de última hora es cuando menos rocambolesco. Tras el rechazo inicial por parte de RCS a que la escuadra dirigida por Bruyneel participará en la carrera, hace aproximadamente un mes la propia RCS se puso en contacto con la administración del equipo kazajo para proponerle tomar parte en su competición. Así, transmitieron a Astaná su deseo de que estuvieran en el Giro… siempre y cuando presentaran un ‘nueve’ de calidad, con sus tres grandes hombres. Un mes después de aceptadas las condiciones, concretamente el pasado viernes por la tarde, Johan Bruyneel recibió una llamada telefónica que confirmaba la presencia de su equipo en la salida de Palermo.

Los hombres que defenderá el maillot de Astaná serán los kazajos Assan Bazayev, Dmitry Murayev, Serguei Yakovlev y Maxim Ilginsky, el ruso Vladimir Gusev, los españoles Toni Colom y Alberto Contador, el estadounidense Levi Leipheimer y el alemán Andreas Klöden. Este último, que a principios de temporada ya tenía programada su participación en el Giro de Italia, ha mostrado ya su alegría por tomar parte en la ‘corsa rosa’, a la cual llegará en un gran estado de forma tras el magnífico Tour de Romandía que está realizando en estos días. Asimismo, el americano Leipheimer también parece encontrarse con una buena condición física: lleva compitiendo a buen nivel desde febrero, cuando se adjudicó la Vuelta a California; también tuvo buenas actuaciones en marzo, al ser cuarto en la Vuelta a Castilla y León… y hace una semana, en la Vuelta a Georgia, donde se clasificó en tercer lugar. En su contra está el hecho de que el perfil de la carrera es demasiado montañoso para sus características.

Más dudas ofrece la condición física en que llegará a la gran ronda italiana Contador. El madrileño está en un gran nivel desde febrero, cuando enrabietado tras la exclusión de su equipo del Tour de Francia protagonizó una escapada antológica sin premio en el Trofeo Sóller. Tras engrosar su palmarés con la Vuelta a Castilla y León y la prestigiosa Vuelta al País Vasco, iba a estar en principio casi dos meses sin competir, hasta la disputa de la Dauphiné Liberé. La participación en el Giro de Italia, obviamente, rompe por completo sus planes.

Habrá que esperar para ver si la precipitación de los hechos le permite alcanzar un estado de forma más o menos decente que le haga llegar a la salida de Palermo con la aspiración de al menos vencer una etapa… o quien sabe si incluso la general final.

El dilema de Vladimir

¿Una o tres semanas?
2 de Mayo, Arueda.com
Nació en San Petersburgo hace ya 27 años (28 en Septiembre), y de él se podría decir que es uno de los tres mejores ciclistas rusos del momento. Debutó a profesionales muy pronto, en 1998 y sin siquiera la mayoría de edad, en el Lokosphinx ruso; con ellos comenzó a descubrir el calendario .2, incluidas algunas carreras por España. Tres años después, ya más curtido, dio un salto de categoría y fichó por el conjunto Itera; con ellos descubrió el calendario .1, y en su segundo año en el equipo ya destacó en las carreras ibéricas: segundo en el Trofeo Joaquim Agostinho y en Ordizia, tercero en la Volta ao Alentejo. Las cualidades del joven ciclista ruso no pasaron desapercibidas para el tándem Echavarri – Unzué, y en 2003 comenzó su aventura española.


Su primer año en Ibanesto.com fue de mera adaptación, debutando en el Tour y acabando en el puesto 100. Al segundo, cuando el equipo pasó a llamarse Illes Balears, comenzó a dar resultados. Cayó en su zurrón la Vuelta a La Rioja, siendo que también subió al podio de la Volta a Catalunya (como segundo clasificado tras un intratable Martín Perdiguero) y del Tour de Francia (como mejor joven, tras ser 13º en la general). El antiguo equipo bancario comenzó a darle galones mientras el mundo ciclista se preguntaba hasta dónde podía llegar ese espigado ciclista del Este. Sus 1’90 metros de estatura, se dijo, no eran propios de un vueltómano.

2005 fue el año en que Vladimir fue por primera vez como líder a una gran carrera (séptimo en el Giro, notable tratándose de su debut en la ‘corsa rosa’)… y donde decepcionó por primera vez, cuando solo pudo obtener un mediocre 50º puesto en el Tour de Francia. Karpets, se dijo, no era un ciclista de segundos esfuerzos.

La temporada siguiente, año II del desastroso UCI Pro Tour, Vladimir fue “tapado” a la sombra de Valverde tanto al Tour como a la Vuelta. Mientras en Francia Alejandro abandonaba como fruto de una caída, él alcanzaba de nuevo un resultado mediocre: 30º. Mientras en España Alejandro se dejaba la carrera en el descenso de Monachil, él conseguía un notable octavo puesto. Muy bueno, de nuevo, teniendo en cuenta que era su debut y cada carrera, para tener garantías, hay que conocerla cara a cara y no solo de vista. Pero se le puso un ‘pero’ a su actuación: jamás estuvo con Valverde. O eso se decía. No ayudaba a su compañero cuando más lo necesitaba. Karpets, se dijo, no era un corredor de equipo.

El año pasado, 2007, fue sin duda el mejor año de Karpets en toda su carrera profesional. Su decente actuación en el Tour de Francia (14º) fue de nuevo manchada por la sospecha de su falta de sacrificio por los compañeros. Su buena actuación en la Vuelta (7º), ídem. Pero, en el plano individual, sus logros fueron sin duda alguna magníficos: etapas en la Vuelta a Castilla y León y Volta ao Alentejo, aún estando lejos de su mejor forma; etapa y segundo lugar en la general en la Vuelta a La Rioja; y dos vueltas de una semana de prestigio internacional y pertenecientes al Pro Tour: Volta a Catalunya y Vuelta a Suiza. Acabó el año como décimo mejor ciclista del mundo, según el ránking del Pro Tour.

Ahí, en ese momento, llegó el dilema. Al mismo tiempo que se revelaba como un ciclista inapropiado para ayudar a sus compañeros, Vladimir Karpets se revindicó como un corredor casi ideal para vueltas de una semana. Sus excelentes condiciones como contrarrelojista le conceden una ventaja casi definitiva en rondas de no más de diez días que, sin embargo, se convierte en una ventaja efímera en rondas de tres semanas. Cada etapa de montaña representa tiempo perdido para Karpets casi con la misma precisión que cada etapa contrarreloj representa tiempo ganado. La brillantez con que Vladimir resuelve las carreras de una semana se opaca cuando no son una sino tres las semanas que tienen que afrontar.

Si acude a disputarlo seriamente, el Giro de Italia que comienza el próximo sábado puede ser la prueba definitiva para Vladimir Karpets y su definición como corredor. Un buen resultado avalaría la tesis de que el ruso puede hacerse algún día con el triunfo de una ronda de tres semanas; uno malo sembraría dudas en torno a ello y tal vez le impulsaría a preparar mejor vueltas más cortas como ya hiciera el año pasado. Quizá la ‘corsa rosa’ resuelva la incógnita de si Vladimir Karpets pasará a la historia ciclista como un “minivueltómano” de oro… ó un vueltómano de plata.

Cinco nombres que destacaron este fin de semana

Sergio Pardilla Al ciclista de Burgos Monumental ya se le ha quedado pequeña la categoría continental. Es un escalador magnífico al cual solo le ha faltado un poquito de actitud para lucha por las generales. Posiblemente la delegación de las funciones de director de Julio Andrés Izquierdo en José Luis de Santos ha ayudado a su consolidación como ciclista. Si el año que viene no ficha por un profesional, el ciclismo habrá sido injusto con él.

Manuel Calvente Sorprendió a propios y extraños su fichaje a última hora por Contentpolis – Murcia; sus dos últimos años en Agritubel habían sido un tanto desilusionantes, no hizo prácticamente nada. Sin embargo, el buen hacer que demostró en la Vuelta a España 2005 (22º) pesó más que esas dos malas temporadas. Y el tiempo dio la razón al mánager de Contentpolis – Murcia, Ginés García: victoria en la Vuelta a La Rioja para Calvente, y el viento sigue soplando a favor de la maltratada estructura murciana.

Diego Milán Casi se queda sin equipo para esta temporada. No lo hizo, y finalmente fichó por Acqua e Sapone, avalado por su calidad y su experiencia internacional. Ha rayado a buen nivel en todas las carreras que ha disputado (incluyendo los exigentes Tres Días de la Panne) y en la segunda etapa de la Vuelta a La Rioja aportó al equipo una victoria que confirma su valía. Su enorme valía.

Francisco José Pacheco Hace ya dos años corría en el Garcamps-CV. Tenía 24 primaveras, y pocas opciones de dar un merecido salto a profesionales. Finalmente, hizo el camino de las montañas hasta el mar, desde Valdepeñas hasta Portugal, y firmó con Barbot-Siper. El año pasado consiguió una victoria trascendental en la Volta a Portugal, y esta semana se ha adjudicado dos etapas de la Vuelta a Extremadura. Junto a Ventoso, Sobrino y Benítez conforma la generación de sprinters españoles surgida entre dos superclases: Óscar Freire y José Joaquín Rojas.

Manuel Lloret Recalificado este año, inexplicablemente recalificado. No se me ocurre ningún equipo español en el cual no tenga hueco, ya que posiblemente es uno de los cinco mejores rodadores de España. Incluso puede que algún día sea el mejor, pero para que esto suceda no se puede permitir un año sin progresión como este 2008. En Extremadura, con el maillot del Comunitat Valenciana aficionado, se revindicó con una victoria en solitario. No debería ni siquiera hacerle falta.

He dicho cinco nombres. Para terminar, una imagen:

Liquigas ficha a Basso

La escuadra italiana desafía al “sistema”
24 de Abril, Arueda.com
El equipo italiano Liquigas – Bianchi se ha hecho con los servicios del actualmente sancionado por dopaje Iván Basso para los años 2009 y 2010 según anuncia la Gazzetta dello Sport. El sueldo a percibir por Basso, siempre según el prestigioso diario italiano, rondaría el medio millón de euros por temporada más incentivos.


Iván Basso fue suspendido por su implicación en la Operación Puerto el 15 de Junio de 2007 con dos años de sanción, siéndole descontado de esta suma los casi ocho meses que pasó sin correr mientras el proceso estuvo abierto. Así, estará en condiciones de volver a competir el día 24 de Octubre de este mismo año, aunque la lógica dicta que se esperará hasta 2009 para que el controvertido ciclista de Varese haga su debut con el maillot de su nuevo equipo, Liquigas. El ciclista, actualmente representado por Giovanni Lombardi, no ha dejado jamás de entrenarse durante su sanción: llegó a acumular 30.000 kilómetros sobre la bici en 2007.

Cabe destacar, por otra parte, que este fichaje representa todo un órdago de Liquigas a los rectores del moribundo UCI Pro Tour. La escuadra italiana se vio obligada el invierno pasado a desprenderse de su gran estrella, Danilo Di Luca, debido a que en aplicación del código ético éste no debía correr jamás en su escuadra al estar implicado en la turbia trama de dopaje ‘Oil for Drugs’. En el caso concreto de Iván Basso, el ciclista no debería correr hasta 2011 en ninguna carrera o equipo UCI Pro Tour; ya que el nombrado código ético establece que un corredor suspendido por dopaje debe esperar hasta dos años después de ver cumplida su sanción para competir de nuevo en la élite mundial.

No sabemos si finalmente Basso llegará a correr de nuevo en las carreras apropiadas para su valía como ciclista. Lo que sí sabemos es que los cimientos del UCI Pro Tour se resquebrajan cada vez más ante las faltas de respeto de los organizadores, ávidos de un sistema más justo y más beneficioso para ellos; y también frente a los desafíos planteados por los equipos, cada vez más conscientes de que un circo cerrado, hipercontrolado y regido por normas absurdas no les conviene en absoluto. Para muestra, un Basso al que esa misma cerrazón, ese hipercontrol y esas normas incomprensibles casi dejan fuera de lo que prácticamente es su vida.

"Tengo más ilusión que nunca"

Entrevista a Héctor Guerra
17 de Abril, Arueda.com
Nacido en Villaviciosa de Odón (Madrid) hace ya 29 años, Héctor Guerra es uno de los ciclistas españoles menos valorados en su patria… aunque muy reconocidos fuera de ella. Líder del equipo portugués Liberty Seguros (donde corren también los hermanos Nozal y Koldo Gil), pasó a profesionales gracias a un buen año como aficionado refrendado con una enorme actuación en la Clásica de los Puertos. Tuvo que salir del equipo Relax debido a cambios en la dirección del equipo (Suárez Cueva sustituyó a los hermanos Pérez) y, desde entonces, desarrolla con bastante éxito su carrera en Portugal.


Tu primera aparición con profesionales fue la Clásica de los Puertos 2002, donde vistiendo los colores de la selección española de aficionados fuiste sexto, codeándote con grandes como Mancebo y Sevilla. ¿Cómo recuerdas esa carrera?
Fue una carrera un especial, aquel día me jugaba el paso a profesionales y tenía que darlo todo para hacer una buena carrera. Te puedo decir que de la subida a Navacerrada no recuerdo mucho, subí entre 190 y 200 pulsaciones todo el rato, sólo recuerdo gritos y la rueda de Mancebo. Pasar aquel alto de montaña en el grupo de cabeza fue dar un gran paso al frente.

¿Por qué dejaste Relax? ¿No tuviste la confianza del director o fueron mejores las ofertas foráneas?
Dejé Relax porque no me quisieron. Fue un año muy complicado para muchos, ya no sólo ciclistas sino masajistas, mecánicos, corredores y algún director. Yo tenía la confianza de José María y Maximino Pérez, todas las personas de su entorno fuimos a la calle.

¿Qué balance haces de los años que corriste en Relax?
El balance es 50% bueno y 50% malo. El primer año me adapté muy rápido a la categoría y los directores confiaron de inmediato en mí. El segundo año no se lo desearía a ningún corredor, aunque pasamos momentos buenos como la Volta a Portugal donde [José Miguel] Elías estuvo de líder.

¿Cómo fraguó tu fichaje por el equipo LA-Liberty?
Después del año de Relax-Bodysol ya tenía medio decidido dejar la bicicleta. Los resultados no fueron buenos y se hacía muy complicado continuar. Me matriculé en la universidad para seguir con la carrera y un día en clase me llamó Vaquerizas [su mánager] y me dijo que firmaba con LA-Liberty.

¿Cómo fue tu adaptación al equipo? ¿Te ayudó el hecho de encontrarte con compatriotas como Jordi Grau, Carlos Nozal y David García?
La adaptación fue rápida, solo había que intentar hacer lo que te mandan lo mejor posible y conté con la presencia de ciclistas españoles que te hacen un poco más llevadero el cambio. Al principio David García, que estaba en el equipo desde hacía varias temporadas, fue quien me explicó la forma de trabajar y un poco como era cada corredor.

¿Qué diferencias hay (a nivel de público, competitividad, estructura deportiva, etc) entre el ciclismo español y el portugués?
Creo que ahora la diferencia entre los dos ciclismos es casi nula, incluso ahora mismo el público y el seguimiento del ciclismo portugués puede ser mayor que el español. La única diferencia es que en España hay varios equipos Pro Tour y carreras de este nivel que en Portugal no hay. Nosotros tenemos la Volta a Portugal, que aunque no es Pro Tour es un acontecimiento deportivo del más alto nivel.

¿Consideras positiva la decisión que tomaste de fichar por un equipo portugués? ¿Te plantearías volver a España o dar el salto al Pro Tour si te llegara una oferta interesante para ello?
Lo considero muy positivo, creo que ha sido un gran paso hacia delante. Sobre mi futuro, está claro que todos queremos llegar a lo máximo aunque si esto va a suponer hipotecar mi calidad de vida actual pues creo que no merecerá la pena. El ciclismo es muy bonito y es una pasión además de un trabajo, pero la vida sólo se vive una vez y hay que disfrutarla.

Este fin de semana has saldado una vieja deuda con la Volta ao Alentejo; la has ganado tras quedarte con la miel en los labios en 2004, cuando se te arrebató el triunfo que habías conseguido en la carretera. ¿Qué sucedió exactamente? ¿Hace esta circunstancia que el triunfo sea aún más especial?
En el 2004, gané la crono del último día y por consiguiente la vuelta. Pero alguien reclamó que yo venía a relevos con un compañero y por eso había ganado. Los jueces admitieron que ellos no habían visto nada, pero creo que hubo presiones que llevaron a que me sancionaran con dos minutos y medio de penalización; lo justo para sacarme de la general. También alguien tomó una foto donde yo voy a pasar a Moisés Dueñas (mi compañero) y que me gustaría tener de recuerdo.

Llevas ya dos años seguidos haciendo podios en la Volta a Portugal. ¿Toca ya la victoria?
Este año no se si tocará la victoria, pero tengo más ilusión que nunca por llegar al 100%. Es una carrera muy complicada y no es nada fácil ganar, aunque si lo doy todo y no se consigue tendré la conciencia muy tranquila.

Agradecimientos a Rui Quinta (ciclismodigital.com)

El ciclista vasco en activo más laureado

El vizcaíno David Herrero se revindica
16 de Abril, Arueda.com
Nacido hace 29 años en Bilbao, David Herrero es el paradigma de ciclista polivalente con instinto ganador. Hasta diez victorias ha logrado ya desde que pasara a profesionales en Agosto de 2001 con el Euskaltel-Euskadi, hace ya casi siete años. Su primera victoria, en la primera etapa de la Vuelta a Castilla y León, mostró la que es su primera característica: la potencia. También la segunda: la inspiración. Y es que David se impuso de manera impresionante al pelotón con un fortísimo ataque en los últimos kilómetros. Fue el primero de su fructífera carrera.


Al año siguiente Herrero volvió a mostrar potencia e instinto en Calahorra, donde se impuso en la primera etapa de la Vuelta a La Rioja. Sin embargo, su contrato con Euskaltel no fue renovado. Los motivos son casi un misterio, aunque la rumorología apunta a grandes rasgos que las desavenencias de David Herrero (y su mánager) con el gestor de la escuadra vasca, Miguel Madariaga, fueron las que impidieron la continuidad del ciclista en el seno de la formación; y las que precipitarían su salida tres años después.

Así, en 2004 David se vio obligado a recalar en el modesto Paternina-Costa de Almería. No se puede decir que fuera una mala decisión, ya que a las órdenes de Miguel Moreno completó uno de sus mejores años en el profesionalismo: una etapa de la Vuelta a Asturias (atacando a cinco kilómetros de meta) y la Prueba Villafranca de Ordizia pasaron a engrosar su palmarés. Además, mostró un talento hasta entonces oculto para la escalada siendo sexto en la Subida a Urkiola y séptimo en la Clásica de los Puertos, donde su equipo se exhibió copando los puestos de honor con victoria de Ferrío, segundo puesto de Golbano y cuarto de David Fernández, además del séptimo lugar del propio Herrero.

Al año siguiente el ciclista vizcaíno volvió a Euskaltel. Aparentemente, se dejaron a un lado las disputas personales en pos del bien común; David se quedaba en la estacada tras la desaparición del Paternina y el Euskaltel estaba necesitado de triunfos tras el decepcionante año (mejor dicho, Tour) de sus dos líderes, Zubeldia y Mayo. Y esa temporada es, hasta ahora, la mejor de su vida: hasta cuatro victorias jalonan su balance del año, un tercio de las conseguidas por el equipo ese año. Éstas fueron conseguidas casi de todas las maneras posibles, ya que solo le faltó ganar en un final en alto. Dos etapas al esprint en Alcobendas y Burgos, una con ataque lejano en condiciones dantescas en el GP de Llodio y, por último, la contrarreloj de la Bicicleta Vasca. Un año magnífico que remató con el debú en el Tour de Francia, que no terminó.

En el año dos de la segunda era de Herrero en Euskaltel fue también positivo. Se hizo una victoria fenomenal en la Euskal Bizikleta; concretamente en Arrate, donde consiguió ganar de la única manera de la que no lo había hecho jamás: final en alto. Coleccionó además cinco segundos puestos (entre ellos, en la general de la propia Euskal Bizikleta y en dos etapas de la Vuelta a Suiza). Pero de nuevo esto no fue suficiente, volvió a primar lo extradeportivo y David quedó una vez más en paro.

De nuevo le rescató un conjunto modesto; en esta ocasión, fue el debutante Karpin-Galicia quien confió en él para que defendiera su maillot. La temporada que completó fue mediocre para su nivel, brillando sólo en las semiclásicas españolas de finales de julio y agosto (cuarto en Ordizia, octavo en Getxo, sexto en Urkiola) y en la prestigiosa Vuelta a Burgos, en cuya general fue séptimo.

Este curso, por lo pronto, David Herrero está teniendo unas prestaciones muy buenas. Tras completar una decente actuación en el Critérium Internacional, David se ha exhibido en la Vuelta al País Vasco, donde se hizo con una victoria de etapa y tres terceros puestos antes de una desgraciada caída que le impidió redondear su actuación con un puesto de honor en la general. Pero, en el fondo, da igual. Cuando uno es el ciclista vasco con más victorias, no cabe duda de que es muy bueno. Y, tarde o temprano, acaba por demostrarlo.

Favoritos para París – Roubaix

Una lista con los principales nombres… y algunas posibles sorpresas
Fabian Cancellara (CSC) Qué decir del superclase suizo que no se haya dicho ya. En su contra juega el hecho de que quizá llegue algo pasado de forma a la cita francesa; sin embargo, lleva unas semanas en las cuales se le ha visto reservón, guardando chispa para levantar mañana el preciado adoquín por segunda vez en su carrera.

Stuart O’Grady (CSC) Este año no llega con el mismo golpe de pedal que en 2007, cuando proveniente de una fuga que aparentemente no iba a ningún lado, consiguió llegar triunfante al velódromo de Roubaix.

Matti Breschel (CSC) A sus 23 años, el danés parece listo ya para dar un buen rendimiento en Roubaix. Fue 14º el año pasado y llega en un estado de forma que le señala como candidato a brillar mañana.

Juan Antonio Flecha (Rabobank) Después del buen trabajo realizado a favor de Freire en Gante – Wegelvem y, sobre todo, de su tercer lugar en el Tour de Flandes, no cabe duda de que ‘De Pijl’ es uno de los grandes favoritos para el triunfo. Máxime cuando cuenta con experiencia de sobra en el ‘Infierno del Norte’.

Sebastian Langeveld (Rabobank) Un carrerón como el que realizó en Flandes postula a cualquiera como favorito. En su contra está el hecho de que la carrera de mañana será su debut en Roubaix.

Steffan Wesseman (Collstrop) Claramente en el ocaso de su carrera, este año no ha tenido ninguna actuación digna de mención. Sin embargo, el año pasado tampoco atesoraba un bagaje mucho mayor y se plantó tercero en el velódromo de Roubaix…

Leif Hoste (Silence – Lotto) Después de que la mala suerte le persiguiera en Flandes y de no haber cosechado unos resultados excesivamente buenos esta temporada no llegará en el mejor momento moral a la salida de Compiègne; sin embargo, ha demostrado buenas piernas y conoce perfectamente la carrera.

Greg Van Avermaet (Silence – Lotto) El año pasado, con apenas 22 primaveras y en su debut en París – Roubaix, ya fue 29º. Este año, con más experiencia y tras ser octavo en Flandes, parece capacitado para ser una de las grandes sorpresas de la carrera.

Filippo Pozzato (Liquigas) El príncipe es un gran ciclista al cual le falta esas ganas de sufrir que distingue a los ‘clases’ de los ‘superclases’. Por ello, no es París – Roubaix la carrera que mejor se adapte a sus capacidades; pero jamás hay que descartar que un momento de inspiración le catapulte hacia los puestos de honor.

Enrico Franzoi (Liquigas) No llega en un gran momento, pero al mejor corredor de ciclocross de Italia. El año pasado, supeditado a Alessandro Ballan, fue octavo; en esta ocasión tendrá libertad para evolucionar a su libre albedrío y podría llegar muy alto.

Tom Boonen (Quick Step) Otro hombre al cual podemos darle la consideración de superclase. Se comenta, además, que al reanudar su relación con su antigua novia ha sufrido un golpe moral positivo. Trivialidades aparte, no cabe duda de que el rodador de Mol es siempre un favorito para la carrera donde, con apenas 22 años, se dio a conocer siendo tercero en su temporada de neoprofesional. Además, parece llegar en buena forma a la cita.

Stijn Devolver (Quick Step) Después de la exhibición llevada a cabo en el Tour de Flandes no cabe duda de su excelente estado de forma. Ya el año pasado tuvo una beuna actuación (18º), así que no se le puede descartar para nada.

George Hincapie (High Road) Desde su debut en 1994 ha mantenido una relación de amor y odio con el pavés de París – Roubaix. Ante él se presenta una de las últimas oportunidades de consumar por fin su deseado triunfo en el mítico velódromo de Roubaix… sino la última. Llega en un estado de forma muy bueno.

Servais Knaven (High Road) A este excelente gregario siempre se le recordará por su inesperado triunfo en la París – Roubaix de 2001. Posiblemente sea la última vez que participa en esta carrera, por lo cual es de esperar que quiera despedirse de ella con un buen sabor de boca.

Alessandro Ballan (Lampre) Otro de los grandes favoritos. Fue tercero en la edición de 2006, nadie duda de su capacidad como rodador y sobre los adoquines… Además, goza de un estado de forma casi privilegiado y de una punta de velocidad que le hace ser favorito en caso de llegar al sprint; sólo le superaría Boonen.

Fabio Baldato (Lampre) Será la última vez que se enfrente a su segunda carrera favorita (la primera es Flandes). Aunque estará al servicio de Ballan, no sería descartable que se colara en el ‘top ten’.

Nick Nuyens (Cofidis) A pesar de que jamás ha destacado en París – Roubaix, no es ni mucho menos aventurado considerarle como outsider al triunfo. Tiene buenas condiciones de rodador y supera con nota el pavés; le falta suerte y, quizá, equipo para aspirar a la victoria. Sin embargo, llega en buena forma.

Martin Elmiger (AG2R) El suizo ha dado ya el salto de calidad definitivo. A sus treinta años parece además poseer buenas piernas, lo cual le habilita para llegar al ‘top ten’.

Arnaud Coyot (Caisse d’Epargné) Según me explicó a principios de temporada, “espero obtener una plaza entre los diez primeros en Roubaix. Ganar es muy difícil, pero creo que estar entre los diez primeros es factible”. Arnaud es un buen rodador, con experiencia en el Infierno del Norte y que, además, llega en un estado de forma bastante decente. Podría ser la gran sorpresa de la carrera francesa.

Nico Eeckhout (Topsport Vlaanderen) ‘Rambo’ es un outsider para cualquier clásica. Y, a pesar de no haber destacado nunca en Roubaix, no se le puede descartar…

Thor Hushvod (Credit Agricole) Es, tras Cancellara y Boonen, el corredor más potente de todo el panorama ciclista actual. Aunque parece haber olvidado en los últimos tiempos su faceta de clasicómano (no en vano fue 9º en Roubaix’05), tampoco se le puede eliminar completamente de las quinielas.

Magnus Backstedt (Slipstream) El ganador sorpresa de la París – Roubaix de 2004 parece estar reencontrándose en el novedoso Slipstream. Aunque siguen quedando lejos sus mejores tiempos, mañana podría revindicarse en su vuelta al alto nivel.

Martijn Maaskant (Slipstream) Posiblemente sea el nombre más desconocido de todo este artículo; sin embargo, puede ser la gran revelación de mañana. Formado en Van Vliet, maduró en el filial de Rabobank y ahora comienza a dar frutos Slipstream. Posee excelentes condiciones de rodador y no se desenvuelve nada mal en adoquinado como demostró el domingo pasado en Flandes.

Stijn fue solista en Flandes

El belga de Quick Step fue el más fuerte a lo largo de toda la carrera

A sus 29 años ha alcanzado el que posiblemente sea el cénit de su carrera. El Tour de Flandes es el segundo monumento de la carrera, pero quizá es el primero en lo que a afición e intensidad se refiere. La catarsis de la temporada ciclista belga, a pesar de que tenga lugar en las relativamente tempranas fechas de abril. Y es difícil ganarlo de una manera más bonita: exhibiéndose, con un tremendo ataque a treinta kilómetros de meta tras trabajar para su líder en fugas, pasando en cabeza de manera imperial por Kappelmuur y Bosberg y, como guinda, vestido como vigente campeón de Bélgica. Parecía casi lógico que, al cruzar la meta, se tapara la cara de la incredulidad. Algo tan ideal no pertenece a la realidad, sino a los sueños.

Primer párrafo de una crónica inacabada debido a un «infarto» sufrido por mi ordenador

Los tres mejores clasicómanos de la temporada

El dominio de la temporada de clásicas recae en estos tres hombres, tres ciclistas con más denominadores comunes de lo que parece
El comienzo arrollador de André Greipel, con cuatro etapas y la general del Tour Down Under. La inusitada combatividad de Cadel Evans en el que puede ser el mejor año de su carrera, con etapas en Andalucía y París – Niza, además de la victoria en la general de la Semana Coppi-Bartali. Los buenos triunfos del ilustre Davide Rebellin, con la general de París – Niza y el Tour de Haut Var. Todos quedan sin duda alguna pequeños ante la enorme temporada realizada por estos tres corredores: Fabian Cancellara, Philippe Gilbert y Sylvain Chavanel. Los grandes nombres de lo que llevamos de año.


La temporada de Fabian Cancellara asombra a propios y extraños. Se conocía su clase, su fuerza, sus condiciones… Pero este año, además, ha surgido en él un hambre de victoria casi impropia para un ciclista que lleva más de un lustro en la auténtica élite mundial. Su año comenzó con la victoria en el prólogo de la Vuelta a California; siguió con dos semanas de ensueño donde se anotó Monte Paschi Eroica, etapa y general de Tirreno – Adriático y, como joya de la corona, su enorme triunfo en Milán – San Remo. Cuenta con 27 años y un margen de progresión evidente, que puede llevarle a la categoría de leyenda en un futuro. Contrarreloj, pavés o mero llano; salvo la alta montaña, nada se resiste al suizo.

El belga Philippe Gilbert marca sus diferencias también en cualquier terreno. Cierta carencia en contrarreloj y falta de recuperación en las carreras por etapas son sus únicos defectos. Y es que con 25 años (26 en Julio) tiene también margen de mejora para convertirse en un corredor muy importante desde el punto de vista de la historia del ciclismo. Esta temporada reúne un impresionante palmarés: dos trofeos y la general oficiosa de la Challenge de Mallorca, dos victorias casi apoteósicas en Het Volk y Le Samyn. En el monumento de Milán – San Remo alcanzó la tercera posición; ayer, en Flecha Brabançona, fue segundo. Clase, combatividad y potencia son sus virtudes; y, lo más importante, las refleja en cada una de sus actuaciones.

Sylvain Chavanel y Phillipe GilbertPor su parte, Sylvain Chavanel es el primer francés que adquiere la categoría de estrella mundial este siglo. Es el más maduro de los tres, con 29 años; también el más maltratado por una prensa elogiosa que le exigía ser el maillot amarillo del Tour. Sin tener en cuenta que, realmente, sus características establecen que las grandes vueltas no son su terreno. Posee cierta impericia para carreras de más de doscientos kilómetros, lo cual también se evidencia en una capacidad de recuperación entre esfuerzos muy baja. Eso le inhabilita para estar entre los mejores en una gran vuelta. Compensan sobradamente este defecto su genialidad: combativo hasta el extremo, se deja ver en cada carrera y en cualquier terreno. Es capaz de brillar en finales en alto y en contrarrlojes; en carreras de pavé y en perfiles rompiernas. Este año ha acumulado una gran cantidad de puestos de mérito, con victorias de etapa en el Tour del Mediterráneo y París – Niza; además de sus dos bellos triunfos de esta semana en clásicas belgas de prestigio como son A Través de Flandes o Flecha Brabançona. Podría aspirar a ser el ciclista total si no fuera por la citada falta de fondo.

Ahora, estos tres corredores se postulan como los tres grandes favoritos a la victoria en el Tour de Flandes, como lo han sido siempre a lo largo de esta temporada de clásicas que ahora llega a su punto álgido. Deberán luchar entre ellos, además de contra sus limitaciones. Pero no cabe duda de que, mientras pelean, darán un tremendo espectáculo.

Fotos: Diario Sport y PezCyclingnews