Cinco nombres de la Subida a Urkiola

La Subida a Urkiola es una de las pruebas más bonitas del calendario español. Una clásica con final en alto que me recuerda al difunto Campeonato de España de Montaña (ojalá lo hubiera visto alguna vez) como lo hace la Subida al Naranco. El marco es incomparable: las siempre abarrotadas carreteras vascas y Urkiola, un puerto de seis kilómetros que no pasaría de ser un mero primera incluido en una etapa de montaña de la vuelta de turno, pero tiene un nombre propio que le convierte en un Santuario también a nivel ciclista. Cada año se vive un espectáculo con la segunda fila de escaladores españoles. Y en esta edición destacaría a estos cinco corredores.

David Arroyo El talaverano es un buenazo en todos los sentidos. Accesible para el aficionado, sacrificado para el compañero, modesto para la prensa. La victoria se ha acordado hoy de todo esto. Se ha acordado de él ahora que empezaba a olvidarle desde que se encontraran, vestido él de LA Pecol, en la Volta a Portugal de hace cuatro años en Mondim y Torre. La única pega es cómo ha llegado Arroyo a la cita: remachando a Juanjo Cobo tras dejarle hacer todo el trabajo. Una vía no demasiado honrosa.

Sergio Pardilla Un ciclista que me tiene enamorado. La tutoría de José Luis de Santos le está viniendo bien para optimizar su potencial: la irregularidad ha dejado paso a una consistencia digna de aplauso. La próxima Vuelta a Burgos puede ser su gran oportunidad para saltar al estrellato: además de que el equipo corre en casa, llega con un buen ritmo de competición y con un recorrido que, sin crono, le va como anillo al dedo. Repito lo mismo que en el anterior «cinco nombres»: si no ficha por un equipo mayor el año que viene, el ciclismo habrá sido injusto con él.

José Rujano Dentro del recital de Caisse d’Épargne hoy (Arroyo, López, Rodríguez, Rujano y Fran Pérez entre los siete primeros), el segundo nombre que más llama la atención es el del venezolano. Aunque el nivel del estratosférico Giro’05 que realizara en Colombia – Selle Italia parece muy lejano, da la sensación de que ha recuperado un poco ese ápice de ilusión que le hace falta a un ciclista con clase para destacar. Se acercan los Juegos Olímpicos y él participará representando a su país; no sería mala ocasión para demostrar su valía y, sobre todo, que no fue flor de un día.

Ignacio Sarabia Hace unos meses, cuando la continuidad de la estructura Extremadura-Spiuk estaba en duda, un ex compañero de este ciclista mexicano me comentaba que era el que más motor tenía de todo el equipo. Subiendo y sprintando era, sencillamente, el mejor de todos. Sólo le faltaba encontrar serenidad y un poco de sabiduría táctica, apenas lo hiciera daría el salto de calidad. En mi opinión, aún no ha terminado de hacerlo; lo que si ha encontrado es su sitio en el pelotón. La experiencia puede construir un gran corredor, un ciclista completo capaz de ganar en cualquier terreno, sobre las sólidas bases físicas de Ignacio Sarabia.

Pedro Gutiérrez Tengo la norma de no meterme jamás con los ciclistas por malos. Son los esforzados de la ruta, todos los que montamos en bici sabemos lo difícil que es pedalear 150 kilómetros cada día. Así, cuando a principios de año escribí para Arueda y CiclisModesto una presentación del equipo Burgos Monumental, fui muy escueto con él. Me molestaba el hecho de que un corredor al cual yo no veía maneras de nada pasara a profesionales sin apenas méritos, habiendo otros corredores que continuaban entre los sub 23 o, peor, colgaban la bici, con un palmarés mucho mayor. Ahora llega el momento de que me disculpe, porque Pedro Gutiérrez ha demostrado ser un ciclista válido, capaz, al que quizá le falta clase pero le sobran ganas. No se arruga a la hora de encoger su cuello y tirar hacia adelante con todo el gasto del mundo, aunque por sus lados se dejen caer hombres de más caché que van silbando una vez consideran lejana la posibilidad del triunfo. Hoy, Pedro ha acabado en una anónima aunque trabajada 14ª posición; si miramos su palmarés no encontraremos nada digno de mención. Pero son gestos como el de hoy, las diversas fugas que ha protagonizado durante todo el año (en Castilla y León, en Amorebieta con Igor Romero y Sarabia…), los que han hecho que se gane mi respeto y mi admiración.

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· Cinco nombres españoles que destacaron este fin de semana

Burgos Monumental, el nuevo Viña Magna

Viña Magna cambia de nombre… y de estilo
El equipo Viña Magna, que junto a Orbea forma la dupla de equipos continentales seguros para 2008, tomará el año que viene el nombre de Burgos Monumental como parte del patrocinio que aporta al equipo las instituciones burgalesas.


Este no es el único cambio que sufre el equipo, que además ve como se lleva a cabo una revolución a nivel de ciclistas: se van con destino Portugal el rodador Antonio Cosme y el sprinter Bruno Lima (que no logró adaptarse al ciclismo español); ambos correrán en Riberalves.

Cuatro ciclistas se van a dos nuevos equipos profesionales españoles: mientras los prometedores José Herrada y Alberto Rodríguez van al nuevo proyecto de Ginés García, Grupo Nicolás Mateos – Murcia, Jaume Rovira y Carles Torrent correrán en el equipo Extremadura… si finalmente se resuelven los problemas económicos del equipo.
Por el contrario, hay cinco descartes de Viña Magna que al parecer se verán obligados a colgar la bicicleta: Juan José Abril (rumores le situaron en un equipo continental francés, pero parecen haber quedado en nada), Jesús Tendero, Víctor Gomes, David Martín Peribáñez e Iván Gilmartín. Estos dos últimos casos son un poco más complicados, toda vez que parecían tener la palabra de Julio Andrés Izquierdo para continuar en el equipo en 2008

Del año anterior continúan cinco ciclistas: los prometedores burgales Enrique y Martín Mata, el manchego Sergio Pardilla, Luis Roberto Álvarez ‘Rubi’ y Diego Gallego.

Por el momento, hay confirmadas cinco altas, cinco neoprofesionales sub 23 que vienen a dar un nuevo aire al equipo.

Óscar Pujol (24 años – Valladolid) llega de Azpiru sub 23, donde ha demostrado unas excelentes maneras como vueltómano, sin desentonar en ninguna carrera. Ya dio muestras de su calidad con profesionales en la Vuelta a Asturias, cuando junto a Fernando Torres llevó a cabo una bonita escapada.
Francisco Javier Iriarte (21 años – Navarra) es, en palabras de su director en Seguros Bilbao Mikel Madariaga, «un buen corredor de equipo, que tiene visión y lee bien las carreras e incluso es capaz de rematar». Sin duda un buen refuerzo
Pedro Gutiérrez (21 años – Madrid) llega desde Saunier Duval amateur, donde ha realizado una temporada discreta, de progresión. En principio tiene maneras de escalador.
David Francisco (21 años – Salamanca) es una apuesta personal de Julio Andrés Izquierdo, que afirma que «habremos de tener paciencia con él; es muy joven». Sus características no parecen distar mucho de las de sus compañeros de promoción: regular, trabajador y más bien vueltómano.
José Vicente Toribio (22 años – Navarra) ha sido el último en llegar a la disciplina de Burgos Monumental, en su caso desde Caja Rural. Durante este año ha ido convocado varias veces con la selección española, y ha demostrado grsndes dotes de rodador y escalador haciéndose, entre otros triunfos, con la Vuelta a Toledo.

En breve se esperan más altas en Burgos Monumental hasta completar un mínimo de doce ciclistas en plantilla.