La Vuelta sigue innovando

17 de Diciembre, Arueda.com

Hoy ha tenido lugar en el Palacio de Congresos de Sevilla la presentación recorrido de la 65ª edición de la Vuelta a España, que se disputará en los días del 28 de Agosto al 19 de Septiembre de 2010. La ruta está diseñada sin duda pensando en los escaladores. Para muestra, un dato: serán seis las llegadas en alto y sólo dos las contrarrelojes.
Los exiguos sesenta kilómetros contra el crono de la próxima Vuelta estarán repartidos en dos raciones. La primera son los quince kilómetros de la novedosa crono por equipos nocturna que dará inicio a la carrera en Sevilla; la segunda, cuarenta y cinco intensos kilómetros en modalidad individual tras un día de descanso en Peñafiel. Serán la 17ª etapa y, a buen seguro, acabarán de definir la general.
Pero, si algo va a ser definitivo y definitorio en esta Vuelta será la montaña. Los seis finales en alto marcarán el destino de una Vuelta con acento escalador. Los fuegos de artificio de las pendientes iniciarán en la 8ª etapa, con la clásica llegada a Xorret de Catí, y continuarán tres jornadas después con un perfil unipuerto y final en el Col de Pal: casi treinta kilómetros de ascenso continuo. La traca, sin embargo, llegará en las etapas 14, 15 y 16. Éstas conforman un tríptico temible por la Cornisa Cantábrica, con finales en el rescatado Peña Cabarga (donde no se llega desde 1979, con victoria de Zoetmelk), Lagos de Covadonga y el novedosísimo Cotobello, que vendrá precedido de dos ‘primeras’ de impresión como San Lorenzo y la Cobertoria. El fin de fiesta será la penúltima jornada, con llegada a la Bola del Mundo; o lo que es lo mismo, Navacerrada con un tramo extra inédito de gran pendiente y carretera de hormigón.
Las grandes novedades del recorrido han sido, sin duda, la CRE nocturna y los puertos inéditos. Entre estos destacan, amén de los mencionados Cotobello y Bola del Mundo, el sobrecogedor Rat Penat, santuario cicloturista catalán de corto kilometraje y enorme pendiente. Otra tendencia destacable en el diseño de esta Vuelta a España es la inclinación por los finales de etapa nerviosos, con pequeños repechos y emboscadas que obligarán a los favoritos a meterse en la pelea si no quieren quedar eliminados.
En general, el recorrido de la Vuelta deja un buen sabor de boca tanto a los componentes del mundillo ciclista como a los aficionados. Sólo se echan en falta más kilómetros contrarreloj y, en una época donde se reclama la humanización del ciclismo, una menor acumulación de esfuerzos. Rara vez conseguirá Unipublic la satisfacción unánime de todo el gremio del ciclismo; pero lo que no cabe duda es de que ha conseguido innovar, tal y como viene sucediendo desde la asunción del cargo de director por parte de Javier Guillén.

Declaraciones de los protagonistas

Alejandro Valverde Sin duda alguna, la gran sorpresa del recorrido es la Bola del Mundo, aunque seguramente la carrera ya llegará decidida a su disputa. Creo que la montaña está bien repartida y el recorrido me viene bien, pero seguro que la sucesión de los tres finales en alto en la Cornisa Cantábrica y la crono se hará muy dura. Mi presencia en la carrera no está descartada, de hecho la idea del equipo es que esté ahí. Si voy, intentaré aprovechar mis oportunidades para la victoria en etapas nerviosas, pero también conservaré un poco porque me he demostrado que es la manera de triunfar en la general.
Alberto Contador El recorrido es propicio para mí, y por tanto me hace plantearme mi participación. De todas maneras, no me quiero cargar de presión para con la Vuelta, ni tener el compromiso de estar en la salida como estandarte del ciclismo español. Me gustaría que hubiera en la ruta alguna crono más. Creo que las etapas decisivas serán los tres finales en alto y la crono consecutivos. Respecto a la Bola del Mundo, la gran dificultad será el firme de hormigón; preferiría que asfaltaran la subida.
Samuel Sánchez Casi todas las etapas tienen algo de dureza, no podremos despistarnos nunca porque el recorrido está plagado de encerronas. La jornada de Cotobello, con Cobertoria y San Lorenzo antes, es casi una etapa Tour donde se definirá la Vuelta. También la CRI de Peñafiel marcará muchas diferencias, más aún después del día de descanso; de aquí saldrá decidida la carrera. No descarto aún tomar parte en la Vuelta. Sólo tengo decidido mi calendario hasta el Tour de Francia, y la posibilidad de correr varios días en mi casa con una etapa mítica -Lagos- y otra inédita -Cotobello- me anima a competir aquí. Eso sí: si vengo a la Vuelta, vendré a por lo máximo.
Ezequiel Mosquera El recorrido me beneficia al ser para escaladores, aunque mis opciones dependen en gran parte de la participación que haya. Lo que más me ha sorprendido es Peña Cabarga y Rat Penat, pero la etapa reina será la de Cotobello. El espectáculo estará en la Bola del Mundo; sin embargo, allí la carrera llegará ya decidida.
Vladimir Karpets Es un recorrido distinto, más duro. No creo que se adapte a mis características, subidas tan empinadas como la Bola del Mundo no son buenas para mí. Aún así, vendré a la Vuelta como jefe de filas de Katusha e intentaré estar en la lucha por la general.

La Vuelta del Público

Arueda.com

En España, cualquier figura medianamente pública es un muñeco de trapo al cual maniatar, vejar y agredir cuando y como se quiera. Una y otra vez. A veces, incluso, esa figura pública es linchada, estando los sicarios que propinan la paliza cargados de razones y bendiciones.

En España, también, hay figuras públicas que caen en gracia. Figuras a las cuales la prensa y, por extensión, el público, se vuelven afines. Figuras a las que no hacen daño aquellos que deciden ser críticos, por cuanto sus ataques no se hacen tanto desde la razón como desde la apatía. Figuras, por tanto, cuyas numerosas virtudes se resaltan y cuyos numerosos defectos se ocultan, por interés o por filias completamente personales.

Buena prensa para la Vuelta: una ocasión de recuperar brillo

La Vuelta es, este año, una de esas figuras públicas a las que prensa y público abrazan sin dudar. Factores para ello hay muchos. A ojos del gran público, resultan agradables las recientes imágenes de un español como Contador avasallando en el Tour de Francia y, por tanto, se recibirán gustosas las próximas dosis de alta competición ciclista. Para el aficionado a este deporte, la nómina de participantes es ilusionante y el recorrido da pie a que se vivan buenas jornadas de ciclismo. Para el entendido, la clave está en el cambio de jefatura en los despachos de Unipublic; ahora dirige la empresa Javier Guillén, un novel que ilusiona con sus ideas frescas y claras, totalmente distinto a lo habitual entre los dirigentes ciclistas, que no cesa de recibir elogios y de quien yo no puedo sino hablar bien.

Las campañas mediáticas para recibir a esta Vuelta a España están siendo, por tanto, positivas. Si bien en los medios generalistas y en los llamados «deportivos» no son numerosas las páginas que se le dedican a la carrera más importante del país, dichas páginas sí que están siendo muy bondadosas, con la Vuelta y con el ciclismo. El positivo de Mikel Astarloza, aún sin aclarar, ha pasado afortunadamente de puntillas por el panorama informativo, a pesar de que el corredor de Pasajes sí acaparó en su día algunos titulares de portada por su triunfo en el Tour. De la Vuelta y del ciclismo, por una vez, sólo se habla bien.

Es la ocasión perfecta. El momento ideal para volver a situar a la Vuelta en la estima de los españoles. Tal y como se pretendía con el eslogan de ‘Tu Vuelta’, tal y como se ha pretendido dejando al público pasar a la zona de autobuses para que puedan comprobar que los ídolos que ven por la tele son de carne y hueso. Y, para aprovechar esta tesitura, nada mejor que un espectáculo interesante, que enganche. Para ello, son necesarias grandes ciclistas y un gran recorrido donde puedan desempeñarse. De lo primero hablaremos en próximos días. De lo segundo hablaremos hoy.

La Vuelta, centrada en el sur

Siguiendo el inexorable criterio de Unipublic de repartir los momentos decisivos de la Vuelta en años alternos entre ambos extremos de la Península, en esta edición será el sur la parte de España que marcará el desenlace de la carrera y, de paso, acogerá la práctica totalidad de su recorrido. La montaña de la carrera, sin Pirineos ni Asturias, se repartirá principalmente en tres zonas: Valencia (dos finales en alto), Andalucía (tres) y el tradicional paso por la sierra de Madrid, que este año sólo constará de dos etapas, siendo realmente dura únicamente la segunda. Ésta, la decimonovena y por tanto antepenúltima etapa, se disputará entre Ávila y La Granja de San Ildefonso, con dos pasos por el Alto de Navacerrada (el último a 17 kilómetros de meta) como plato fuerte.

Más significativa será la ración montañosa valenciana, situada en la octava y la novena etapa. La octava, el domingo 6 de septiembre, finalizará con la larga aunque tendida subida del Alto de Aitana, que vendrá precedida por siete puertos de segunda y tercera categoría que endurecerán las piernas de todos los corredores. Al día siguiente, nueva remesa de puertos de mediana entidad, seis en esta ocasión, para después encarar el muro de Xorret de Catí, de corta longitud pero empinada pendiente. Después de esos cinco kilómetros de ascenso vendrán dos y medio de descenso que podrían servir para aumentar o recortar diferencias entre quienes coronen en cabeza y los rezagados.

Andalucía y las contrarrelojes, verdaderos jueces de la carrera

Pero, si algún bloque debe ser señalado como decisivo en esta Vuelta a España, ése es sin duda el andaluz. Serán cinco etapas las que transcurrirán por este territorio; de ellas, tres serán finales en alto. El viernes 11 de septiembre, al día siguiente de la jornada de descanso, la duodécima etapa saldrá de Almería para adentrarse en la Sierra de los Filabres: doble paso por el durísimo Alto de Velefique (final de alto) y, en medio, uno por la vertiente «blanda» de Calar Alto. Al día siguiente, se comenzará en Berja para, previo paso por el inédito y acongojante Puerto de la Ragua, llegar a Sierra Nevada… al cual se le encadenará el durísimo Puerto de Monachil, dando lugar a treinta kilómetros de ascenso que a buen seguro provocarán grandes diferencias. El fin de fiesta lo pondrá la Sierra de la Pandera, precedida como es tradición por el Alto de los Villares y un pequeño rodeo rompepiernas por Sierra Mágina.

Estos tres parciales serán posiblemente los más decisivos y espectaculares en lo que a etapas en línea se refiere. Pero en ninguna vuelta que se precie nos podemos olvidar de la contrarreloj, disciplina a la que en esta Vuelta a España se recurrirá en tres ocasiones. La primera, testimonial, serán 4’5 km de show por el circuito de Assen donde un prologuista debería llevarse el gato al agua. La segunda, treinta kilómetros llanos alrededor de Valencia que configurarán la séptima etapa, debería ver como vencedor a una auténtica locomotora. La tercera y última crono, penúltima etapa en los alrededores de Toledo, tendrá una distancia similar a la de Valencia (26 km)… pero una orografía bastante diferente, puesto que el terreno será quebrado y no dará el triunfo al mejor especialista, sino al más fuerte.

El periplo holandés, ¿desaprovechado?

Se esperaba con expectación el ver qué darían de sí los parciales disputados en tierras neerlandesas y belgas; sobre todo, por las voces que apuntaban que el recorrido incluiría homenajes a las grandes clásicas, cuyos trazados incluso se copiarían como final de etapa. Sin embargo, habrá poco espectáculo deportivo en la incursión holandesa, a pesar de que el éxito a nivel de público está garantizado. De las cuatro etapas, una es puro show en el circuito de Assen; dos, llano absoluto (finales en Emmen y Venlo); el cuarto y último parcial, al menos, nos dejará ver el Cauberg en dos ocasiones y un paso por la conocida cota de Saint Nicholas antes de terminar en Lieja. Tal vez se podría haber sacado algo más de jugo a la historia y tradición que acompaña a la meca del ciclismo de clásicas.

Por último, es de ley mencionar la evolución de las etapas de transición en esta Vuelta. Sólo hay cinco sin dificultades montañosas reseñables cerca de meta (Emmen, Venlo, Puertollano, Talavera de la Reina y Madrid); el resto presentan trampas ó repechos donde romper la carrera. En Córdoba se pasa dos veces el Alto de San Jerónimo; en Murcia, será el Alto de la Cresta de Gallo el encargado de desatar las hostilidades; las tachuelas de Benigárim y La Ermita en Vinarós y Xátiva… Junto a la quebrada etapa con final en Caravaca de la Cruz, terreno de sobra para tender emboscadas.

El recorrido, como hemos visto, parece muy bueno. Movido, con aliciente, con puertos interesantes y puntos donde mover la carrera. Ahora falta ver quién ó quiénes serán los encargados de sacarle rendimiento a este trazado. Y eso lo haremos a partir de mañana.

"En quince días se sabrán los invitados a la Vuelta"

Entrevista a Javier Guillén
Arueda.com

Javier Guillén (1973, Madrid) es uno de los personajes más influyentes del ciclismo nacional. Secretario general de Unipublic, empresa organizadora de la Vuelta a España, desde 2005, la salida de Víctor Cordero en Diciembre del año pasado le dejo como Director General de la Vuelta a Ciclista a España. Aprovechando su paso por Berja para rubricar la salida de etapa de la Vuelta que tendrá lugar en la localidad almeriense este año, ha tenido la amabilidad de responder a unas preguntas para Arueda.com

¿Cuáles son las dificultades logísticas de llegar hasta el límite máximo de equipos marcado por la UCI?
Las dificultades logísticas radican en que, cuantos más equipos, más movimiento. Los problemas que generan son, básicamente, dos. El primero es el control de carrera: es más sencillo cuanto menos equipo haya, dado que en consecuencia habrá menos participantes. El segundo es un tema logístico muy importante: la Vuelta a España sobre todo quiere dar calidad, y uno de los puntos donde hay que darla es en los hoteles. Estos deben cumplir dos parámetros: uno es el estrellaje, hoteles de cuatro y cinco estrellas; y el otro es que sean hoteles próximos a las salidas y llegadas, para que una vez acabe la etapa el corredor no tenga que hacer, además de lo que ha hecho ya dando pedales, un traslado en autobús. Hay lugares donde hay déficit de hoteles y en los que, por lo tanto, cumplir ese patrón es difícil. Por eso, cuanto menos equipos, más fácil acoplarlos. Esas son las dificultades, esa es la margarita que nos queda por deshojar, si 20, 21 ó 22 equipos; y creo que en quince días tomaremos la decisión.

¿Cuántos equipos han pedido estar presentes en la Vuelta?
Han pedido invitación todos los Pro Tour, ellos tienen el derecho a venir y nosotros la obligación de aceptarles; y todos los profesionales han pedido participar en la Vuelta. Este año va a ser muy difícil determinar los participantes; nos gustaría que algún equipo Pro Tour renunciara a su plaza, pero no sólo no lo hacen sino que se nos acumulan las dificultades al haber otros profesionales que lo están haciendo realmente bien. También es verdad que prefiero estar en esta situación, que quieran venir muchos, a tener la contraria.

¿Cuáles son los atractivos de esta Vuelta para los equipos?
Es una Vuelta muy internacional. Salimos de Holanda, pasamos por Alemania, terminamos en Bélgica nuestro periplo europeo; luego vamos a Tarragona, donde vamos a ofreceremos una carrera muy diferente, porque tendremos una gran carga de montaña sin proponer Pirineos ni nuestra querida Asturias. Los elementos para que todos quieran venir son muchos, y ahí están los resultados. Nadie dice “no quiero ir”.

Durante este tiempo se ha especulado mucho en torno a la invitación del conjunto holandés Vacansoleil. ¿Se le va a invitar? ¿Dará el nivel si es en efecto invitado?
Vacansoleil, como Skil – Shimano, son dos equipos que están muy presentes en nuestros pensamientos. Es cierto que Rabobank tiene asegurada la participación en la Vuelta, pero eso no es óbice; hay que tener muy en cuenta el recorrido. Salimos de Holanda, y por tanto en nuestras quinielas está la posibilidad de incluirles. Pero también es cierto que, si yo fuera holandés, tampoco me haría muchas ilusiones; sólo las mismas que si fuera un equipo continental profesional español o uno italiano, que este año en el Giro han demostrado un altísimo nivel. Como, por ejemplo, el LPR de Danilo Di Luca. Yo, en este momento, en ese tema sólo puedo decir que se barajan todas las opciones y más adelante tomaremos la decisión. Estamos recibiendo “presiones cariñosas” por parte de Holanda para que incluyamos otro equipo holandés, pero sólo hay sitio para 22, hay muchos condicionantes…

¿Tendrán los tres continentales profesionales españoles [Andalucía-Cajasur, Murcia-AMPO y Xacobeo-Galicia] la oportunidad de participar en la Vuelta?
Los tres tienen la posibilidad de participar en la Vuelta, a mí me gustaría que participaran. Este es un año distinto, y a la crisis que ha podido sufrir el ciclismo debido al dopaje se ha añadido otra de carácter económico. Yo quiero que la Vuelta haga un poco de patria e intentemos tener a los profesionales continentales españoles en la carrera. No sé que pasará, aún estamos dándole vueltas; creo que hay muchas posibilidades de que estén los tres, pero de momento no me puedo manifestar con seguridad al respecto.

¿Qué supone la participación de Iván Basso en la Vuelta?
Es una magnífica noticia para la carrera. Iván Basso es un corredor que ya ha pagado por sus culpas, se ha arrepentido, reconoció que no lo hizo bien y creo que eso debe ser primado y no reprochado. Desde luego, la Vuelta a España está absolutamente encantada de que Iván Basso no sólo venga a la carrera, sino que venga con intención de ganarla.

El gancho mediático de Carlos Sastre ó Alberto Contador, ¿puede ser una buena referencia para reconstruir la imagen del ciclismo en España?
Yo creo que el gancho de todos aquellos que tienen triunfos a nivel mundial en el ciclismo (Sastre, Contador, Pereiro, Samuel Sánchez, Valverde…) sirven para revitalizar este deporte en nuestro país, no está nada mal. Además, si en los momentos difíciles son ellos los que rivalizan porque ganan, muchísimo mejor. Pero, sin duda, todo lo que sea que los españoles ganen, significa que el ciclismo español toma aire.

En los últimos tiempos, han sonado bastantes rumores sobre un nuevo equipo de gran calado en torno a Alberto Contador. ¿Crees que eso podría ser una gran noticia a nivel mediático? ¿Darle a la gente un equipo de referencia, del mismo modo que en el fútbol tienen a Real Madrid o F.C. Barcelona?
Pienso que Alberto Contador es el mejor ciclista del mundo, eso no lo duda en este momento nadie. Todo lo que sea que Contador esté cómodo en un equipo que le permita ganar y obtener los triunfos que su calidad merece es bueno para él. Yo evidentemente no puedo opinar acerca de en qué estructura debe desarrollar su carrera deportiva Alberto Contador, nadie mejor que él debe saberlo. Ha demostrado ser el mejor en la carretera, y tiene que serlo también en los despachos a la hora de decidir su futuro. Lo único que digo es que la decisión que él tome será la mejor y, por tanto, habrá que apoyarla.

El hecho de que Antena 3 posea la Vuelta y no la emita, ¿es un contrasentido?
No, para nada. La Vuelta a España está muy cómoda en TVE, nosotros queremos seguir en TVE y de hecho vamos a hacerlo. Siempre que testamos las opciones de mercado, todo el mundo asocia a la Vuelta con TVE y viceversa. No es una cuestión de marca, es una cuestión de que todo el mundo pueda ver la Vuelta en abierto, el mayor número de horas y en la mayor franja de territorios posible. Ojalá la Vuelta pueda estar por muchos años en TVE.

¿Son rentables los viajes internacionales de la Vuelta desde el punto de vista del márketing?
Sí, desde todos los puntos de vista son rentables. La Vuelta hay que reinventarla cada año, proponer un recorrido distinto y novedoso. No digo que vayamos a seguir la pauta de salir cada año desde el extranjero, no va a ser así. Pero, desde luego, es un elemento de frescura que no sólo agradece el mundillo ciclista sino también los espectadores, que pueden ver algo diferente. Es muy importante para nosotros que Holanda quiera acoger la Vuelta a España, y de la misma manera en la Vuelta nos sentimos orgullosos de ser reclamados por un país de la tradición de Holanda

El viejo sueño de Enrique Franco de llevar la carrera a las Islas Canarias o las Baleares, ¿es posible en este momento?
Con los medios que hay, hoy en día todo es posible. Sin embargo, la Vuelta sólo puede ir a donde se la solicita porque son muchos los medios necesarios. En el momento en que Canarias o Baleares se interesen por tener una salida oficial, la Vuelta planificará para algún año poder hacerlo posible.

Por otra parte, ¿han pasado ya los tiempos de mirar a Portugal para planificar la carrera?
A la hora de realizar recorridos, desde luego que no. Para mirar equipos, este año no es el adecuado debido a la desaparición de Benfica. Todos los equipos están en nuestra órbita, pero a día de hoy sería engañarse pensar que una escuadra portuguesa pueda venir a la Vuelta’09. Eso no quiere decir que en próximos años sí se pueda dar el caso. Portugal es un país hermano de España, lo es para todo y también lo es en lo tocante al ciclismo.

Por último, tres preguntas en torno a polémicas recurrentes en los últimos años. ¿Crees que prescindir del pinganillo sería una solución para contrarrestar la ausencia de espectáculo que a veces tiene lugar en las carreras?
El pinganillo hay que eliminarlo, sólo hay que dejarlo como elemento de seguridad.

La relación entre las tres Grandes Vueltas y la UCI, ¿es ahora mismo cordial?
Es cordial, teníamos una situación de incomunicación que ha pasado a ser de total comunicación. De hecho, el próximo miércoles 3 de Junio tendremos una reunión la UCI, la Asociación de Equipos y la Asociación de Organizadores para seguir planificando el futuro, en especial de cara al calendario, que es lo que más nos preocupa ahora mismo a todos los organizadores.

Por último, ¿qué es preferible? ¿Un deporte con espectáculo o un deporte limpio?
Un deporte, por ser deporte, siempre será espectáculo. Y el espectáculo, cuanto más deporte, más limpio será.