Las abúlicas piernas del ciclismo alemán

Fueron el tercer peor equipo del ProTour el año pasado; 2010 no pinta mucho mejor. Milram se ha presentado hoy en Dortmund, y se ha presentado entre declaraciones de ‘mea culpa’. Tanto Linus Gerdemann como Gerald Ciolek han asumido que la temporada pasada no fue buena. Mientras, el mánager Gerry Van Gerwen se ha apresurado a bajar aún más el listón y decir que se conformarán con «ser saludables (?), divertirse y trabajar con profesionalidad». Es de suponer que ninguno de estos objetivos se cumplieron en el pasado.

En el aspecto de las cualidades deportivas, Van Gerwen y compañía no han hecho demasiado por mejorar la situación. Se marcharon a Columbia dos jóvenes promesas, los hermanos Velits. Se retiraron dos hombres que siempre dieron la talla, Martin Müller y Ronny Scholz. Se desprendieron dos jóvenes que no acabaron de cuajar, uno producto de la «fábrica continental», Chris Kux, y otro heredado de la época de Stanga, Luca Barla; este último, afectado por una lesión de espalda, volverá a las carreteras con Nippo a partir de Junio. Todo ello se observó desde la dirección técnica en voz pasiva.

Lo único que importaba, parece, era mantener en plantilla a dos de las grandes esperanzas del ciclismo alemán, a sus estandartes, a Ciolek y Gerdemann; jóvenes, amigos casi íntimos, felices de tener a su disposición el liderar un equipo ProTour casi sin necesidad de resultados deportivos. Y, sobre todo, la nacionalidad. Ya lo reconoció Ciolek. Pesa mucho en esta escuadra desde que hace dos años pasó a tener estructura y patrocinadores alemanes… curiosamente bajo la gestión de un holandés. La nota de prensa enviada a los medios con motivo de la presentación, de hecho, hace hincapié en que 16 de los 24 corredores de que dispondrá el conjunto en 2010 serán alemanes.

Los fichajes han ido en una línea algo distinta. No se ha mirado demasiado el pasaporte de los incorporados. Dos belgas (Roy Sentjens, Wim De Vocht), un australiano (Luke Roberts), sólo dos alemanes (Roger Kluge, Alexander Nerz). Nerz es un joven talento de sólo 20 años, escalador, casi un diamante en bruto. El pistard Kluge, Roberts, De Vocht y Sentenjs son rodadores puros, capaces de ayudar a Ciolek en los metros finales tal y como indica el propio Roberts en Cyclismag. Aquí la tendencia parece clara: arropar a Gerald Ciolek para catapultarlo a la primera línea de los velocistas, allá donde están Cavendish, Greipel, Farrar y Hushvod.

Porque aparte de Ciolek, ¿qué más? Sólo Gerdemann y Wegmann parecen garantizar alguna presencia en carrera. No se puede esperar este año un salto de calidad fulgurante de Frölinger, Terpstra ó Röels; aunque a buen seguro lo darán a medio plazo. Tampoco se puede esperar que Markus Fothen ó Robert Förster despierten de su letargo aburguesado, a pesar de la labor motivacional llevada a cabo por Geert-Jan Theunisse en el seno del equipo alemán. Quizá Rohregger o Knees den la sorpresa en algún momento; yo, francamente, lo dudo.

La casa lechera Nordmilch, quien pone el dinero a través de su marca Milram, ha manifestado su intención de cesar pronto como espónsor principal. En diciembre dejó claro a Van Gerwen que debía buscar una casa comercial que hiciera de copatrocinador y asumiera la parte del león del presupuesto a partir de 2011. Por lo pronto no hay noticias. Esperemos que las haya, para que puedan seguir girando las abúlicas piernas del ciclismo alemán.
Foto: Cyclingnews
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