Pasó a profesional desde un elefante

Perfil de Egoitz García, ciclista vizcaíno de Caja Rural fichado por Cofidis.
A Egoitz García (1986, Atxondo) la posibilidad de subir a profesionales le pilló subido a un elefante. “Estaba de vacaciones en Tailandia y no se me pasaba por la cabeza encontrar un hueco”, rememora. “Pero sonó el teléfono”.
Había pasado un año prácticamente inactivo merced a una promesa incumplida del equipo continental Andorra-Grandvalira. “En aquel año, 2009, sólo me salieron 18 días de competición. Desde la dirección de la escuadra se me prometió un contrato como profesional. Sin embargo, hubo problemas desde el principio por los requisitos que la estructura debía cumplir por poseer licencia andorrana y, finalmente, me quedé con las ganas de debutar aquel año”.
No tardó en llegar, sin embargo, la segunda oportunidad; la buena. Caja Rural le llamó para formar parte de su equipo continental, semilla de la escuadra que en 2011 iniciara su andadura en la segunda divisón del ciclismo mundial bajo la dirección de Mikel Azparren. Era lo justo y esperable para Egoitz, considerado desde siempre uno de los mejores exponentes de su generación desde juveniles, pasando por unos bonitos años como sub23 en el Würth de Manolo Sáiz y Juan González y el Seguros Bilbao de Xabier Artetxe. Sus cualidades: cierta potencia, cierta resistencia, cierta punta de velocidad; ideales para convertirse en un clasicómano y cazaetapas de desarrollar instinto ganador, o en un excelente gregario de no hacerlo.
“Han sido dos buenos años”, resume cuando se le pide un balance de su estancia en la escuadra navarra. “En la primera temporada, cuando Caja Rural era continental, tuve la oportunidad de adaptarme al ritmo de los profesionales; además pude hacer algún puestecito. En la segunda me he mostrado un poco más maduro e incluso he peleado por alguna victoria. En la Vuelta a Turquía anduve bastante cerca de triunfar un par de veces, pero estaba André Greipel y me ganó la mano en ambas ocasiones. En la Vuelta al País Vasco, por otra parte, iba con mucho respeto por aquello de ser una carrera World Tour… pero me encontré bastante cómodo y pude clasificarme dos veces entre los seis primeros”.

El World Tour, la primera división del ciclismo, tendrá ocasión de paladearlo un poco más la próxima campaña. Este invierno Egoitz ha firmado por Cofidis, un equipo que, si bien se encuadra en la categoría Profesional, suele gozar de un buen calendario en la división superior. Claves en su llegada a la estructura francesa fueron su representante, Antonio Vaquerizas, y el ex presidente de la Federación Vasca de ciclismo Iñaki Iglesias, a la sazón marido de la madre de la novia del ciclista vizcaíno. “Iñaki tenía contacto con Eric Boyer [mánager de Cofidis] y, cuando supimos de sus intenciones de incorporar un segundo español al equipo [el otro es el marbellí Luis Ángel Maté], le hicimos llegar mi currículum junto a mis analíticas y datos fisiológicos. Boyer mostró interés y, en la semana de los Mundiales, me envío un contrato para rubricar mi fichaje”.
Firmados los papeles, Egoitz García inició su andadura con Cofidis a mediados de noviembre participando del ‘stage’ que la escuadra del norte de Francia organizó en Lyon. “Fueron días divertidos, una bonita toma de contacto. Ando aún un poco corto a la hora de hablar francés, pero con la ayuda de Luis [Ángel Maté] he podido ir solventando ese problema. Compartimos cuarto, me acompañó a las pruebas biomecánicas, las tomas de medidas para equipaciones y bicicletas, los almuerzos y cenas… Y así pude entenderme con la gente del equipo durante la concentración”.
El vizcaíno tiene ante sí dos años, la duración de su contrato con Cofidis, para disfrutar y evolucionar en una formación de enjundia. “No sé qué esperan exactamente de mí, pero sí sé qué puedo ofrecer: trabajaré duro, me sacrificaré por mis compañeros cuando me lo pidan y, si algún día tengo la ocasión de disputar triunfos, lo haré”. Mira con buenos ojos “las carreras francesas en general, y las pruebas de un día en particular. Sus recorridos suelen contar con subidas que ajustan mucho las fuerzas y criban el grupo sin ser puertos largos, que es lo único que se me atraganta. Son imprevisibles en su desarrollo por cuanto no hay equipos dominantes y la mayoría de escuadras y corredores optan por tácticas agresivas en las cuales puedo desenvolverme bien. En definitiva, se adaptan bien a mis características y me veo capaz de rendir bien en ellas”.
Bonitas perspectivas para la carrera profesional de Egoitz García, aquella que iniciara hace dos inviernos con una llamada respondida a lomos de un elefante.

"La situación del ciclismo malagueño es bastante mala"

Entrevista a Luis Ángel Maté publicada en La Opinión de Málaga

Tras dos exitosas campañas en el Androni Giocattoli italiano, el marbellí ha fichado para 2011 por el equipo Coifidis. En la escuadra francesa tendrá la oportunidad de ser el primer malagueño en tomar la salida en el Tour de Francia desde que Pedro Torres lo hiciera en 1980
Después de doce años de sacrificio, por fin le ha llegado a Luis Ángel Maté (1984, Madrid) la oportunidad de dar el salto a la élite del ciclismo. Este marbellí de adopción (vive en la ciudad costasoleña desde los cuatro años) nos recibió en su casa poco antes de partir hacia Francia, donde inicia mañana lunes su primera concentración con Cofidis.
¿Cómo empezó tu relación con la bicicleta?
Como la de cualquier chaval, con la típica bici con la que empiezas a pasear por el barrio, a caerte… Es un instrumento genial, el primero que te permite ver tu entorno, el que te da la primera sensación de libertad y dominio…
Gran parte de tu trayectoria en la categoría sub23 la pasaste en Ávila Rojas, el último equipo amateur malagueño. ¿Qué recuerdas de esa época?
Fue una gran escuela de vida. Allí aprendí los valores del ciclismo. Es una pena que no haya tenido continuidad esa escuadra, que duró treinta años, y fue siempre uno de los mejores equipos élite y sub 23 de España. En él estuvieron grandes como ‘Triki’ Beltrán, Fernández Ginés, Francis Cabello…
Desde que Ávila Rojas cesó su actividad en 2007, no ha surgido ningún otro equipo amateur en Málaga…
Y eso que hemos tenido dos profesionales en los últimos años como José Antonio López Gil y yo, y la próxima campaña estará también Eloy Ruiz. Pero el ciclismo aquí no hace el ruido que podría. Parte de culpa la tienen los medios, que no se interesan por él. Pero tampoco hay apoyo de las instituciones públicas, que son quienes deberían estar en los peldaños inferiores y crear escuelas ciclistas de donde salieran corredores. Y, sin ciclistas, no hay empresas privadas que se animen a patrocinar equipos. La situación del ciclismo malagueño ahora mismo es bastante mala y no se adivina un futuro mejor.
¿Ves la situación mejorable a corto o medio plazo?
Sí. El ciclismo debe empezar a vender todos sus valores: constancia, trabajo, esfuerzo, dedicación, compañerismo… Yo me siento muy orgulloso de ser ciclista, y me sentiría orgulloso si mi hijo también lo fuera porque significaría que llevaría todos esos valores consigo. El ciclismo es un gran medio de educación, así como de transporte, de vida sana… Ése es su futuro.
Volviendo a tu carrera deportiva, debutaste en profesionales con Andalucía en 2008 y después has pasado dos temporadas en el Androni Giocattoli italiano. De este exitoso periplo, el resultado más brillante es la victoria en la etapa reina de la Vuelta a San Luis (Argentina) conseguida este año; un día en que derrotaste a Vincenzo Nibali, ganador de la Vuelta a España…
Aquel triunfo fue una explosión de alegría, recompensó todo el trabajo y el sacrificio asumido durante años. Hoy en día en todas las carreras hay un gran nivel y una gran competencia y por ello ningún triunfo es fácil; pero cuando ganas a grandes campeones… cualquier victoria es aún más bonita.
Este invierno te ha llegado la oportunidad de dar un paso más en tu carrera y firmar por Cofidis. Teniendo opciones de fichar por equipos como Movistar [antiguo Banesto] o Geox, ¿por qué elegiste la escuadra francesa?
En Geox y Movistar iba a estar supeditado a otros ciclistas. En Cofidis, en cambio, no hay un gran líder y tendré libertad para jugar mis bazas. Me he hecho un nombre en el ciclismo profesional y ahora estoy buscando mi sitio. Ya sé que estoy capacitado para trabajar para el equipo y quiero averiguar si puedo ser un líder.
La única pena es que Cofidis se haya quedado a las puertas de formar parte del UCI ProTour [primera división del ciclismo]
El año pasado renunciaron a su plaza en él por desavenencias con la Federación, y les han pasado factura este invierno cuando han solicitado volver. Aún así, Cofidis es un gran equipo y suelen hacerle hueco en todas las carreras donde desea competir. Esta campaña es muy probable que estemos en Tour de Francia y Vuelta a España.
El último ciclista malagueño en participar en el Tour de Francia fue Pedro Torres, que ganó el maillot de la montaña en 1973, hace treinta años. ¿Te haría ilusión tomar su testigo?
Como malagueño, sería un auténtico orgullo. Lucharé con todas mis fuerzas para ganarme una plaza en el Tour este año.

Quick Step, AG2R y Euskaltel completarán el UCI World Tour

Han pasado ya unas tres semanas desde que salió a la luz el cacareado ránking de mérito deportivo según el cual la UCI establecería qué dieciocho equipos formarían parte del nuevo World Tour, sucesor del defenestrado ProTour. Como se reseñó en este blog el citado ránking aseguraba la licencia ProTeam a sus quince primeros clasificados, a la par que dejaba a las cinco escuadras siguientes pendientes de una evaluación más exhaustiva que les otorgara una de las tres plazas restantes en la élite del ciclismo mundial. Euskaltel, Geox, Quick Step, AG2R y Cofidis tendrían que acudir durante el mes de noviembre a la sede de la UCI en Aigle para defender ante la Comisión de Licencias los fundamentos económicos y éticos de su proyecto deportivo, quedando luego a la expectativa de las deliberaciones del citado órgano para saber si obtendrían la calidad de ProTeam y con ello el derecho y la obligación de competir en las mejores carreras del mundo (incluyendo en principio las tres grandes vueltas) en 2011.
Aunque el anuncio oficial se retrasará hasta el día 10 de Diciembre, parece ser que la Comisión de Licencias ya ha tomado una decisión. Según diversos rumores, valoraciones y filtraciones, Euskaltel, Quick Step y AG2R formarán parte la próxima temporada del UCI World Tour, mientras que Geox y Cofidis quedarán encuadrados en la categoría Profesional Continental, la Segunda División del ciclismo mundial.
En el dictamen de la Comisión de Licencias habrían pesado bastante los compromisos adquiridos por la UCI, de la cual teóricamente es indepediente el citado órgano. El máximo órgano federativo internacional garantizó, hace unos meses, un puesto dentro del ProTour (anterior denominación de la Primera División del ciclismo) tanto a AG2R como a Quick Step. Dada esta circunstancia, ni el bajón de potencial deportivo de ambas escuadras ni el hecho de que el patrocinio de la estructura de Patrick Lefevere cesa a finales de la próxima campaña, lo cual hace previsibles ciertos agobios económicos para el técnico belga, desaconsejaron la inclusión de ambos equipos en la élite. Haber dejado fuera del World Tour a algunas de éstas escuadras hubiera desencadenado una batalla legal entre UCI y el equipo agraviado, que reclamaría (con razón) el estatus de Primera División que se le había garantizado en Agosto.
Quedaba pues una única plaza libre y tres equipos a la expectativa; o, mejor dicho, dos. Que AG2R obtuviera un lugar en el World Tour eliminó de la lucha por la posición de honor, casi automáticamente, a Cofidis. La escuadras francesas era las que menor nivel deportivo tenían de entre las cinco aspirantes, y su mayor baza se fundamentaba en el hecho de que no había ningún equipo galo entre los quince clasificados directamente por el ránking de mérito y la UCI, con cierta lógica, no estaba dispuesta a dejar a una nación histórica como Francia sin representantes entre la élite del ciclismo. Una vez la escuadra dirigida por Vincent Lavenu aseguró su plaza por condicionantes administrativos, las opciones de los de Eric Boyer bajaron enteros. En estos momentos son, prácticamente, integrantes de la Segunda División del ciclismo.
Así las cosas, Geox y Euskaltel eran, básicamente, los dos equipos que realmente se la jugaban ante la Comisión de Licencias. El veredicto, aparentemente, no fue complicado. La Comisión de Licencias se posicionó en pro de la estructura vasca, la larga duración de un proyecto bien fundado en el trabajo de base y con una afición sólida que alumbró al equipo y saludaría con disgusto que éste quedara fuera de la élite teniendo mimbres de sobra para ello. Geox, por su parte, quedaba desacreditado por su historial pretérito y su casi proverbial inestabilidad.
La deliberación parace, pues, finiquitada. Los responsables de los equipos no aseguran ni desmienten nada; Lefevere (Quick Step) ha dicho en Het Nieuwsblad que no ha “oído nada”, mientras que Gianetti (Geox) afirma en Tuttobici que tampoco ha “recibido en ninguna llamada”. Es la lógica prudencia, el compás de espera necesario cuando se habla de un proceso administrativo regido por la UCI. Pero todo parece indicar que en 2011 Euskaltel, Quick Step y AG2R serán parte del UCI World Tour, mientras Geox y Cofidis forman parte de la división Profesional.
Hasta aquí la noticia. Ahora, mi valoración a título absolutamente personal. El reparto de licencias me parece justo, por cuanto la UCI tenía con AG2R y Quick Step un compromiso que no debía vulnerarse y, de la terna Euskaltel – Geox – Cofidis, me parece que Euskaltel es quien más se merece la calidad de ProTeam. Desde un punto de vista estrictamente deportivo, seguramente, hubiera «borrado» a AG2R (o a Quick Step…) para poner en su lugar a Geox. Pero no era el criterio preponderante en este segundo corte del UCI World Tour.

Vuestra opinión no iba muy lejos de la mía. De entre los 41 votantes en la encuesta, casi todos (38) abogábais por la presencia de Quick Step en la élite; sólo unos pocos (11) tomábais partido por Cofidis. Mientras, AG2R (21), Euskaltel (28) y Geox (24) estaban bastante parejos, si bien las dos estructuras con filiación española tenían cierta ventaja. Me ha gustado bastante la experiencia de poner una encuesta en el blog; quizá la repita pronto 😉

Perfilando la nueva élite del ciclismo

Con un día de retraso y en medio de una tremenda expectación, la UCI ha dado a conocer hoy su ránking de méritos deportivos de los equipos profesionales inscritos para 2011. La importancia de éste ya fue reseñada en su día en esta página: los quince primeros del citado ránking tendrían garantizada su presencia en el UCI World Tour, nuevo circuito de élite del ciclismo, y los cinco siguientes clasificados optarían a ser una de las tres escuadras restantes hasta completar los dieciocho equipos que, en teoría, formarán la primera división.
El comunicado de la UCI, algo obtuso a simple vista, aclara toda esta situación y confirma los cuatro primeros equipos ProTeam: Rabobank, Garmin, Omega Pharma y Sky. El hecho de que sólo confirmen a estas cuatro estructuras dentro de la élite obedece al criterio de que han entrado entres los quince primeros del ránking deportivo y sus condiciones económicas y éticas no ofrecen la menor de las dudas. Los otros once clasificados en los puestos de privilegio (el Luxembourg Pro Cycling Project de los Schleck, HTC-High Road, Lampre, Katusha, Liquigas, Saxo Bank, RadioShack, Vacansoleil, Astaná, Movistar y BMC) deberán esperar hasta el 20 de Octubre a que la Comisión de Licencias examine sus condiciones éticas y económicas para recibir definitivamente su pasaporte a la élite, un trámite que en teoría no debería suponer ningún problema para ninguno de ellos. Por si acaso, y según reporta VeloChrono, los holandeses de Vacansoleil han decidido dejar a Mosquera fuera de su valoración deportiva en lo que constituye una decisión tan inteligente como contradictoria y, por qué no decirlo, algo hipócrita.
Siguiendo con la lectura del ránking, del decimosexto al vigésimo puesto se sitúan cinco aspirantes a la condición de ProTeam que tambíen tendrán que esperar a la revisión de la Comisión de Licencias: Euskaltel, Geox-TMC, Quick Step, Cofidis y AG2R. Por debajo suya quedan otros veintidós equpos que en principio deberán conformarse con encuadrarse en la segunda división, entre ellos el histórico Française des Jeux (que paga su falta de talento y resultados), los australianos de Pegasus Sports (incapaces de atraer grandes corredores con su dinero, en parte por lo opaco de su megalómano proyecto) y los españoles Caja Rural y Andalucía-Cajasur.
La gran incógnita queda ahora fijada en determinar cuáles serán los tres equipos a los que será concedida la licencia ProTeam. En principio, Quick Step debería entrar sobradamente gracias a una ética intachable (problemas con la cocaína de Boonen aparte), a un presupuesto alto garantizado por un patrocinio fuerte que sin embargo cesará a final de temporada y a una histórica solidez y nivel deportivo con Boonen o Chavanel que convertiría prácticamente en un sacrilegio su ausencia en la élite. Por su parte, el equipo Geox-TMC goza de una situación económica privilegiada (patrocinador fuerte y compromiso largo) y un nivel deportivo muy digno que, sin embargo, pueden verse desmerecidos por los problemas de la estructura con el dopaje con casos como los de Ricco’ o Piepoli.
Con respecto a los franceses de Cofidis y AG2R, su situación económica y ética es inmejorable; arrastran, además, una larga historia detrás. Su problema es más bien deportivo, toda vez que ninguno cuenta con ningún aspirante real a victorias o podios en carreras de primer nivel. Sin embargo, hay un factor decisivo que puede catapultarles al UCI World Tour: la ausencia de escuadras francesas entre los quince ProTeams más o menos definidos. Sería, cuanto menos, extraño ver la primera división del ciclismo sin representación del país en que se disputa la prueba más grande de este deporte. Ello hace pensar que al menos una de estas dos escuadras deberían entrar a formar parte del nuevo circuito de la UCI…
… Una circunstancia que podría perjudicar, y mucho, a Euskaltel-Euskadi. El equipo vasco podría verse privado de licencia ProTeam por el mayor potencial de Quick Step y Geox y la conveniencia de contar con una escuadra francesa en la élite. Ello podría venirles bien por cuanto les eximiría de competir en ciertas carreras, como el Giro de Italia, que les suponen un engorro; pero, por otro lado, dejaría en el alero su presencia en el Tour de Francia, objetivo insobornable de la estructura vasca cuya realización quedaría bastante comprometida.
De los veintidós equipos que podrían tomar como máximo la salida en el próximo Tour, dieciocho serán en teoría los ProTeam y cuatro serían componentes de la categoría profesional (donde hipotéticamente estaría encuadrado Euskaltel) invitados por ASO. El problema viene por el hecho de que en dicha categoría habría cuatro escuadras francesas que lógicamente aspiran a esas invitaciones y podrían gozar del favor de los organizadores: Française des Jeux, Saur-Sojasun, Europcar (ex Bouygues Telecom) y AG2R o Cofidis. La pregunta sería si ASO estaría dispuesta a dejar al equipo del cuarto clasificado del Tour de la temporada anterior y la mayor promesa del ciclismo patrio por puro chovinismo. Una encrucijada a la que, esperemos, no se llegue… por el bien de un Euskaltel que, deportivamente, tiene méritos de sobra para estar en la élite del ciclismo mundial.
Os animo a votar en la encuesta que hay a la derecha de la página para determinar cuáles serán los tres equipos que, en vuestra opinión, rellenarán o deberían rellenar los huecos restantes entre los conjuntos ProTeam. A la hora en que publico este artículo se registra una victoria aplastante de Quick Step, un casi triple empate entre Geox, AG2R y Euskaltel… y Cofidis muy atrás con un solo voto de diecisiete posibles

Cofidis y Bouygues Télecom fuera del Pro Tour

Una buena noticia para el ciclismo… ¿y para ellos mismos?

La noticia ha saltado hoy a través de un conciso comunicado de prensa de la UCI. Por un lado, Milram y Lampre veían renovada su licencia ProTour, más que merecidamente en el caso de los italianos y de forma dudosa en el de los alemanes. Para el conjunto lechero seguramente ha pesado más el ser la única escuadra de nivel en Alemania que los méritos deportivos, mayormente a cargo de Fabian Weggman, mi entrevistado Gerald Ciolek… y los hermanos Velits, que dejan Milram para firmar por Columbia. Sus incorporaciones para 2010, el curtido Luke Roberts y el canterano Alexander Nerz, no parecen ostentar ni mucho menos el nivel ProTour que se le presupone a la estructura la próxima temporada.

Decía al principio que saltaba la noticia, pero la misma no estaba en las renovaciones de licencia de Milram y Lampre, sino en la denegación de la misma para Bouygues Telecom y Cofidis. Ambos equipos franceses eran rechazados por la UCI para estar dentro de la máxima división del ciclismo sin que la propia UCI alegara motivo alguno. No entraban y punto.


Sin embargo, no hay que ir demasiado lejos para adivinarlo. En el ránking mundial de la UCI son 19º y 20º, antepenúltimo y penúltimo entre los ProTour, sólo por delante del atormentado Fuji-Servetto. Además, su presupuesto y estructura no daban ninguna garantía: en ese nivel son prácticamente equipos profesionales, ahora que la segunda división del ciclismo ha subido el nivel. La continuidad del patrocinio, en ambos casos, tampoco está garantizada más allá de 2010.

Sólo hay un factor diferencial entre ambos: la actitud competitiva. Más allá de la lógica predilección de ambos por el calendario francés, no es parecido ni de lejos el desempeño de los de Boyer y el de los hombres de Bernadeau. Para muestra, la Vuelta a España. Según un reportaje publicado por el semanario Meta2Mil, Cofidis fue el equipo que más escapadas acumuló; Bouygues, el que menos. Yendo más allá, mientras Cofidis acabó la carrera con sus nueve ciclistas, Bouygues lo hizo con sólo cuatro. En definitiva, mientras Cofidis fue protagonista, Bouygues pasó desapercibido. O más bien fue protagonista negativo.

Casos como el de esta Vuelta son un constante en el balance de Bouygues Télecom. No hay que hablar tanto de intereses económicos como de orgullo deportivo. La falta de talento en la plantilla del equipo telefónico es algo inadmisible en una escuadra ProTour, pero más aún es su falta de combatividad en aquellas carreras que no discurren en terreno francés. Un conjunto de la máxima categoría debe brillar, ó al menos intentarlo, en cualquier carrera de la cual tome parte. Sirva como ejemplo otro equipo francés, AG2R, capaz de plantear la temporada inteligentemente y hacer acto de presencia en todos sus frentes de competición a pesar de que sus mimbres no difieran demasiado de los que posee Bouygues.

¿Es una pérdida para el ProTour el equipo de Bernadeau? En ningún caso. ¿Es una pérdida el ProTour para el equipo de Bernadeau? Tampoco. Así se ha apresurado a manifestarse en L’Equipe el propio Bernadeau. Por el acuerdo suscrito entre equipos y Tour de Francia no se perderán la gran ronda francesa, gran objetivo de la estructura, mientras que el calendario nacional seguirá a su plena disposición. La supervivencia del conjunto al margen del ProTour parece garantizada, incluso en mejores condiciones. Sólo hay un pero: el bajón de la proyección internacional que supondrá la estructura, que no estaba interesada en ella… pero seguramente verá marcharse a sus mejores hombres. Por lo pronto, Pierrick Fédrigo ya manifestó en su día que deseaba que no le renovaran la licencia ProTour para liberarse del contrato y firmar por otro equipo.

El caso de Cofidis es algo distinto. Para verlo sólo se necesita ver las estadísticas de la Vuelta. Profundizando un poco, no hay duda de que para una estructura con aspiraciones internacionales como la dirigida por Marc Boyer el estatus ProTour tenía un cariz casi básico. La marca patrocinadora, de hecho, tiene fuertes intereses en Italia y España, por lo que su presencia tanto en Giro como en Vuelta era una condición casi sinecuánime. Habrá que ver si el pacto entre equipos y grandes vueltas antes referido les solventa este punto, aunque por lo pronto este mismo año no han corrido la gran ronda italiana.

Deportivamente, la actitud del equipo suele ser intachable. Lo visto en la Vuelta se refrenda en casi todas las carreras, donde los rojos suelen adquirir protagonismo aunque éste sea efímero. Sin embargo, la calidad del bloque es más bien baja. El nivel medio es aceptable, la proyección muy buena; pero los corredores son por lo general jóvenes sin explotar, en proceso de crecimiento, que quizá no dan el ancho en los momentos decisivos de una competición de alto nivel. Por ejemplo, el papel del equipo en las clásicas ProTour e Históricas ha sido nulo.

Ese no es un buen precedente. Únase esto a las vacilaciones de la empresa Cofidis a la hora de renovar patrocinio; en principio, éste cesaba este mismo año. Se amplió por una temporada más, con optimismo de las dos partes de cara al futuro. Pero con dudas. Y eso, seguramente, ha pesado mucho en la decisión de la Comisión de Licencias del UCI ProTour.

En el encabezado he planteado la pregunta: ¿es una buena noticia para estos equipos su no inclusión en el ProTour? Para Bouygues, sí. Lo es. Ya no tiene que correr pruebas que no le interesen. Para Cofidis, sin embargo, no lo es tanto. Deportivamente tal vez merezcan la licencia, si bien proyectos como el RadioShack de Armstrong ó el Cervélo de Sastre les ganen la mano clarísimamente. Que la noticia sea buena o no depende de si la vocación del patrocinador era en este momento nacional ó si seguía siendo internacional. Si es lo primero, perfecto: una plantilla de calidad centrada en un calendario asequible. Si es lo segundo… mal. Bastante mal.

Foto: Velonews
Más en: Cyclismag

Pro Tour que se desmembra

Liquigas y Cofidis ya renunciaron; otros se lo están pensando
Arueda.com
Los altos costes económicos, las exacerbadas restricciones éticas y la desaparición de las mejores carreras de su calendario parecen estar a punto de dar la puntilla al Pro Tour. Estos factores se han ido sumando, han aumentado su tamaño y han acabado por resultar insoportables para muchos equipos, que se ven obligados a renunciar a pertenecer a la categoría reina del ciclismo para evitarlos.


El primero en hacerlo fue, hace algo más de una semana, Cofidis. Los gestores del equipo francés alegaron que la inversión económica y correr carreras tan exóticas como las propuestas para el año que viene en China y Rusia no era necesario para el objetivo del patrocinador, un banco francés de crédito. Éste sólo necesita exhibirse en carreras disputadas en territorio galo y en países en los cuales se están abriendo mercado, como por ejemplo España, Bélgica o Portugal. Por ello, no es menester un gasto económico tan elevado en licencias, y tampoco una plantilla tan amplia (este año, Cofidis cuenta con la barbaridad de ¡30 ciclistas!). El hueco natural del equipo sería, por tanto, la categoría profesional: una plantilla más reducida, un calendario libre que podrían ajustar a sus necesidades siempre y cuando mantengan buena relación con los organizadores.

Y es que ya no es necesario estar en la Primera División para estar en las mejores carreras, aquellas pertenecientes a ASO, RCS y Unipublic. Cada empresa organiza sus competiciones al libre albedrío que les proporcionan las Federaciones de sus respectivos países. Se crean así unos climas de vacío legal ante los cuales la UCI no puede hacer nada, al menos nada significativo. Ni siquiera hacer los controles antidopaje pertinentes y estipulados en el código ético.

El mismo código ético que, se supone, ha dado el empujón definitivo al equipo Liquigas para dejar el Pro Tour. Los italianos ficharon a Ivan Basso hace unos meses, lo cual provocó una fuerte polémica: al ser un ciclista sancionado por su relación con el dopaje (o por su ‘no relación’, ya que afirma haber tenido sólo la tentación de doparse), su incorporación a las filas de la estructura dirigida por Roberto Amadio fue mirada con malos ojos por la UCI… y por el resto de equipos. Esto forzó a Liquigas a abandonar la AIGCP donde estos se aglutinan.

La información, anunciada en primicia por Biciclismo, se confirmará según esta misma fuente en los próximos días. Traerá consigo la salida de Pippo Pozzato, ‘il Principe’, que no podrá continuar en el equipo dado su alto caché y sus aspiraciones. También, se dice, por su especial carácter. Ofertas no faltarán: el debilitado Milram, el potente CSC y el próximamente megalómano Tinkoff han mostrado interés por él.

Esta senda de renuncias podría haber sido seguida por Euskaltel. La situación del bloque capitaneado por Madariaga y personificado en Igor Galdeano es muy particular: su patrocinador es estrictamente regional, y si sólo tuviera intención de promocionarse en su mercado potencial podría limitarse a apadrinar una estructura continental que corriera todas las carreras desarrolladas en Euskadi y Navarra. Sin embargo, la motivación de este equipo va más allá de lo estrictamente económico: se busca promocionar a una región, el País Vasco, por el mundo. Aunque, claro está, por esa parte del mundo que se interese por la región. El apoyo institucional a partir del cual sobrevive mayormente el equipo no es una garantía para mantener una estructura Pro Tour. Tal vez bastara con una escuadra profesional que corriera allá donde realmente le interesara. Sin embargo, este razonamiento se quedó por el camino: Euskaltel parece decidido a renovar su licencia Pro Tour para el año que viene, quizá para el próximo cuatrienio.

No lo tienen tan claro Bouygues Telecom y, sobre todo, Française des Jeux. Los primeros tienen exactamente la misma problemática que Cofidis: ¿para qué un crucero si me basta con un yate? Los segundos tienen un problema algo más complejo: la falta de potencial de su equipo toda vez que Philippe Gilbert se marcha a Silence – Lotto. La intención del equipo francés es reducir gastos, menos ciclistas y menos competiciones, para lanzar una estructura continental que sirva de vivero para la grande. En caso de que McQuaid accediera a flexibilizar condiciones, a reducir el presupuesto mínimo para ser Pro Tour, Française des Jeux continuaría en la categoría reina del ciclismo.

El Pro Tour, ya lo hablamos hace mes y medio, no tiene claro su futuro. La sensación de improvisación, la creación de carreras que, sin historia ni tradición, entran en el primer nivel mundial… Ahora, además, surge el problema de que ni los propios equipos admiten continuar en este circo, que prometía ser la reoca y acaba por ser el patito feo. Da pavor imaginar como mirarán deportes perfectamente institucionalizados, o que limpian los trapos sucios en casa, esta caótica situación donde cada ente va por libre, donde se lucha a plena luz del día por ser el dictador mundial del ciclismo. Del adorado Ciclismo.