The Sparrow of Cazoña can really fly

My friend Matt, the man behind that awesome blog called The Inner Ring, sent me this morning a link to an australian forum where aussie cycling fans are choosing their ‘obscure rider’ for 2011 Tour Down Under. What does this mean? Well, every year the members of PACC.org.au forums take one anonymous rider and make him a star, giving him big support, painting his name on the road… That stuff. In 2010, they took FDJ’s rider Artur Vichot; this year, their ‘obscure rider’ is going to be… ¡Movistar’s Ángel Madrazo!
And, of course, receiving a DM from Matt with that information, being me a Spanish U23 journalist… It was kind of a challenge I was eager to accept… Defend Ángel Madrazo and demonstrate he is pretty much a name to follow, a future world-class rider… rather than a geek, laughable cyclist. [[But also admiting that he looks alike that famouse McLovin]]
Born in 1988, Madrazo has always been one of the most promising young riders in Spain. During his juniors years (16-17 yo) he gathered 25 wins; as sub23, he won the prestigious Copa del Porvenir, a Challenge for amateur riders composed by around half-dozen one day races. In 2008, he raced a few days as stagiaire with Scott-American Beef (ex Saunier Duval) and was later signed by Caisse d’Épargne, biggest team in Spain with French sponsor.
His performance on this two first complete seasons as professional rider has been, at least, satisfactory. His lack of results is explained by the fact he has only taken part in difficult races, mostly the least prestigious ProTour competitions, like Tour de Pologne or Eneco Tour… but also in Classic Monuments like Roubaix or Lombardia. The sensations given by Madrazo have been fair, although his highest clasification has been a 9th place in a stage of Route du Sud.
For example, in the last Giro de Lombardia, he was in a good breakaway during the final part of the race with some well-considered riders as Vladimir Gusev and Giovanni Visconti; he was only dropped in Colma di Sormano climb. Furthermore, in a stage of latest Tour de Pologne edition, he was caught by the peloton at only one kilometer to the end of the race after a strong attack on a climb in a very Zoidberg performance.
The future looks bright for Madrazo. Nowadays, he is a decent climber and rouleur; a complete rider. His first shines as pro are expected for the final part of this year or in the start of the next season in hilly classics and one week races like Tirreno-Adriático or País Vasco, courses where Madrazo can fly like the Sparrow of Cazoña he is claimed to be.
You can name Madrazo ‘obscure rider’ and tease him, but you can also be sure that you will talk about Madrazo in a few years as a huge cyclist… and maybe still tease him.

Caisse d’Épargne: jóvenes contra la crisis (y II)

30 de Noviembre, Arueda.com
El capítulo de fichajes resulta de gran interés para cualquier aficionado al ciclismo. Caisse d’Épargne ha realizado fichajes prácticamente de videojuego: aprovechando su privilegiada posición dentro del ciclismo (estructura asentada en la élite mundial) y una plantilla de garantías (con un líder como Alejandro Valverde y ciclistas como Óscar Pereiro, José Iván Gutiérrez ó Joaquim Rodríguez en la segunda fila, entre otros muchos), también condicionado por aquellas adversas condiciones económicas a las que hacíamos referencia en la primera parte del artículo, Eusebio Unzué ha decidido apostar por hacerse con jovencísimos talentos de sueldo ínfimo y posibilidades infinitas.


Y es que no cabe duda: los cuatro fichajes son auténticos ‘rara avis’ del ciclismo, corredores tan sumamente polivalentes y avasalladores en su categoría que dan lugar a infinitas cábalas y comparaciones elogiosas. Se trata de mirlos blancos, de estrellas en ciernes, corredores con clase, ilusión y una actitud en carrera agresiva y espectacular. Todos con menos de 23 años y poca experiencia en profesionales. Por explotar.

De entre ellos, el más inusual por su procedencia es el costarricense Andrei Amador. Su segundo apellido, Bipkazacova, delata el origen ruso de su madre y añade aún más singularidad a su ADN. Llegó a España un 29 de enero de hace dos años, aunque medio antes estuvo a punto de llegar para enrolarse en el Viña Magna-Cropu continental de aquellos entonces como stagiaire; asuntos de mánager lo impidieron. Sin embargo, finalmente arribó a las filas del equipo amateur navarro Lizarte (filial de facto de Caisse d’Épargne), donde ha competido dos temporadas que sólo se pueden calificar de fascinantes. Ha ganado casi todo lo que ha querido, de todas las maneras. Escalador notable, buen velocista, tiene cierta falta de fondo comprensible por su edad. Si no se tuerce por el camino, llegará a ser un grande, sin duda será el mejor ciclista de la historia de su país.

De Portugal llega la mejor promesa surgida en el país vecino desde que un desconocido mozo de 23 años llamado Sergio Paulinho saltara a la palestra con la plata olímpica en Atenas tras el inconmensurable Bettini. Rui Costa, 22 años, procedente del Benfica, apunta altísimo; lideró durante esta temporada a la selección portuguesa hacia la victoria en la Copa de las Naciones sub 23, con pocos triunfos pero sí con puestos de honor de todo tipo. Aunque si llamó la atención en algún momento puntual, fue con aquel impresionante quinto lugar en la general final de la Clásica de Alcobendas: un corredor tan joven capaz de acabar Navacerrada con los mejores es, sin duda, un corredor especial. Rui Costa lo es, un escalador que pinta como futuro dominador de grandes vueltas, capaz de adaptarse a las clásicas.

De Francia llega el menos resonante de los cuatro refuerzos, Arnold Jeannesson. Se trata de un buen escalador, podio del Tour del Porvenir, que según su propio director de esta temporada en Auber 93 debería haberse quedado uno ó dos años más en el modesto equipo continental francés para acabar de formarse. Sin embargo, no parece que sea demasiado pronto para firmar por un equipo grande como Caisse d’Épargne, que podría darle un calendario más sencillo donde coger experiencia y mejorar,

Por último, llega también el cántabro Ángel Madrazo. Y llega con polémica, agria: desarrolló sus apenas dos años de amateur en el filial del desafortunado equipo Pro Tour Saunier Duval, incluso a finales de la temporada pasada corrió con el ya por aquel entonces denominado Scott-American Beef en calidad de stagiaire… y, ante la fehaciente posibilidad de que la estructura capitaneada por Joxean Fernández Matxin no pudiera salir a las carreteras el próximo año, optó por dejarla (tal vez faltando a su palabra, no está claro) para firmar con Caisse d’Épargne. Esto dio lugar a un cruce de declaraciones en medios especializados como Biciciclismo.com ó Meta2Mil que, sin duda, no lleva a nada bueno.

Ángel ha protagonizado una de las carreras amateur de los últimos años; sirva como muestra su victoria en la quinta etapa del Circuito Montañés, aún sin los veinte años cumplidos, esta misma temporada. En sus carreras profesionales se ha mostrado como un ciclista agresivo, sin complejos, capaz de atacar en cualquier momento echando mano de unas cualidades excelentes rodando y escalando que, sin duda, le pueden convertir en uno de los grandes ciclistas españoles de la década.

Únase estas cuatro joyas en potencia con el ya de por sí interesante grupo de jóvenes que atesora Caisse d’Épargne: el colombiano Rigoberto Urán, el francés Mathieu Perget (este año explotará), los murcianos Rojas y Luis León Sánchez ó el navarro Imanol Erviti parecen ciclistas capaces de conformar la columna vertebral del equipo en un futuro. La misma que ahora mismo forman los ya citados Valverde, Pereiro, Gutiérrez, Rodríguez… más los clásicos Lastras, García Acosta, Arroyo…

Caisse d’Épargne lleva años siendo el mejor equipo ciclista de España, o al menos el segundo tras la desaparecida estructura de la ONCE de Manolo Sáiz. Este mercado de invierno, sus movimientos han ido en la línea de asegurar el futuro ante la imposibilidad de pagar un presente (se habla de que Contador no ha recalado en la escuadra por la imposibilidad de asumir su salario). Y no parece que la jugada vaya a salir mal.

> Primera parte